
LA PREGUNTA DE DIOS
Dios reunió a cuatro almas que iban en poco tiempo a encarnar. Les preguntó:
—¿Qué deseáis para vuestra propia existencia? Una de las almas dijo:
—Quiero nacer en una familia muy rica y poder así disponer durante toda la vida de grandes placeres. Otra de las almas solicitó:
—Quiero tener la posibilidad de viajar constantemente, conocer los lugares más hermosos de la tierra, sus gentes y costumbres. La tercera alma declaró:
—Quiero ser una persona poderosa. Ser reconocida por todo el mundo. Quiero ser famosa e influyente.
Dios preguntó al alma que no se había todavía pronunciado. Repuso:
—Señor, no quiero nada en especial. No quiero ser rica ni viajar constantemente, ni tener fama e influencias. Sólo quiero, señor, que me des una mente que pueda disfrutar de lo poco o mucho que tenga. Una mente en paz y en contento; sólo eso quiero. 1 Ref.Fuente: CALLE, Ramiro. (1992). Recobrar la mente. Urano. Madrid.
—¿Qué deseáis para vuestra propia existencia? Una de las almas dijo:
—Quiero nacer en una familia muy rica y poder así disponer durante toda la vida de grandes placeres. Otra de las almas solicitó:
—Quiero tener la posibilidad de viajar constantemente, conocer los lugares más hermosos de la tierra, sus gentes y costumbres. La tercera alma declaró:
—Quiero ser una persona poderosa. Ser reconocida por todo el mundo. Quiero ser famosa e influyente.
Dios preguntó al alma que no se había todavía pronunciado. Repuso:
—Señor, no quiero nada en especial. No quiero ser rica ni viajar constantemente, ni tener fama e influencias. Sólo quiero, señor, que me des una mente que pueda disfrutar de lo poco o mucho que tenga. Una mente en paz y en contento; sólo eso quiero. 1 Ref.Fuente: CALLE, Ramiro. (1992). Recobrar la mente. Urano. Madrid.
Da igual que tengas mucho o poco. Da igual que desees o no desees. Da igual que seas poderoso o humilde, rico o pobre. Da igual que seas famoso o desconocido. Da igual que seas aplaudido y alabado o criticado y rechazado. Da igual que seas ilustrado o erudito, que tengas títulos académicos o no. Pero si no eres capaz de tener una mente libre que te proporcione paz interior y conciencia limpia, serás siempre un desgraciado infeliz.

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