24.- Avidez

Línea LOTO de paz
La avidez del sistema capitalista
Línea LOTO de paz

Un grupo de benefactores mantenía un templo echando en el cepillo una moneda de plata cada domingo cuando tenía lugar el oficio religioso. Eran en total cuarenta benefactores. Y un domingo, Esteban se dijo a sí mismo: «Porque por una vez eche una moneda de bronce nadie se va a dar cuenta ni a saber quién ha sido el que lo ha hecho». Y dio, pues, una moneda de bronce.

Tras el oficio se procedió a abrir el cepillo para hacer el recuento. ¡Qué bochorno! Había cuarenta monedas de bronce. 1 Ref.Calle, Ramiro. Cien narraciones espirituales para la transformación interior (Spanish Edition) Grupo Planeta. Edición de Kindle

Ramiro Calle nos dice:
«La codicia es una espina venenosa en la mente del ser humano. No se pueden tener contemplaciones con ella y hay que tratar de erradicarla. Pero para ello no hay que caer en el burdo autoengaño, muy extendido, de arrogarse la cualidad de generosidad sin tenerla.
De las tres tendencias más insanas de la mente, una es la avidez o avaricia, que genera apego sin fin y nace de la ofuscación y genera ulterior ofuscación.
Infinidad de desigualdades e injusticias de la humanidad son por codicia; otras, por las otras dos tendencias insanas: ofuscación y odio.
Pero un ser humano puede velar y trabajar por su salud emocional, tratando de afirmar la lucidez, la compasión y la generosidad para poder debilitar a sus opuestos. Este trabajo exige intrepidez para que uno pueda reconocer sus cualidades insanas; requiere sinceridad; valor para desenmascararse; autoconocimiento y el adiestramiento necesario para ir transformándose, apuntalando lo mejor de uno mismo y debilitando o erradicando lo peor.
La transformación no es aniquilación, sino un cambio que permite mejorarse y obtener una manera de ser más noble, serena, lúcida y compasiva. Hay que tratar de cultivar y desarrollar el lado constructivo y frenar el autodestructivo y destructivo. Para ello, contamos con las enseñanzas de los espíritus más nobles y preclaros, y con toda suerte de herramientas para, si de verdad uno lo desea, modificarse y mejorar, celebrándose así una muy positiva y encomiable mutación psíquica. Si uno está gobernado por la codicia, se comportará miserablemente y será como una boa cuyo estómago no tiene fondo.»

Referencia[+]

Me encantaría que hicieras un comentario. Muchas gracias.

A %d blogueros les gusta esto: