Contra el fascismo en Camas (12)

Siguiendo con el asunto de la configuración compleja y mestiza de la identidad sociocultural de Camas y de como ésta se ha ido reconstruyendo en los últimos sesenta años, otro de los ejemplos más notorios de que nuestra ciudad es diversa y polimórfica, lo ha constituido sorprendentemente la Iglesia Católica de Camas, a pesar del empeño del nacionalcatolicismo y el franquismo por uniformarlo todo.

Y digo la Iglesia Católica de Camas, incluyendo al conjunto de todos los católicos y creyentes que fueron los que sostuvieron y recibieron con alborozo el nacimiento de dos nuevas Parroquias en los años cincuenta y sesenta respectivamente: la de Pañoleta-Coca (“Nuestra Señora de Guía“-1956-) y la del Barrio La Fuente (“Nuestra Señora de La Fuente“-1968-), nacimiento que se produjo al compás de la creación de nuevos barrios y consolidación de los ya existentes y de la incorporación a la ciudad de numerosas personas que vinieron aquí, de diferentes lugares, a encontrar su hogar y su trabajo.

Estas Parroquias y siempre, repito, en mi personal visión, tenían un estilo, un carácter y una forma de construir y hacer proyectos y actividades que no se parecían casi en nada a la Parroquia Central de Sta. Maria de Gracia que estaba regentada por un párroco fervorosamente nacionalcatólico y adepto al Régimen. De hecho hoy mismo puede comprobarse, que ni en La Pañoleta ni en La Fuente, que yo sepa, existen ni cofradías, ni procesiones, ni movimientos neocatecumenales, aunque mucho me temo que tras el fallecimiento el pasado año de los párrocos Fernando Camacho y Gonzalo Flor, ya el arzobispado se encargará de llevar el agua a su molino conservador y opuesto al nuevo estilo eclesial que está imprimiendo el Papa Francisco, disolviendo o deshaciendo así, todos los proyectos y procesos liberadores que Fernando y Gonzalo impulsaron y llevaron a cabo durante más de cuarenta años. En este punto debo mencionar también a los dos párrocos de La Fuente fallecidos hace más tiempo, Luis Carmona y Juan Escaño, que con el mismo estilo y carisma que Fernando y Gonzalo encarnaron con su vida, tanto el mensaje original del Jesús de opción preferencial por los pobres, como los principios, normas y recomendaciones del Concilio Vaticano II. No en vano, ambos párrocos estuvieron varios años fuertemente comprometidos socialmente en su labor pastoral en Uruguay y Perú. A mi juicio pues, estas cuatro personalidades religiosas hicieron mucho para transformar aquellos estereotipos que el nacionalcatolicismo inoculaba en la conciencia de toda la ciudadanía, abriendo así nuevas perspectivas a una Camas más abierta, plural y acorde con los nuevos tiempos. Sin embargo, debo hacer notar también, que a pesar de los esfuerzos de estos hombres buenos, la Iglesia Española, su estructura de poder, sigue siendo muy conservadora, rancia y medieval y desde que llegó Juan Pablo II “vio el cielo abierto” para renegar y olvidarse del Vaticano II. Por eso soy de la opinión que si no hay curas atrevidos capaces desobedecer al poder establecido y obedecer al mensaje liberador y de transformación social, cultural, personal y política del Jesús original, pues las cosas seguirán como siempre.

Pero ¿a que viene este excurso sobre mi visión de la identidad de Camas?¿Por qué hablo de esto? Es sencillo.

Primero porque yo me formé como persona en el Centro de Juventud Al-Kama de la Parroquia de La Fuente, algo que nunca olvidaré y fue para mí la pista de despegue para comprender que ser o sentirse cristiano exige necesariamente el compromiso social, cultural y político en aquellas organizaciones democráticas que más y mejor defienden los intereses de las capas sociales más desfavorecidas y que lo menos importante es todo eso de las liturgias, ceremoniales y demás parafernalias y símbolos de ostentación de poder. Por eso siempre me sentiré muy orgulloso, tanto de haber pertenecido a aquel Centro de Juventud, como de haber formado parte del Partido Comunista de España en Camas y de sus candidaturas locales, algo por cierto que agradeceré siempre porque fui realmente muy afortunado por todo lo que aprendí en esas organizaciones.

Segundo, porque en ese tipo de Iglesia decimonónica, dogmática, patriarcal y nada democrática es donde siempre han encontrado refugio y alas el pensamiento conservador, tradicionalista, de derecha, ultraderecha y fascista. No en vano y como todo el mundo sabe, aquel Golpe fascista y genocida que desembocó en una Guerra Civil y en una Dictadura, fue extraordinariamente aplaudido, apoyado e impulsado por la Iglesia Católica hasta el punto de calificarlo como “Cruzada de Liberación“, de pasear a Franco “bajo palio” o de oponerse ahora o mirar hacia otro lado, a que se exhumen sus restos de El Valle de los Caídos. Algo pues y bastante abundante hay de fascismo en la Iglesia Católica española y en su Conferencia Episcopal, cuando todavía sigue siendo el altavoz del pensamiento más rancio, conservador y de derechas. Basta haber seguido de vez en cuando la emisora de radio de la COPE o los comunicados y acciones de la Conferencia Episcopal para que cualquier ciudadano con un mínimo de sentido crítico se dé cuenta. Fue esta asamblea de obispos, la que protagonizó y sigue protagonizando su oposición a todo lo que huela a izquierda política, algo que se vio de forma clara en la calle, con aquellas grandes manifestaciones contra el Gobierno de Zapatero capitaneadas por Rouco Varela y numerosos obispos, además de todo el ejército ciudadano y de cargos públicos del PP y en la que se defendía un determinado y unilateral tipo de familia oponiéndose a la Ley 13/2005 por la que se modificaba el Código Civil en materia de derecho a contraer matrimonio. Una oposición también feroz y callejera que se realizó contra la Ley Orgánica de Educación (2006) y la nueva asignatura de “Educación para la Ciudadanía y los Derechos Humanos” que nada más llegar al gobierno Mariano Rajoy derogaron y eliminaron sustituyéndola por la LOMCE del ministro peor valorado en toda la Historia de España José Ignacio Wert, que fue premiado y nombrado por sus incompetentes méritos como embajador de la OCDE en París.

Y finalmente, tercero, porque ha sido y sigue siendo ese tipo de Iglesia el que se ha opuesto y se opone siempre a cualquier tipo de medidas de progreso social afirmando así su integrismo y sus irrefrenables deseos de influir en la población, tanto con sus dogmas, como con sus orientaciones para que no votemos a la izquierda, lo cual demuestra en mi opinión, su deseo de hacer política pero sin presentarse a las elecciones, algo que no deja de ser una forma sutil y enmascarada de teocracia. Se trata pues de un poder fáctico, el que se cuece casi todo el pensamiento conservador de este país. Esta es la razón por la que me pongo de los nervios cuando veo a cargos públicos que yo he votado, acompañando a imágenes en desfiles procesionales o rindiendo honores a cargos eclesiásticos.

En cualquier caso y mucho más allá de la polémica o el debate que pueda generar el asunto del laicismo en nuestra ciudad, lo que en definitiva quiero decir, es que Camas, al menos desde que yo vivo aquí, siempre fue una ciudad abierta, acogedora, plural, diversa y por tanto inserta en un proceso permanente de construcción, deconstrucción y reconstrucción de su identidad cultural. Por eso y en la medida en que cultural, social, política o religiosamente se cierre y se enroque en sí misma recurriendo a viejas identidades que nunca van a dar como resultado un perfil nítido y homogéneo de la misma, en realidad estará perdiendo una gran oportunidad de desarrollo social, comunitario y cultural. Y por eso también, aunque estos cachorros de la derecha vengan a reivindicar toros, procesiones, fútbol, caballos y romerías, se estarán equivocando de parte a parte, porque siempre habrá muchísimos ciudadanos de Camas que se sienten de Camas porque precisamente en ella gozan de posibilidades de expresión, desarrollo y convivencia pacífica. Claro que esto no quiere decir, que siempre habrá algún que otro desalmado (sin alma) que se dedique a decir barbaridades por Internet, hacer pintadas insultantes y denigratorias contra nuestra Memoria Histórica y Democrática o diciendo colosales estupideces distópicas como esa que se le ha ocurrido decir en el Parlamento Europeo al secretario general de VOX Javier Ortega Smith
«Sin Lepanto ni Carlos V, las mujeres vestirían en burka»

Por último y antes de cerrar este artículo necesito hacer una pequeña aclaración dirigida a las personas que leen esto, porque puede algunas piensen que mi posición ideológica está sesgada y atravesada por algún tipo de resentimiento o de animadversión hacia el fenómeno religioso, las religiones o la Iglesia Católica o alguna forma de laicismo dogmático y anticlerical. Ya le gustaría al fascismo y a la “Triple-A” que todos los que no piensan y actúan como ellos, odiásemos la religión y fuésemos antiespañoles. Por eso debo en conciencia advertirles, que personalmente los valores éticos universales que hoy dan sentido a mi vida los aprendí en primer lugar gracias a mis padres que eran fervorosos creyente católicos; en segundo lugar gracias la Parroquia de La Fuente cuando estaba Don Luis Carmona en ella y al Grupo de Salesianos de Buen Aire del que otro día hablaré y en tercer lugar gracias a los militantes del Partido Comunista de España en Camas y Sevilla porque en esta organización descubrí el auténtico sentido de la reconciliación y la compatibilidad total entre los ideales y valores del socialismo y del comunismo y los valores cristianos. Por tanto quiero hacer constar que mi lucha y mi compromiso social, cultural, educativo y político contra toda forma de fascismo, es algo que se correlaciona a la perfección, tanto con mi condición de ciudadano defensor de los Derechos Humanos, como con mi posición de simpatizante no feligrés del mensaje y el testimonio del Gran Maestro Jesús, el hijo del carpintero.

Finalizo pues afirmando nuevamente mi convicción de que algo tenemos que hacer en nuestra ciudad para parar esta oleada de mentiras, improperios, falsedades, estupideces e invitaciones a la crispación, al odio y al resentimiento que ahora estamos viendo en estos partidos de la “Triple-A” proclamando a los cuatro vientos imbecilidades y simplismos o incluso permaneciendo en silencio mediático con un perfil bajo copiando así la estrategia que Bolsonaro siguió en Brasil y que tan buenos resultados le dio y que consistía en hacerse la víctima y en rechazar todo tipo de intervención en los debates y eligiendo astutamente los tiempos de aparición en los medios durante la campaña y dejando que los WhatsApp y las redes sociales de internet repletos de “fake-news” hicieran el resto. Por eso sigo y sigo diciendo, aunque mi voz sea humilde, limitada o de escaso impacto NO A CUALQUIER FORMA DE FASCISMO-especialmente en Camas-. Atrévete y comparte. Sigamos !!!!

2 comments

  1. Es sorprendente que en Camas, como en otras poblaciones , haya parroquias tan dispares en sus actividades y planteamientos. Es una muestra de las dos caras de la Iglesia: una cara nacionalcatólica y otra comprometida .Comprendo tus temores de que los párrocos de las dos parroquias, que hicieron una labor pastoral y social encomiables, sean sustituidos por otros nombrados por el arzobispo de línea conservadora. Ya me contarás. Pienso que no hay otro lenguaje evangélico que el de Jesús: un rebelde que luchó hasta la muerte contra la hipocresía, la marginación de enfermos y pobres, la misoginia , contra los ricos ….. O sea un disidente en su época que le condujo a la muerte.
    Tuviste suerte en formarte en el Centro de Juventud Al-Kama de la Parroquia de La Fuente, lo que contribuyó a que comprendieras ” que ser o sentirse cristiano exige necesariamente el compromiso social, cultural y político en aquellas organizaciones democráticas que más y mejor defienden los intereses de las capas sociales más desfavorecidas y que lo menos importante es todo eso de las liturgias, ceremoniales y demás parafernalias y símbolos de ostentación de poder”. Estoy totalmente de acuerdo en que a pesar de que en el cielo de la Iglesia haya algunos claros, lo que más abunda son los nubarrones, o dicho de otra manera: La Iglesia católica española está todavía muy anclada en la ideología fascista. Y como prueba está todo lo que tú enumeras. El Papa Francisco lo sabe, y por eso se niega a venir a España “hasta que haya paz”. No se refiere a la paz política sino a la falta de armonía y compromiso evangélico de la CEE. No es por casualidad que se dejara entrevistar por Jordi Évole en la Sexta y no le hiciera ni a través de la Cope ni de la cadena 13, portavoces del pensamiento episcopal.
    Otro síntoma preocupante: Los partidos políticos guardan silencio sobre la Iglesia, como una forma de no molestarla ni molestar a los votantes católicos. El respeto, yo diría que inmoral, hacia la Iglesia para no cambiar su estatus de privilegios, clama al cielo. ¡¡¡NO A CUALQUIER FORMA DE FASCISMO!!!
    Un gran abrazo , luchador incansable. José

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