Sobre mí

¿Quién soy yo? Ufff !!! ¡Qué pregunta más difícil! Y lo digo por experiencia, porque yo no soy, ni mi apellido, ni mi profesión, ni mis diferentes roles, ya que todo eso son construcciones producto de condicionamientos y circunstancias azarosas. Mi propio nacimiento, como el de cualquiera,  es un puro azar en el que yo no intervine. Tal vez sea mi mente. Pero ¿Mi mente puede existir sin mi cuerpo? ¿Mi mente puede ser como es sin mis vivencias, experiencias y convivencias? Y estas preguntas metafísicas, son las que me llevan a creer que la vida de cualquier ser humano es un misterio sagrado inviolable y milagroso. Así que me quedo con la canción de Kiko Veneno, que popularizó Camarón “Volando voy“. Y es que nadie puede decir con precisión y profundidad qué o quién es. Por eso me siento igual que como dice la canción y más ahora que tengo mucho más pasado que futuro: “Volando voy, volando vengo. Por el camino yo me entretengo. Enamorao de la vida, a veces duele. Si tengo frío busco candela. Yo no sé quien soy, ni lo pretendiera se quién soy ni lo pretendiera“.

De todas maneras y ya que me estoy describiendo por canciones, tengo necesariamente que nombrar “Gracias a la vida” de Violeta Parra, cantada por Mercedes Sosa y por supuesto “O que é. O que é” de Gonzaguinha, cantada por Maria Bethânia. Quede claro pues que la vida humana es indefinible, indescriptible y si algo podemos saber de ella que nos diga algo, es siempre por medio del corazón, de nuestras emociones, sentimientos y convicciones que como todo el mundo sabe, se experimentan a través del arte, de la belleza, de lo estético y por supuesto mediante los afectos, el cariño y el amor.

Bueno pues, dejando la metafísica y la química, entro directo en la física para decir que tuve la gran suerte de estudiar secundaria en un Instituto Laboral y digo suerte, porque allí había una metodología formativa extraordinaria que combinaba trabajo manual y trabajo intelectual, pero también porque me concedieron becas casi todos los años, sin las cuales pues no hubiese podido terminar mis estudios. Después por casualidades de la vida estudié Magisterio lo que me permitió tener un trabajo fijo para siempre desde los 20 años, algo que hoy es extraordinariamente difícil, por no decir imposible. Seguí estudiando, e hice Pedagogía, por lo que en total me tragué ocho años de estudios, más otros dos más tarde de los Cursos de Doctorado. Y a esto tuve que añadirle casi seis años que tardé en hacer la Tesis Doctoral. En total pues, 16 años que viví con gozo, interés y alegría, aunque también con dificultades que fui superando siempre en septiembre.

Pero tal vez lo más importante, a nivel de profesión y de estudios, vino después, cuando gracias a las personas que he mencionado y que nunca olvidaré, pues tuve la oportunidad de dar cursos, conferencias, escribir artículos y libros, así como participar en congresos y encuentros internacionales, algo que nunca me planteé como objetivo, sino que fue surgiendo poco a poco por casualidad.

Y todo esto, lo he podido hacer también, gracias a que llevo ya muchos años jubilado o liberado de tener que ir a trabajar todos los días y esto es sin duda un auténtico privilegio.

Pero además de la física, es decir, de la dedicación profesional y el trabajo docente e investigador, donde realmente he aprendido más en mi vida y donde he encontrado un sentido mayor que el de la profesión y los estudios, fue en todas las experiencias de pertenencia y convivencia que desde muy joven tuve en diversas organizaciones culturales, sociales y políticas de mi ciudad, experiencias que son a mi juicio las que más me han enriquecido en todos los sentidos.

Y esto es todo.

Muchas gracias por pasarte por aquí