Krisis

27.- Doce años después

Brahmán

Era un joven que había decidido seguir la vía de la evolución interior. Acudió a un maestro y le preguntó:
-Guruji, ¿qué instrucción debo seguir para hallar la verdad, para alcanzar la más alta sabiduría?
       El maestro le dijo:
       -He aquí, jovencito, todo lo que yo puedo decirte: todo es el Ser, la Conciencia Pura. De la misma manera que el agua se convierte en hielo, el Ser adopta todas las formas del universo. No hay nada excepto el Ser. Tú eres el Ser. Reconoce que eres el Ser y habrás alcanzado la verdad, la más alta sabiduría.
       El aspirante no se sintió satisfecho. Dijo:
       -¿Eso es todo? ¿No puedes decirme algo más?
       -Tal es toda mi enseñanza -aseveró el maestro-. No puedo brindarte otra instrucción.
       El joven se sentía muy decepcionado, pues esperaba que el maestro le hubiese facilitado una instrucción secreta y algunas técnicas muy especiales, incluso un misterioso mantra.
       Pero como realmente era un buscador genuino, aunque todavía muy ignorante, se dirigió a otro maestro y le pidió instrucción mística. Este segundo maestro dijo:
       -No dudaré en proporcionártela, pero antes debes servirme durante doce años. Tendrás que trabajar muy duramente en mi ashram (comunidad espiritual). Por cierto, hay un trabajo ahora disponible. Se trata de recoger estiércol de búfalo.
       Durante doce años, el joven trabajó en tan ingrata tarea. Por fin llegó el día en que se había cumplido el tiempo establecido por el maestro.
       Habían pasado doce años; doce años recogiendo estiércol de búfalo. Se dirigió al maestro y le dijo:
       -Maestro, ya no soy tan joven como era. El tiempo ha transcurrido. Han pasado una docena de años. Por favor, entrégame ahora la instrucción.
       El maestro sonrió. Parsimoniosa y amorosamente, colocó una de sus manos sobre el hombro del paciente discípulo, que despedía un rancio olor a estiércol. Declaró:
       -Toma buena nota. Mi enseñanza es que todo es el Ser. Es el Ser el que se manifiesta en todas las formas del universo. Tú eres el Ser.
       Espiritualmente maduro, al punto el discípulo comprendió la enseñanza y obtuvo iluminación. Pero cuando pasaron unos momentos y reaccionó, dijo:
       -Me desconcierta, maestro, que tú me hayas dado la misma enseñanza que otro maestro que conocí hace doce años. ¿Por qué habrá sido?
       -Simplemente, porque la verdad no cambia en doce años, tu actitud ante ella, sí.

El Maestro dice: Cuando estás espiritualmente preparado, hasta contemplar una hoja que se desprende del árbol puede abrirte a la verdad.

FUENTE: CALLE, Ramiro. Antología de cuentos de la India y el Tibet. EDAF. Colección “Arca de la sabiduría”. Madrid. 1999. MÚSICA: OM GAM GANAPATAYE NAMAHA SHARNAM GANESHA

SOBRE LA MÚSICA QUE ACOMPAÑA

      La pieza musical de 2 minutos y 15 segundos que acompaña este cuento es el mantra “OM GAM GANAPATAYE NAMAHA SHARANAM GANESHA” interpretado por el dúo Satyaa&Pari
       Como ya he señalado en notas anteriores, un “mantra” es una palabra sánscrita que tiene como objetivo relajar e inducir a un estado de meditación en quien canta, recita o escucha. La palabra está conformada por dos expresiones “man” que significa “mente” y “tra” que expresa “liberación”.
        El mantra “OM GAM GANAPATAYE NAMAHA SHARANAM GANESHA” es un canto de alabanza al dios hindú Ganesha, que remueve todos los obstáculos. Su significado general es: inclino y saludo al Señor Ganesha
        Otra traducción más detallada es:
       OM(Declaración de la unidad);GAM(Mantra semilla del Dios Ganesha);GANA(ejército, grupo, clan);GANAPATAYE(Grupo + “Pataye” o líder, jefe del o de los grupos); NAMAHA(Saludo/entrega desde lo más profundo de nuestro ser). Literalmente significa:”Saludo desde lo más profundo de mi ser a este Señor de los Clanes o Grupos, que remueve todos los obstáculos de la vida“.
       Para los creyentes en el hinduismo, el dios GANESHA es el que elimina todos los obstáculos de nuestro camino material y espiritual, otorga prosperidad y fortuna en todos los ámbitos de nuestra vida. A su vez, es el protector de las malas energías como el egoísmo y la vanidad, el que aleja los obstáculos para que podamos transitar por el camino hacia el bienestar espiritual protegiéndonos de las distracciones del mundo material.
        Es por esto por lo que se le invoca antes de iniciar una actividad importante, ya sea mundana o espiritual, para que todo obstáculo sea eliminado y la buena fortuna se alcance fácilmente en todo lo que se realice, aunque como muy bien sabemos siempre tenemos que trabajar dentro de las energías del amor, ya que de otra forma será Ganesha mismo quien a través de todas las huestes celestiales que existen y que están a su cargo puedan poner todo tipo de obstáculos e impedimentos para que no se realice o alcance nada que sea para fines egoístas, dañino para nosotros mismos, para los demás o para la Naturaleza.
        Para los hinduistas, GANESHA nos protege de todo ambiente de negatividad, violencia, envidia u odio si se le invoca con este fin.
        Por último decir que el origen de este mantra que se remonta desde hace muchos siglos, se funda en uno de los dioses milenarios de la cultura hindú. Según el relato el origen de Ganesha comienza cuando Parvati, conocida como la madre divina decidió crear un hijo sacando arcilla de su cuerpo, luego de que el dios Shiva partiera por un largo tiempo, esto para tener algo de compañía a su lado. Entonces cuando Shiva regresó, Ganesha estaba protegiendo el lugar mientras Parvati tomaba un baño. Ganesha al no dejar entrar a Shiva hizo que este le cortara la cabeza. Al darse cuenta de lo ocurrido Pavarti le dijo a Shiva que este era su hijo, lo cual provocó en Parvati una profunda tristeza. Al no poder soportar esto Shiva prometió que para remediar el estropicio sustituiría la cabeza por la del primer ser vivo que pasara frente a él y como fue un elefante, pues por eso lleva la cabeza de un elefante, pasando un elefante. Si bien y aunque esta es una de las versiones más conocidas y comunes en la India, algunos textos sagrados revelan que Ganesha ya había nacido con cabeza de elefante.
        Ni que decir tiene, que la figura de GANESHA tiene también para la cultura india y el hinduismo un gran simbolismo

       Como todos los mantras es muy utilizado para meditar, liberarse del estrés y los pensamientos tóxicos, relajarse y entrar en estados de sosiego, quietud y paz, incluso en estados alterados de conciencia en los que se manifiestan y expresan emociones y sentimientos que surgen espontáneamente como efecto de la concentración meditativa en el mantra.
       FUENTE: “Invocación a Ganesha”

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