Las crisis políticas y económicas. Causas y estrategias (1)

Tmp. máx. lect.: 11 min.

Las crisis políticas y económicas.
Causas y estrategias (1)

Por Jerónimo Sánchez Blanco

Introducción

           Las grandes crisis y conflictos políticos y sociales de los últimos siglos, que suscitan perplejidad y un gran interés en  los libros de historia (Revolución Inglesa de 1688, Revolución Francesa de 1789, Revolución Americana de1776,  Independencia  de América Española 1815-1825, Revolución Rusa de 1717 ), no son patrimonio del pasado, sino también realidades del presente reciente: la Gran  Guerra (1914 – 1919), la Segunda Guerra Mundial (1939 – 1945 ), Corea, Vietnam, Camboya..etc. Sin embargo, nuestro tiempo ha sido y continúa siendo testigo del sufrimiento  de millones  de personas   victimas de la guerra (Irak, , Gaza, Sudán, Somalia, Rhodesia, Etiopia, República del Congo, Nigeria, Malí), el hambre, las epidemias, la pobreza, que obligan a su desplazamiento como refugiados y a la emigración, imágenes que nos llegan a través de los medios de comunicación, suscitando   compasión y horror.

           En este contexto, el presente  artículo  pretende  analizar las causas  y el   alcance   de  las crisis en las vidas  de quienes   las han sufrido  y continúan  padeciéndolos. Más allá de cualquier reflexión teórica alejada de la realidad, el punto de partida  que se sustenta, es  que liberarse de la  guerra y de  la violencia, la búsqueda de la paz, la libertad, la erradicación del hambre, de la pobreza y de las epidemias, impulsan  a  muchos pueblos a dar sentido y esperanza a  su existencia. ¿Qué explicación tienen los graves conflictos políticos y sociales que aquejan periódicamente a la humanidad? Nuestra visión tiene fundamentalmente varias perspectivas:

           a).-  Política; en la medida  que el ser humano  se estructura  en el seno  de la polis, de la nación y  del Estado, constituyéndose  en el sujeto central de la Ciencia Política.

           b).-  Económica y Social; en la medida que su conducta  transformas y necesita de los  recursos  naturales,  para obtener  los bienes  que le garantizan  el bienestar material para su supervivencia, como objeto  central de la Ciencia Económica

           c).-  Ética; porque el  “homo politicus”  y el “homo economicus”, se enmarcan   en  unas coordenadas de valores más profundos  que  determinan la  virtud y la justicia  de las acciones humanas, frente a la  arbitrariedad, la coacción y la violencia.

Perspectiva política

           La dimensión política de  algunos de las más graves crisis y  conflictos  antes   indicados,  han girado en torno a un conjunto de cuestiones abordadas por el pensamiento político relativas  al poder. Para ello, una mejor  comprensión de  los mismos, hace aconsejable  profundizar  en las cuestiones básicas  que constituyen  el  nucleo central de  la Ciencia Política, a saber :

Legitimidad e ilegitimidad del poder

            El origen y la titularidad del poder  político, según sea,  el pueblo, el rey, el ejercito, el caudillo, o el partido, ha sido objeto  de grandes debates en el pensamiento político. En numerosos  países se ha impuesto la cultura liberal democrática ( no en todos ), en virtud de la cual se reconoce que el poder y la soberanía radica en el pueblo, formado por los ciudadanos que viven en un determinado territorio y que están sometidos a las leyes que libremente y conforme a la voluntad mayoritaria, se otorgan para su autogobierno.

           El reconocimiento de esta  soberanía es la que da  legitimidad de origen  al poder establecido, principio que no suele respetarse y está en el origen  de  numerosos conflictos. La cuestión relativa  al origen y a la legitimidad  no es baladí,   ya que es el fundamento del ejercicio del monopolio   del poder  y de la fuerza del Estado y  del Estado de Derecho.  La aceptación  del pricipio democrático, conduce a  la libre expresión de la voluntad  de los ciudadanos integrantes  de un pueblo titular de la soberania y sujeto del poder, mediante  elecciones libres  en los que  elige a sus representantes.

           Por ello, todo poder  no democrático, al margen de lo dispuesto en las leyes  que definen las reglas   del sistema político, es ilegítimo. Sin embargo,  tras la aprobación de la Carta de Naciones  Unidas en 1945, prevalece el principio  de respeto a la soberanía de los Estados, a sus fronteras  y a la integridad territoial  de los mismos, aún en el supuesto de   falta de legitimidad del  poder ( Rusia, China, Corea del Norte, Cuba, Nicaragua, Venezuela etc  ).

           No obstante, es frecuente en la sociedad actual, con ayuda de muchos medios de comunicación, crear un ambiente de desinformación, difamación   y manipulación informativa intentando deslegitimar a los  Gobiernos  e instituciones que no son de su orientación ideológica, que fueron elegidos conforme a la ley electoral, por no compartir   decisiones políticas concretas. Esta actitud está en la raíz  de los intentos de desestabilizar el sistema democrático con tal de acceder al poder político por cualquier  medio, al margen de la ley.

Seguridad y Libertades

           La seguridad  de las personas   frente  al Poder   sólo es aplicable en el marco de un  Estado de Derecho en el que  el principio de legalidad y la tutela  judicial son los instrumentos que  garantizan  la  protección  de  la vida, la integridad  de las personas, el honor, la inviolabilidad del domicilio, de sus comunicaciones,  la no privación de su libertad,  la libre circulación  y otros derechos humanos.

           El  Estado Democrático y de Derecho reconoce  las libertades  ya sean   de ideas o creencias políticas o religiosas, artisticas, libertad de expresióm  o información, que no conculquen la verdad  y  las libertades de  las personas. Por su  carácter  especialmente sensibles,  pueden ser  objeto de control  por los poderes económicos a través de los medios de comunicación  o del poder  político  mediante subvenciones  directas o publicidad. Un aspecto que suscita  conflictos políticos  es  el ejercicio de  aquellas  libertades cuya  dimensión colectiva  ya sea la libertad de reunión, manifestación o de huelga,  puede entrar en colisión  con  otras libertades 

           Asimismo, el mantenimiento de la paz,  el orden interior y exterior  de los pueblos, han de ser  fruto de la tolerancia y el respeto  a las libertades individuales en los sistemas democráticos, frente a aquellos  sistemas autoritarios  que ejercen  la represión y la coacción sobre los individuos. El dilema   orden /  libertad   no se puede  plantear  en el Estado de Derecho, ya  que éste ha de garantizar  la paz interior y exterior de los pueblos   sin menoscabo de las  libertades  y derechos  individuales.

Igualdad y desigualdad ante el poder

           En el Estado Moderno, la dignidad de los seres humanos radica en gran medida, en el privilegio de la igualdad de todos ante la ley, frente a la desigualdad  que caracterizó a la  sociedad feudal y señorial hasta el siglo XVII, en el que  cada   estamento (nobleza, clero y burguesía) tenia   un tratamiento  social y fiscal  distinto. La exigencia de una igualdad formal es parte  esencial del principio de  legalidad  y una conquista  de la revolución liberal  del siglo XVIII, frente a la arbitrariedad. Sin embargo, no siempre la ley ha de  ser igual  para todos los ciudadanos, por ser  éstos desiguales entre sí por circunstancias  diversas ( discapacidad, sociales, económicas ) que  requieren   políticas adecuadas  desde  los poderes  públicos,  para que prevalezca   el principio de  igualdad de oportunidades

           De otra parte, la igualdad  comporta  no sólo la obligación que tienen los ciudadanos  de contribuir al sostenimiento  de los servicios públicos  de Estado, en función de su capacidad económica, sino  también que el Estado  garantice a  los ciudadanos, la protección de la salud,  la educación, las pensiones  de  jubilación y enfermedad, la discapacidad  y la atención a los más vulnarables, con los  impuestos y otros gravámenes fiscales que percibe.

           Asimismo, la igualdad contribuye a la solidaridad  entre los ciudadanos, al  constatarse   que por  sólo el esfuerzo, el trabajo, el mérito y la  competitividad, no se garantiza la solidaridad y la erradicación de la  pobreza  y bolsas  de marginados  y   vulnerables   de la sociedad. Es necesario reforzar los valores  de una sociedad solidaria, para que prevalezca  la justicia, frente a  la discriminación  y la desigualdad.

Nación y Estado como identidad

           Una de las cuestiones  suscitadas por  el pensamiento nacionalista, y causa de  tensiones y conflictos, es la  subordinación  de los derechos y libertades  individuales  a  la Nación, al interpretar que  la defensa de la conciencia  e identidad nacional prevalece  frente a los valores universales , de la libertad y dignidad  de las personas. La exhaltación de la  identidad nacional  ( lengua, etnias, historia, religión, costumbres )  ha sido  utilizada  por diversos  totalitarismos ( nazismo, fascismo, franquismo, etc…) y por  actuales   ideologias   de extrema derecha  para  defender  al patriota frente al extranjero y negar o recortar  las libertades  consagradas  en la Declaración de  Derechos Humanos  de  Naciones Unidas de 1948.  Los recientes conflictos  bélicos, suscitados en Ucrania, en Gaza,  Siria,  Sudán, República Democrática del Congo,  Pakistán, Somalia, ponen de manifiesto la  identidad   cultural  como  uno de los factores  desencadenante  de aquellos, además de otros.

            La generalización  del nacionalismo   y de la  identidad nacional, obliga  a los Estados   a  modificar  la  configuración  de los Estados, en sus estructuras   administrativas y políticas,  en los que  coexisten  diversas  identidades  culturales, con voluntad de  constituirse  en Estados  independientes. Sin embargo y de forma simultanea, se  ha   asistido   al nacimiento de superestructuras  políticas de ámbito  superior  a los  Estados y supranacionales, al ser conscientes  de las limitaciones que tienen  en   diversas materias ( defensa, seguridad, moneda, financiación, comercio y energia ), como ha sido   la  creación de la Unión  Europea.

Ante conflictos de naturaleza política

          En el análisis precedente  se constata  el origen de innumerables  conflictos  políticos, enfrentamiento   y  violencia  que  se desencadenan  por causa de la vulneración de derechos y libertades, así como por el no  reconocimiento de la legitimidad  de  quienes   ejercen  el poder,  cuyo  origen  radica  en   pronunciamientos militares o vulneración de las leyes  electorales y  normas  que arbitran  los actores políticos,  no garantizando   adecuadamente la participación de los ciudadanos  y  sus distintas   ideologias. Generalmente  estas  crisis  se   sitúan  en sistemas políticos  monopolizados por ideologias  no democráticas radicalizadas, en las que  se enfrentan   distintas identidades  nacionales. En este contexto, algunos sectores  en las sociedades pluralistas,  no aceptan la voluntad mayoritaria de los ciudadanos, libremente expresadas y conforme a las leyes electorales.   La  superación de estos conflictos  no es tarea  fácil  por su complejidad. En todo caso,  vendrá del reconocimiento y afirmación de los valores   consagrados en la Carta de  Naciones  Unidas  de  26 de Junio de 1945:

En la Introducción:

“ Nosotros los pueblos de las Naciones Unidas resueltos:
a preservar a las generaciones venideras del flagelo de la guerra, que dos veces durante nuestra vida ha infligido a la Humanidad sufrimientos indecibles.
a reafirmar la fe en los derechos fundamentales del hombre, en la dignidad y el valor de la persona humana, en la igualdad de derechos de hombres y mujeres y de las naciones grandes y pequeñas
a crear condiciones bajo las cuales puedan mantenerse la justicia y el respeto
a las obligaciones de los tratados y de otras fuentes del derecho internacional
a promover el progreso social y a elevar el nivel de vida dentro de un concepto más amplio de la libertad
y con tales finalidades
a practicar la tolerancia y a convivir en paz como buenos vecinos
a unir nuestras fuerzas para el mantenimiento de la paz y la seguridad internacionales, a asegurar mediante la aplicación de principios y la adopción de métodos, que no se usará la fuerza armada sino en servicio del interés común y
a emplear un mecanismo internacional para promover el progreso económico y social de todos los pueblos.”

Artículo 1

“ Los propósitos de las Naciones Unidas son: 1- Mantener la paz y la seguridad internacional, y con tal fin : tomar medidas colectivas eficaces para prevenir y eliminar amenazas a la paz, y para suprimir actos de agresión u otros quebrantamientos de la paz; y lograr por medios pacíficos, y de conformidad con los principios de la justicia y del derecho internacional, el ajuste o arreglo de controversias o situaciones internacionales susceptibles de conducir a quebrantamientos de la paz.”

           En esta Carta de Naciones Unidas quedaban reguladas las funciones de sus órganos, y las bases del multilateralismo, entre otros:  la Corte Internacional de Justicia  como jurisdicción  competente  para dirimir  las controversias y conflictos. Asimismo  la  Declaración Universal de Derechos Humanos de las  Naciones  Unidas   de  diciembre de 1948 formulaba  solemnemente los Derechos y Libertades de las personas.










Jerónimo Sánchez Blanco, es Doctor en Derecho, Licenciado en Ciencias Políticas y Ex Diputado Constituyente.
Vaya desde aquí nuestro más sentido agradecimiento por honrarnos con sus colaboraciones.

Me encantaría que hicieras un comentario. Muchas gracias.

Descubre más desde KRISIS

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo