Querido Fernando

Querido Fernando. Ya hace un año que nos dejaste para ser abrazado y acogido por esas “Buenas Manos” de las que me hablabas cuando te preguntaba sobre la muerte. Aquí nos has dejado un vacío enorme que solamente podemos llenar cuando te recordamos desde lo más profundo de nuestros corazones como hicimos ayer en tu Parroquia de La Pañoleta.