Creando espacios de resistencia y belleza

Hay días y momentos en la vida de cualquier ser humano, en los que el impacto producido por el milagro de la belleza, nos introduce misteriosamente en la vivencia de la grandiosidad del tiempo “Kairós“. Un tiempo, que no tiene reloj ni calendario, sencillamente porque  en él no existe ni el antes ni el después, como tampoco el ayer, el hoy o el mañana.

Lo dejó dicho magistralmente el clásico director de la Historia del Cine Josef von Sternberg cuando afirmó que el valor de un artista, reside en su capacidad para «condensar un poder espiritual inmenso en un espacio reducido». Y es que el arte y la dimensión estética del ser humano, a pesar de ocupar un lugar marginal en nuestros sistemas educativos, sigue siendo una fuente inagotable de creatividad, felicidad, sueños y utopías.

Lo afirmó también Ernesto Sabato en su maravilloso, conmovedor y clarividente libro «La Resistencia» en el que nos dice que «Si nos volvemos incapaces de crear un clima de belleza en el pequeño mundo a nuestro alrededor y sólo atendemos a las razones del trabajo, tantas veces deshumanizado y competitivo, ¿Cómo podremos resistir? (…) El ser humano sabe hacer de los obstáculos nuevos caminos porque a la vida le basta el espacio de una grieta para renacer. En esta tarea lo primordial es negarse a asfixiar cuanto de vida podamos alumbrar (…) Defender, como lo han hecho heroicamente los pueblos ocupados, la tradición que nos dice cuánto de sagrado tiene el hombre. No permitir que se nos desperdicie la gracia de los pequeños momentos de libertad que podemos gozar: una mesa compartida con gente que queremos, unas criaturas a las que demos amparo, una caminata entre los árboles, la gratitud de un abrazo. Un acto de arrojo como saltar de una casa en llamas. Éstos no son hechos racionales, pero no es importante que lo sean, nos salvaremos por los afectos ...» (SABATO, E.; 2000:11, 75 y 82). Y lo repitió en su magistral obra «Antes del fin» cuando con una expresión llena de sinceridad, humildad y comprensión humana nos dijo: «…Yo también tengo muchas dudas, y en ocasiones llego a pensar si son válidos los argumentos con que he intentado hallarle sentido a la existencia. Me reconforta saber que Kierkegaard decía que tener fe es el coraje de sostener la duda. Yo oscilo entre la desesperación y la esperanza, que es la que siempre prevalece, porque si no la humanidad habría desaparecido, casi desde el comienzo, porque tantos son los motivos para dudar de todo. Pero por la persistencia de ese sentimiento tan profundo como disparatado, ajeno a toda lógica —¡qué desdichado el hombre que sólo cuenta con la razón!—, nos salvamos, una y otra vez, sobre todo por las mujeres; porque no sólo dan la vida, sino que también son las que preservan esta enigmática especie. No en vano, en una de las culturas cuya sabiduría es milenaria, se creía que el alma de una mujer que moría en medio del parto era conducida al mismo cielo que el guerrero vencido en un combate.» (SABATO, E.; 1998: 113).

Y todo lo dicho anteriormente vine al dedillo para presentar con brevedad este emocionante y conmovedor libro-poemario que he podido disfrutar, tanto en su presentación el pasado día 20 de diciembre en la Biblioteca Pública de Camas, como en su sosegada y apasionante lectura.

Sin duda alguna, se trata de un extraordinario alegato lleno de verdad y belleza acerca de lo único que nos hace realmente humanos: las preocupaciones y ocupaciones del corazón. Y de como estas enrevesadas y misteriosas sendas del alma humana, tejidas a base de dolor, sufrimiento y lágrimas encuentran siempre la rendija para transformar el duelo y la desdicha en fuente, no de resignación, ni de conformidad, sino de resiliencia y esperanza concreta y cotidiana, fundada en el milagro de la creatividad, el esfuerzo, la responsabilidad, el trabajo, la belleza y el amor.

Es sin duda un libro conmovedor, en el que su autora, Inmaculada Rodríguez Mateos nos regala un detallado paisaje de profundos sentimientos apuntando a una esperanza puramente humana, nada escatológica, como tampoco celestial.

Inmaculada consigue en este libro-poemario, llegar al fondo de nuestras heridas, para decirnos, mediante la más desnuda, intensa, descarnada y al mismo tiempo bella expresión, que vivir no solamente vale la pena, sino que es sobre todo un milagro misterioso. Para ello disecciona con la paciencia y la pulcritud de un entomólogo, todos los recovecos de su corazón, para llegar al fin a la liberación que nos confirma que “estar vivo” es un milagroso misterio capaz de trascender cualquier situación por muy dolorosa que esta sea. Y todo ello partiendo de una actitud contemplativa y de admiración hacia todo lo vivo de nuestro maltratado planeta, al mismo tiempo que desde un nuevo tipo de cultura basada en el cuidado, la atención y el amor, pero mezclada también con la pasión, el sueño y el deseo de cambiar el mundo mediante la creación de espacios de resistencia a través del arte, la Literatura y en particular de la poesía.

Estoy convencido pues, de que solo y exclusivamente mediante los valores, actitudes y conductas de cuidado, atención, ternura, comprensión, sensibilidad y en suma de amor incondicional que hemos recibido de nuestras madres y de todas las mujeres, como únicamente podremos hacer frente a este ruido y violencia infernal de la cultura del patriarcado y del mercado. Y esto es algo que siento y presiento, intuyo y compruebo, cuando he tenido la fortuna de saborear las páginas de esta autora, así como las del libro de la jovencísima Rocío Angulo Dorado, ambas de Camas (Sevilla), que en mi opinión vienen a decirnos que efectivamente otro ser humano, otra ciudad y otro mundo son posibles, si respiramos y captamos con todos nuestros sentidos las verdades del corazón.

Defiendo pues la creencia, de que en Camas está emergiendo una nueva generación de mujeres que trabajan la Literatura de una forma extraordinariamente sensible y bella de tal manera que, a pesar de que por el momento no son todo lo conocidas y promocionadas como se merecen, está dando lugar a la creación de nuevos espacios de resistencia, liberación, resiliencia e igualdad. No obstante, creo también con convicción, que esta emergencia de jóvenes artistas que se alejan de la cultura rancia, cutre, ñoña, simplona, militantista, patriarcal y dogmática que sigue por desgracia reproduciendo formas, costumbres y estereotipos en una ciudad tan paradójicamente mestiza y tradicional como Camas, tiene un precedente de una autoridad y una calidad literaria de primer orden: la novelista Aurora Delgado, que después de haber obtenido los mayores elogios con su primera obra “El corazón de Livingstone“, ha conseguido quedar como finalista del Premio Nadal con su segunda novela “Curva“.

Pero lo para mí más extraordinariamente valioso de esta emergencia femenina creadora de espacios de resistencia y belleza en mi ciudad, es que se trata de mujeres autónomas, creativas, responsables y solidarias que no dependen, ni se subordinan a las políticas municipales o institucionales de turno, sino que construyen ellas mismas, desde su arte espacios de belleza, disfrute y transformación.

Por todo esto y aunque somos realmente una ciudad privilegiada al contar con una Biblioteca Pública extraordinaria en la que estas escritoras han echado los dientes, creo llegada la hora, de que el Ayuntamiento y sus Áreas de Cultura y Educación apuesten por estrategias de intervención más creativas, flexibles y abiertas dirigidas a promover jóvenes talentos desde los primeros años. Ya no es suficiente con quedar bien ofreciendo medallitas a nuestros ciudadanos exitosos, que si lo son, lo han sido después de un esfuerzo en solitario, sino que hay que ir mucho más allá. Así y de la misma forma que existen escuelas deportivas o de fútbol, se tolera esa antigualla salvaje llamada “tauromaquia”, o se subvencionan viejas tradiciones religioso-eclesiásticas como las Cofradías o las Hermandades, habrá que ir creando, sosteniendo y consolidando estrategias de siembra y promoción de nuevas y nuevos talentos, ya sean en las Artes, las Humanidades, en la Ciencia o en el Deporte mediante la realización concreta de campañas, concursos, publicaciones, producciones, escuelas y procedimientos de cooperación permanente con los Centros Educativos.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s