Alguien me anuncia

Alguien me anuncia

Por Alonso Rodríguez Gómez


ALGUIEN ME ANUNCIA
(A Ramón Llanes Domínguez, un poeta sin rayas)
Que la multiplicidad es una especie de travesía.
Que la primavera no entiende de espacios.
Que la noche proyecta su misterio sobre la flor oculta.
Que la embriaguez no solamente es de alcohol.
Que la amistad reverbera incluso en medio de la tiniebla.
Que no es necesario ser serio para hacer algo seriamente.
Que el anhelo no es mera utopía.
Que los laberintos pueden ser esclarecedores.
Que el amor nos regala, nos roba, nos seduce, nos embauca…
Que la serpiente podría ir con nosotros sin mordernos; o sí.
Que el malestar lleva dentro una luz insólita.
Que la soledad puede ser una compañera ambivalente.
Que nuestros antepasados nos siguen queriendo desde el silencio.
Que el Ángel de la Guarda a veces nos las tiene guardada.
Que volar con la imaginación implica saber aterrizar.
Que si quieres expresar algo, que sea envolvente.
Que soñar incluye sus contingencias.
Que una canción tiene más dueños que su compositor.
Que no todo es sentido común, cuadrícula, previsibilidad…
Que perderse en mitad de un camino podría traer ganancias.
Que cuando no entendemos, merece la pena seguir insistiendo.
Que el gallo no busca fastidiarnos cantando a las 5 de la madrugada.
Que en ocasiones es mejor callar sin maldecir.
Que los pájaros se quedarán o se marcharán y no podremos evitarlo.
Que los ascensores desearían hablar, pero no les resulta posible.
Que las horas festeras de querencias y compás tienen su enjundia.
Que los arcanos nos desafían constantemente.
Que los versos nacen, se reproducen y permanecen.
Que las quimeras podrán ensimismarnos; al menos de momento.
Que una guitarra se deja tocar solo cuando ella quiere.
Que escribir es tan necesario como las amapolas en un trigal.
Que un buen manjar tiene efectos psicoterapéuticos.
Que nosotros seguimos queriéndolos porque esquivaron la ausencia.
Que la palabra es una fiel aliada, pues habla de nosotros.
Que los ríos, las montañas, los mares… nos abrazan por algún motivo.
Que a quien no escribe le queda el gran alivio de leer poesía.
Que reír, cantar, llorar… forma parte del secreto.
Que la felicidad es un cuento maravilloso unos instantes.
Que estar rotundamente seguros nos sumerge en la espesura.
Que un propicio encuentro viaja instantáneo por los vasos sanguíneos.
Y YO AGUZO EL OÍDO.



Alonso Rodríguez Gómez es Licenciado en Medicina por la Universidad de Sevilla y Profesor de Educación Física en diversos centros de Enseñanza Secundaria.
A lo largo de ese tiempo ha participado en el Programa SAT de Claudio B. Naranjo Cohen, se ha formado en Terapia Corporal Integrativa con Antonio Pacheco Fuentes, discípulo del anterior, y ha realizado muy diversos cursos sobre Autoconocimiento, Educación y Salud.
Actualmente está jubilado y entre sus actividades predilectas se hallan la lectura y la escritura.
Desde KRISIS, nos honra de manera especial su participación en este humilde sitio, participación que no solo viene avalada por su excelente curriculum, sino también por la alegría y la satisfacción de tenerlo como amigo y compañero que tuve la suerte de conocer en el IES Alcaria de Puebla del Río.
Vaya desde aquí nuestro más sincero agradecimiento y admiración.

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