EL UNIVERSO AFECTIVO (10). Emociones destructivas

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EL UNIVERSO AFECTIVO (10)
Emociones destructivas

Por Juan Miguel Batalloso Navas

“No creas en algo porque se informa. No creas en algo porque ha sido practicado por generaciones o se convierte en una tradición o parte de una cultura. No creas en algo porque una escritura dice que es así. No creas en algo creyendo que un dios lo ha inspirado. No creas en algo que un maestro te dice que hagas. No creas en algo porque las autoridades dicen que es así. No creas en rumores, opiniones especulativas, opinión pública o mera aceptación de la lógica y la inferencia solamente. Ayúdate a ti mismo, acepta como completamente verdadero sólo aquello que es alabado por los sabios y que pruebas por ti mismo y sabes que es bueno para ti y para los demás” 1 Ref.Anguttara Nikaya. 3. 65. La Anguttara Nikaya es un conjunto de discursos numerados que forman parte del Sutta-Pitaka del Canon Pali, que es la colección de los antiguos textos budistas escritos en idioma pali y que constituye el cuerpo doctrinal y fundacional del budismo Theravāda. Se compone mayoritariamente de los sutras o discursos pronunciados por Buda y, a veces, alguno de sus discípulos más cercanos.

Para el psicólogo y profesor José Antonio López los budistas reservan el término “venenos de la mente” a los hábitos de pensamiento y a las actitudes que desencadenan nuestras emociones, nos inducen a actuar y con frecuencia nos hacen sufrir inútilmente:

«…El budismo es una doctrina práctica y pedagógica, que intenta suscitar cambios positivos con el mínimo de elucubración. Cuando se nos habla de venenos se nos está avisando de su toxicidad, y se nos insta con urgencia a aplicar la alternativa correspondiente, o sea, a sustituirlos por principios más lúcidos y, por ende, beneficiosos…» 2 Ref.LÓPEZ, José Antonio. Antídotos para la mente. Diálogo con la ética budista. 2021. P. 3. Disponible en: https://es.scribd.com/document/519585135/Lopez-Antidotos-para-la-mente-Dialogo-con-la-etica-budista

Los textos más exhaustivos del budismo, como el Dhammasangani del Abhidhamma Pitaka 3 Ref.El Dhammasangani es un texto budista, parte del Canon Pali del budismo theravada, que se incluye en el Abhidhamma Pitaka. En la primera parte del libro se describen los estados de la mente, listando y definiendo los factores presentes en ellos. FUENTE: Wikipedia. Disponible en: https://es.wikipedia.org/wiki/Dhammasangani . , enumeran diez venenos o emociones destructivas: avidez, odio, engaño, engreimiento, visión incorrecta, duda, letargo, inquietud, desvergüenza e imprudencia.  Sin embargo, la posición más extendida es la representada por el budismo Mahayana, el cual considera tres venenos básicos: ignorancia, odio o ira y deseo o apego.

El conocido profesor de filosofía budista David Loy, en consonancia con los tres venenos del budismo Mahayana nos hace una consideración sumamente importante y así nos dice:

«…Tradicionalmente el budismo siempre puso el énfasis en la transformación personal, pero podemos aprovechar esa capacidad transformadora y aplicarla a la dimensión so¬cial. El budismo señala tres venenos: la codicia, la agresivi¬dad y la ignorancia. Venenos que hoy están institucionali¬zados: nuestro sistema económico ha institucionalizado la codicia; en EE.UU. el militarismo es hostilidad instituciona¬lizada, y los medios de comunicación institucionalizan la ignorancia en el sentido de que normalizan un estado de co¬sas que deberían ser cuestionadas (…) Esos tres venenos son consustanciales con el ser humano, por eso debemos con-trarrestarlos. Durante más de cien años, en los países desa-rrollados, el sistema económico corporativo y el sistema po-lítico han sido la misma cosa, y los que se han beneficiado han sido los pocos que lo controlan. Pero el sistema se está derrumbado…» 4 Ref.LOY, David. Codicia, agresividad e ignorancia, los tres “venenos” del budismo. Clarín. 2015, p. 3 Disponible en: https://www.clarin.com/ser-zen/budismo-codicia-agresividad-ignorancia_0_rJNuMwcP7l.html

Por tanto y de acuerdo con el mensaje de David Loy, abordar el control y la eliminación de las emociones destructivas además de ser una potente estrategia para conseguir estados mentales positivos y constructivos, es también una excelente forma de contribuir a la transformación de la sociedad con el fin de hacerla más humana, sensible y compasiva.

         Para el conocido y prestigioso monje budista Matthieu Ricard, las emociones destructivas pueden ser denominadas como “oscurecimientos” de la mente o factores mentales “aflictivos” y son aquellas que obstaculizan o impiden que la mente perciba la realidad tal cual es. En otras palabras, las emociones destructivas nublan el entendimiento; disminuyen o eliminan la racionalidad; velan o disfrazan la conciencia; nos impiden ver los hechos y acontecimientos tal y como son, dificultando la percepción objetiva de la realidad; además de generar sufrimiento o estados mentales muy alejados de la serenidad, el discernimiento y la paz interior. Para Matthieu Ricard las emociones destructivas oscurecen o enturbian nuestra capacidad de juicio y discernimiento, al mismo tiempo que producen distorsiones cognitivas de nuestra percepción de la realidad:

«…De este modo, pues, las emociones oscurecedoras restringen nuestra libertad, puesto que encadenan nuestros procesos mentales de una forma que nos obliga a pen¬sar, hablar y ac¬tuar de manera parcial. Las emociones constructivas, por su parte, se asientan en un razonamiento más acertado y pro¬mueven una valo¬ración más exacta de la naturaleza de la per¬cepción (…) podemos diferenciar las emociones destructivas de las emociones constructivas atendiendo a la motivación que las inspira, como, por ejemplo, egocéntrica o altruista, ma¬lévola o benévola, etc. Así pues, no solo debemos tener en cuenta las emocio¬nes, sino también sus posibles consecuencias (…) Tam-bién hay que puntuali¬zar que, cuando calificamos de negativa a una emoción, no queremos decir, con ello, que debamos re-chazarla, sino que es negativa en el sentido de que redunda en una menor felicidad, bienestar y claridad y en una mayor dis-torsión de la realidad.» 5 Ref.GOLEMAN, Daniel. Emociones destructivas. Cómo entenderlas y superarlas. Barcelona: Kairós, 2003, p. 112-113

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Juan Miguel Batalloso Navas, es Maestro de Educación Primaria y Orientador Escolar jubilado, además de doctor en Ciencias de la Educación por la Universidad de Sevilla, -España–.
Ha ejercido la profesión docente durante 30 años, desarrollando funciones como maestro de escuela, director escolar, orientador de Secundaria y formador de profesores.
Ha impartido numerosos cursos de Formación del Profesorado, así como Conferencias en España, Brasil, México, Perú, Chile y Portugal. También ha publicado diversos libros y artículos sobre temas educativos.
Ha sido miembro del Grupo de Investigación ECOTRANSD de la Universidad Católica de Brasilia y pertenece al Consejo Académico Internacional de UNIVERSITAS NUEVA CIVILIZACIÓN, donde ofreció el Curso e-learning: ‘Orientación Educativa y Vocacional’.
En la actualidad, casi todo su tiempo libre lo dedica a la lectura, escritura y administración del sitio KRISIS cuya temática general está centrada también en temas educativos y transdisciplinares. Su curriculum completo lo puedes ver AQUÍ

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