EL CALEIDOSCOPIO HUMANO

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Escribas, fariseos y saduceos de la antigüedad
Dos de los numerosos escribas, fariseos y saduceos de la actualidad

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EL CALEIDOSCOPIO HUMANO

Por Concepción Ojeda Córcoles

Cuando permanezco en «silencio«, es porque necesito de ese sagrado espacio para discernir y disolver lo que no me es útil.

La guerra ¿a quién, sino a los vendedores de armas y humo, le interesa? ¿A quién sino a aquellos que nos ofrecen «baratijas» que nublan nuestros ojos y calan en profundidad haciendo que «lo que pensamos» se confunda con las opiniones, de ese modo lo que parece verdad se aglutina en el trajín del revoltijo de mercaderías del diario. Todo se vende.

Y me duele, el sufrimiento de mis hermanos, pero con un dolor que no tiene etnias, ni países, ni patrias, ni fronteras, ni ideologías.

Me duelen las guerras pactadas , provocadas y resueltas antes de su inicio.

La sinrazón cae sobre ellas cómo un péndulo.

Me duele la credulidad del odio, frente a la incapacidad de amor, las medias verdades que nos reducen a vulgares fariseos, ayudando pero con límites. Obedientes sin asumir que el hermano sufriente no está en ese o en aquel otro lugar, localizado por el GPS, sino que más allá de los mapas y de las noticias al dictado. Más aún de lo que los informativos y los pobres periodistas que se venden por treinta monedas, queda mucha más realidad, muchas más guerras, mucha más pobreza, se encuentran muchos más necesitados, desplazados. Los sin nada y sin nadie – hombres, mujeres, niños y ancianos -, que es un sitio opacado, donde se amordaza la verdad, se silencia y se deforma a medias. Donde los focos no llegan, un lugar en barbecho y separado de la atención mediática, tal vez para usarlos en otro momento, como baratijas de monedas emocionales, para que el resto de los humanos, también hermanos a nuestro pesar, nos podamos lavar nuestras consciencias y sentirnos «bien«.



CONCEPCIÓN OJEDA CÓRCOLES estudió Historia y Filosofía en la Universidad de Sevilla. Siempre fue y sigue siendo una lectora incansable y una observadora permanente del mundo interior de los seres humanos a través de las más diversas búsquedas de autoconocimiento y del análisis de la realidad social y los vínculos que unen a las personas.
Ha explorado e investigado en las más diversas corrientes espirituales de Oriente y Occidente buscando siempre apasionadamente conocimiento y sabiduría. Durante más de veinte años ha estudiado la filosofía china, profundizando en los más diversos métodos de sanación corporal y mental basados en la medicina tradicional china, llegando especializarse y graduarse en la Escuela de Tian.
Profesionalmente se dedica a ofrecer servicios terapéuticos basados en la medicina tradicional china por medio de los más reconocidos y contrastados procedimientos y técnicas de sanación y bienestar psicofísico, actividad que realiza tanto en su consulta como mediante servicios a domicilio.
Personalmente la he conocido hace muy poco tiempo gracias a las redes sociales, pero sobre todo por tener un amigo y Maestro común: Leandro Sequeiros San Román. El hecho de traerla aquí es debido a que comparto con ella una visión espiritual del mundo, de la realidad y del ser humano en el sentido de que lo queramos o no, realmente existe un «orden implicado» como dice David Bohm o una infinita realidad icognoscible en la que todo está conectado. Como ella dice de sí misma y yo comparto «surfeo en la ola de la vida intentando mantener el equilibrio». Vaya desde aquí mi más sincero agradecimiento por participar en este humilde sitio que es KRISIS.

Me encantaría que hicieras un comentario. Muchas gracias.

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