Hoy no hay cuento

Monje Peregrino

Hoy es un día especial para mí y para todas las personas que como yo simpatizamos y creemos en Jesús “el hijo del carpintero” sin necesidad de estructuras de poder ni de funcionarios que administran ese poder y nos dicen que es lo que debemos o no debemos creer. Y digo “simpatizante” porque desde hace mucho tiempo que siento y estoy convencido de que no soy digno de ser ni su discípulo, ni su seguidor siquiera, cuando además grandes mayorías de los que se dicen ser sus seguidores comulgan y obedecen a una institución patriarcal, antidemocrática, dogmática y que condena a las mujeres a la marginación, la irrelevancia e incluso históricamente justificó la desigualdad social llegando hasta el punto de sostener y legitimar golpes de Estado y dictaduras para perpetuar así la civilización depredadora y mortífera del capitalismo y sus expresiones políticas e ideológicas de conservadurismo, nacionalcatolicismo y fascismo.
       Y digo también que es “un día especial” porque en días como este recuerdo y vuelvo a abrir las puertas de mi corazón a todas las personas que me han enseñado con su vida que otro mundo es posible y que el cristianismo no es una religión, sino una forma de vida. Y así, me vuelvo a encontrar con personas que aunque no son famosas ni conocidas mundialmente, han sembrado su metro cuadrado de bondad, humanidad, solidaridad, alegría, humildad y amor. Por eso siempre llevo aquí dentro a Antonio Suárez y a Amparo; a Fernando Camacho y su comunidad de La Pañoleta; a Lorenzo Rastrero y a su combatividad y valentía en favor de los más pobres y débiles, o también a mi amigo, camarada y sacerdote brasileño Zenildo Megiato y por supuesto a Esteban Tabares, al que agradezco muchísimo que me haya enviado este mensaje esta mañana que dice lo siguiente:

JUEVES SANTO:
UN TATUAJE QUE NOS LLEGUE AL CORAZÓN

      «El plato fuerte de la Cena de esta noche, es el Pan que se parte en mil pedazos y sacia, con creces, nuestra hambre de justicia, dignidad y vida plena y dichosa para todos.
      Y, junto al Pan, la copa de un Vino gran reserva, que es sangre derramada, a borbotones, que debe circular por nuestras venas y sanear el tejido celular de este mundo dolorido.
      Y después, el testamento del amigo que se va, después de compartir la mesa:
      Os quiero infinito, como solo Dios puede hacerlo…. mi deseo es que también vosotros os queráis fuerte, os queráis mucho, os queráis siempre…y que sigáis invitando a esta mesa a todos los hambrientos que encontréis por el camino.
      Por eso, no podemos seguir, por más tiempo, alentando tantas ambiciones para asegurar nuestro “ego”. A veces somos víctimas de la grave enfermedad del “yoismo” que hace que nos creamos el centro del universo.
      Yo, yo, yo…
      Quizá haya llegado el momento de empezar a ser menos YO, para abrirnos al TÚ de Dios, que nos incluye a TODOS.
      Quizás ha llegado el momento de hacernos un tatuaje, que no se quede a flor de piel, sino que nos llegue a lo más profundo del corazón.
      Podría ser hoy un Jueves Santo distinto de los que dejan una marca imborrable grabada en nuestro ser.
      ¿Qué te parece?
      Nos hacemos un tatuaje?
      ¿Te atreves?
      Te propongo un tatuaje con 6 propuestas de vida bastante originales, porque creo que no se llevan mucho:
Jueves Santo       La verdad es que hay mucha suciedad acumulada por tanto egoísmo, tanta violencia y tanta maldad … pero también hay cosas muy hermosas, que nos pueden marcar la vida para siempre.
      Esta tarde de Jueves Santo, hemos aprendido del Maestro que siendo más pequeños, crecemos a lo grande.»

Manuel Velázquez Martín.

MÚSICA: AGNUS DEIKarl Jenkins

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: