Tmp. máx. lect.: 3 min.
Según Víctor Küppers, experto en psicología positiva y crecimiento personal:“Solo hay dos formas de vivir la vida. La primera es dejar que tu felicidad dependa de las circunstancias. La segunda es saber que depende de tu reacción “
“La felicidad no depende de lo que nos sucede, sino de cómo reaccionamos a lo que nos acontece “. Comprender esto, asegura Víctor Küppers, es esencial para llevar una vida feliz y plena.
Todos nos topamos con situaciones que nos desagradan como por ejemplo derramarte el café encima. Lo que realmente importa es cómo vamos a reaccionar. Podemos reaccionar de dos maneras: dejándonos llevar por el enfado, con gestos agresivos y palabras malsonantes, o no darle importancia, pensando que todo queda resuelto cambiándonos de ropa y lavando la manchada. La primera reacción, promovida por instintos primarios, nos exaspera, produciéndonos malestar. La segunda reacción es reflexiva, produciéndonos tranquilidad y moderación.
La regla de oro
El experto aclara cuál es la regla de oro de su vida: “La vida es un 10% lo que nos pasa y un 90% cómo reaccionamos”.
La gran libertad
“Es nuestra gran libertad”, asegura. Porque lo cierto es que el estímulo, la circunstancia, no tiene por qué determinar nuestras reacciones.
“Tú puedes decidir cómo te lo tomas, ahí es donde está la grandeza”, asegura el experto. Ya los filósofos estoicos, hace 2000 años, aconsejaban no pretender controlar aquello que no depende de nosotros para centrarnos en aquello que sí podemos controlar con nuestra forma de pensar, nuestra actitud, nuestras palabras o nuestras acciones.
Forjar la actitud correcta
Küppers se pregunta: “¿Y cómo puedo controlar mi reacción ante las cosas? ¡Si es que a mí me cabrea que se me derrame el café!” Y la respuesta, explica Küppers, está en los hábitos.
“A fuerza de repetición, lo tengo clarísimo”, responde el experto. “Son hábitos, hábitos y hábitos”.
“Queremos cosas rápidas, queremos cosas fáciles, queremos que nos digan los siete pasos para alcanzar la calma. No, es una cuestión de trabajo, es una cuestión de hábito”, asegura Küppers.
La voluntad
Para conseguir hábitos, añade Küppers, no debemos olvidar que “la voluntad es más importante que la motivación”. Si por ejemplo nos proponemos no cabrearnos en un atasco de tráfico, no ocurrirá a la primera. Ni a la segunda. Ni a la tercera. Quizá ni siquiera a la cuarta. Será necesario repetir una y otra vez el hábito, buscando una distracción como escuchar música, poner la radio o hablar sosegadamente con el acompañante.
“Es mucho más importante tener voluntad, disciplina, perseverancia”, asegura el experto. “La motivación dura lo que dura, sirve para arrancar. Pero para llegar, hace falta disciplina y fuerza de voluntad”.
CONCLUSIÓN
Creo fundamental activar el pensamiento reflexivo sobre nuestras reacciones instintivas para intentar controlarlas con voluntad y disciplina, y darles un vuelco en la dirección correcta que nos dé tranquilidad en vez de irritación que perjudica nuestra salud. Para conseguirlo hay que dejar de ser conformista, de no aferrarse a “soy como soy, y nada ni nadie me hará cambiar”. Hay que saber cuestionarse esa forma de ser, en bien nuestro.

JOSÉ MELERO PÉREZ, nació en Madrid el 15 de septiembre de 1941. Está licenciado en Psicología y en Geografía e Historia por la Universidad de Barcelona. Profesor jubilado. Habitualmente en su blog NOTICIAS IMPACTANTES al cual pertenece este artículo. También escribe en la sección “Entre Todos” del diario digital “El periódico”, así como en la revista digital “Religión digital”.
Vaya desde aquí nuestro más sincero agradecimiento por participar en este humilde sitio que es KRISIS.