Día Escolar de la No Violencia y la Paz (DENYP-2026)

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En un mundo atravesado por más de 56 conflictos armados activos —cifra que no se registraba desde la Segunda Guerra Mundial—, la educación para la paz se erige no como un ideal romántico, sino como una necesidad civilizatoria urgente. El Día Escolar de la No Violencia y la Paz (DENYP), que cada 30 de enero convoca a millones de estudiantes y educadores en todo el planeta, representa mucho más que una efeméride: constituye un llamamiento pedagógico permanente a transformar las aulas en laboratorios de convivencia pacífica y ciudadanía global. Esta jornada, que en 2026 cumple 62 años de existencia, adquiere hoy una relevancia sin precedentes ante el incremento de la violencia, los discursos de odio y la polarización social que caracterizan nuestro tiempo.

Origen e historia: La semilla plantada por Llorenç Vidal

El DENYP nació en 1964 como una iniciativa pionera, no gubernamental, independiente y voluntaria del poeta, pedagogo y pacifista mallorquín Llorenç Vidal Vidal (Santanyí, 1936). Según documenta la Wikipedia, Vidal concibió esta jornada como «punto de partida y de apoyo para una educación no-violenta y pacificadora de carácter permanente».

La elección del 30 de enero no fue casual: esta fecha conmemora el aniversario del asesinato de Mahatma Gandhi (1948), referente mundial del movimiento de liberación pacífica y la resistencia no violenta. En los países del hemisferio sur, donde el 30 de enero coincide con el período vacacional, el DENYP se celebra el 30 de marzo o fechas próximas.

La trascendencia de esta iniciativa fue reconocida tempranamente. Como refiere el Instituto de la Juventud (Injuve), Giuseppe Lanza del Vasto, discípulo directo de Gandhi y fundador de las Comunidades del Arca, declaró en Sevilla (1976): «Sea así en todas vuestras escuelas». Este reconocimiento internacional culminó en 1993, cuando la UNESCO oficializó el DENYP, consolidando su celebración mundial.

El mensaje fundacional del DENYP, que sigue vigente tras más de seis décadas, proclama: «Amor universal, No-violencia y Paz. El Amor universal es mejor que el egoísmo, la No-violencia es mejor que la violencia y la Paz es mejor que la guerra». Esta síntesis axiológica, de aparente simplicidad, encierra una profunda propuesta ética y pedagógica.

Fundamentación pedagógica y valor educativo

El propio Llorenç Vidal estableció los fundamentos teóricos del DENYP en la revista Educación XX1, configurando un marco conceptual que trasciende la mera celebración puntual para articular una propuesta de educación integral en valores. El procedimiento didáctico de esta educación debe ser vivencial, permitiendo a cada centro educativo su libre aplicación según su propio estilo pedagógico.

Como señala el Movimiento por la Paz (MPDL), los centros educativos «son, y si no lo son pueden llegar a serlo, espacios clave para la construcción de la paz». Esta visión posiciona a la escuela como agente transformador de la sociedad, no como mero transmisor de contenidos académicos.

El DENYP propugna una educación permanente orientada hacia valores fundamentales: la concordia, la tolerancia, la solidaridad, el respeto a los derechos humanos, la no-violencia y la paz. Según documenta el portal Bienestar y Protección Infantil, en este día «los colegios y centros se convierten en instrumentos de paz y entendimiento entre personas de distinta formación, raza, cultura y religión».

La urgencia del DENYP en el contexto mundial actual

El escenario geopolítico de 2025-2026 confiere al DENYP una relevancia dramática. Según el Global Peace Index 2025, se contabilizan 59 conflictos estatales activos y más de 152.000 muertes por enfrentamientos armados solo en 2024. La cifra de desplazados forzados alcanzó los 123,2 millones de personas a finales de 2024, un récord histórico.

Como documenta El Boletin, más de 200.000 personas murieron en conflictos durante 2024, y 2025 mantiene una intensidad bélica elevada. Los principales focos de violencia incluyen la guerra en Ucrania, el genocidio de Gaza, la crisis en Sudán —con más de 12 millones de desplazados—, además de conflictos en Yemen, Siria, República Democrática del Congo, Myanmar y el Sahel.

Como indica CNN en Español, la tendencia de 2025 incluye alta letalidad sostenida, mayor uso de drones y misiles, y conflictos con déficit de datos que ocultan parte del daño real. El informe de Cambio Colombia confirma que en 2024 se registraron 61 conflictos con algún Estado involucrado, la cifra más alta desde 1946.

Ante este panorama desolador, la Recomendación de la UNESCO sobre la Educación para la Paz, aprobada por los 194 Estados Miembros en noviembre de 2023, adquiere carácter imperativo. Como señala la UNESCO, en el actual panorama de «empeoramiento del cambio climático, retroceso democrático, desigualdades persistentes, aumento de la discriminación, la incitación al odio, la violencia y los conflictos, la educación puede ser una herramienta para abordar y prevenir estos problemas».

La Recomendación UNESCO 2023: Un nuevo marco normativo global

La Recomendación sobre la Educación para la Paz, los Derechos Humanos y el Desarrollo Sostenible constituye el único instrumento normativo mundial que establece cómo debe utilizarse la educación para lograr una paz sostenible. Según detalla la nota explicativa de la UNESCO, este documento reconoce que «la paz se construye no solo mediante negociaciones internacionales, sino también en las aulas y los campos de deporte, en las comunidades y a lo largo de toda la vida».

La Recomendación establece 14 principios rectores y enfatiza que, más allá de las competencias básicas en lectoescritura y aritmética, los educandos deben adquirir competencias como la empatía, el pensamiento crítico, la comprensión intercultural y la alfabetización mediática e informacional. Como explica el portal UNESCO: Aprender para una paz duradera, la educación para la paz «desarrolla competencias de ciudadanía, como la capacidad de actuar de manera ética y responsable y de participar plenamente en la vida cívica y social».

Actividades escolares para el DENYP

La implementación práctica del DENYP requiere actividades significativas y adaptadas a cada nivel educativo. UNICEF ofrece una amplia batería de propuestas educativas que abordan la violencia en las escuelas desde el enfoque de la educación en la paz, la no violencia y el buen trato.

Educación Infantil

  • El Puzzle de la Paz: Actividad propuesta por UNICEF donde los niños identifican qué elementos no encajan con un entorno de no violencia, fomentando la creatividad y la expresión lúdica.
  • El Árbol de la Paz: Según Guía Infantil, se crea un mural con forma de árbol donde cada niño dibuja o escribe en las hojas palabras relacionadas con la paz.
  • Cuentos sobre la paz: Lectura de historias que hablen sobre amistad, tolerancia y resolución de conflictos, seguida de reflexión grupal.
  • Cortometraje «La Historia de Punto»: Material audiovisual de UNICEF para trabajar valores de convivencia con los más pequeños.

Educación Primaria

  • El Abecedario de la Paz: Según Ayuda en Acción, los estudiantes proponen palabras relacionadas con la paz para cada letra del abecedario, votando las mejores y creando ilustraciones.
  • El Semáforo de la Convivencia: Como propone Educación Tres Punto Cero, clasificar acciones según colores: verde (aportan paz), rojo (generan conflicto) y naranja (intermedias).
  • El Bingo de la Paz: Actividad lúdica de UNICEF para aprender conceptos relacionados con la resolución pacífica de conflictos.
  • Juegos cooperativos: Dinámicas donde los estudiantes colaboran para alcanzar objetivos comunes, fomentando el trabajo en equipo frente a la competición.
  • Gymkana de la Paz: Propuesta del Gobierno de Canarias con seis actividades: motivación inicial, dramatización de conflictos, juegos cooperativos, cuentos de paz, manualidades y mural colectivo.

Educación Secundaria y Bachillerato

  • La Misión Diplomática: Actividad de UNICEF que recrea una misión diplomática para analizar el papel de los malentendidos en los conflictos y buscar soluciones de negociación.
  • Dinámica de la Naranja: Según el Blog Vicens Vives, un juego de rol donde dos personas negocian por una naranja sin saber que sus necesidades son compatibles, ilustrando la importancia del diálogo.
  • La Vacuna del Buen Trato: Como documenta Camargo Educación, se define la violencia como un virus y los estudiantes diseñan los componentes de una «vacuna» contra ella.
  • Análisis crítico de «Imagine»: La versión de UNICEF de la canción de John Lennon como punto de partida para reflexionar sobre un mundo sin fronteras ni divisiones.
  • Propuesta «Senbazuru: Construyendo la paz»: Disponible en Kaidara (Oxfam Intermón), un itinerario completo con activistas y YouTubers que acompañan la reflexión crítica sobre la paz.
  • Investigación sobre refugiados: El recurso «Huyendo de la Guerra» de FundiPau permite comprender la crisis de personas desplazadas por conflictos armados.

Estrategias metodológicas para una educación transformadora

La efectividad del DENYP depende de su integración en una propuesta pedagógica coherente y sostenida. Como indica Fundesplai, «la educación por la Paz tiene que estar presente cada día del año en nuestra labor educativa para avanzar hacia un mundo más pacífico, más solidario y más justo». Las siguientes estrategias metodológicas facilitan esta integración:

  1. Aprendizaje vivencial y experiencial: El DENYP propone un procedimiento didáctico vivencial, no meramente discursivo. Las actividades deben implicar emocionalmente a los estudiantes mediante dramatizaciones, juegos de rol y simulaciones.
  2. Trabajo cooperativo: Frente a metodologías competitivas, priorizar dinámicas donde el éxito individual dependa del éxito colectivo, construyendo interdependencia positiva entre estudiantes.
  3. Resolución pacífica de conflictos: Incorporar protocolos de mediación escolar y técnicas de comunicación no violenta (CNV) como herramientas cotidianas del aula.
  4. Pensamiento crítico ante los medios: La Recomendación UNESCO enfatiza la alfabetización mediática para «buscar eficazmente, evaluar críticamente, producir éticamente, utilizar y difundir la información».
  5. Perspectiva intercultural: Abordar la diversidad cultural como riqueza, no como amenaza, mediante el conocimiento de otras tradiciones, religiones y cosmovisiones.
  6. Participación activa y protagonismo estudiantil: Los estudiantes deben ser agentes de paz, no receptores pasivos. Proyectos como «Centros amigos de paz» permiten el intercambio de mensajes y contenidos entre escuelas.
  7. Conexión con la realidad: Vincular las actividades con conflictos actuales, crisis humanitarias y movimientos pacifistas contemporáneos para evitar la abstracción descontextualizada.
  8. Implicación de toda la comunidad educativa: Familias, personal no docente y entorno local deben participar en la construcción de una cultura de paz que trascienda las paredes del aula.

Recursos institucionales disponibles

La Junta de Andalucía ha elaborado una completa circular con recursos para todas las etapas educativas, incluyendo materiales específicos para Educación Infantil, Primaria y Secundaria. Asimismo, organismos como UNICEF, la Cruz Roja, ACNUR, Oxfam Intermón (a través de Kaidara) y FundiPau ofrecen guías didácticas, cortometrajes, juegos y propuestas curriculares de acceso gratuito.

Conclusión: Educar para la paz como imperativo civilizatorio

El Día Escolar de la No Violencia y la Paz, nacido hace más de seis décadas de la visión profética de Llorenç Vidal, adquiere hoy una urgencia dramática. En un mundo donde el Global Peace Index registra el nivel más alto de conflictos desde la Segunda Guerra Mundial, donde más de 120 millones de personas han sido forzadas a abandonar sus hogares, y donde los discursos de odio proliferan en el espacio mediático y digital, la educación para la paz no puede seguir siendo una celebración anecdótica.

Como proclama la Recomendación UNESCO 2023, la educación «configura nuestra manera de ver el mundo y de tratar a los demás». El DENYP nos recuerda cada 30 de enero que la paz no es la ausencia de conflicto, sino la presencia de justicia, diálogo y respeto mutuo. Y que esa paz se construye —o se destruye— en cada aula, en cada recreo, en cada interacción entre seres humanos.

El mensaje de Gandhi, honrado cada 30 de enero, sigue resonando con fuerza: «No hay camino hacia la paz; la paz es el camino». Y ese camino comienza, inevitablemente, en la educación de las nuevas generaciones. El DENYP no es solo una efeméride: es una llamada a la acción pedagógica permanente, un recordatorio de que otra educación es posible y, con ella, otro mundo.

Referencias y recursos

Juan Miguel Batalloso Navas, es Maestro de Educación Primaria y Orientador Escolar jubilado, además de doctor en Ciencias de la Educación por la Universidad de Sevilla, -España–.
Ha ejercido la profesión docente durante 30 años, desarrollando funciones como maestro de escuela, director escolar, orientador de Secundaria y formador de profesores.
Ha impartido numerosos cursos de Formación del Profesorado, así como Conferencias en España, Brasil, México, Perú, Chile y Portugal. También ha publicado diversos libros y artículos sobre temas educativos.
Ha sido miembro del Grupo de Investigación ECOTRANSD de la Universidad Católica de Brasilia y pertenece al Consejo Académico Internacional de UNIVERSITAS NUEVA CIVILIZACIÓN, donde ofreció el Curso e-learning: ‘Orientación Educativa y Vocacional’.
En la actualidad, casi todo su tiempo libre lo dedica a la lectura, escritura y administración del sitio KRISIS cuya temática general está centrada también en temas educativos y transdisciplinares. Su curriculum completo lo puedes ver AQUÍ

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