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LA ALEGRÍA (10)
Pensamiento correcto
Por Juan Miguel Batalloso Navas
El pensamiento correcto está vinculado y se retroalimenta de la comprensión o visión correcta. La corrección de nuestro pensamiento depende del grado en que seamos capaces de percibir objetivamente la realidad, ya sea exterior a nosotros o la interior que procede de nuestra mente. Y esto en términos de la Psicología Humanista significa abandonar preconcepciones, prejuicios, suposiciones y esos pensamientos que nos producen ansiedad y sufrimiento como los “debería”, “tendría que” “convendría”. Unos pensamientos que son siempre erróneos y distorsionados en la medida en que intentamos que la realidad se ajuste y acomode a nuestra visión individual de normas y prescripciones. El pensamiento y la intención correcta es aquel o aquella que está libre de prejuicios, determinaciones e influencias ajenas. Aquel que es capaz de identificar la ansiedad, el temor, la incertidumbre, el miedo y aquellas aflicciones que perturban nuestra conciencia. Pero también aquel que no desea hacer daño o causar ningún mal. Por tanto, el recto pensamiento y la recta intención conducen a un comportamiento cargado de confianza, amabilidad y alegría.
El pensamiento correcto es el que está libre de los influjos del ego y de las interesadas y aviesas intenciones con los demás. Todo pensamiento que comporte sufrimiento ya sea procedente de apegos o aversiones, es por tanto incorrecto. Si no somos capaces de controlar los pensamientos incorrectos, estos al convertirse en hábitos y naturalizarse como una forma personal de ver la realidad, nos conducirán inevitablemente a conductas y comportamientos dañinos y reproductores de sufrimiento tanto en nosotros mismos como en los demás y en consecuencia impedirán alcanzar estados de ánimo y actitudes de alegría.
Para el monje budista Thich Nhat Hanh hay cuatro prácticas relacionadas con el Pensamiento Correcto (Hanh, 2018, p. 68-70):
- “¿Estás seguro?”: Si en tu camino hay una cuerda y la percibes como una serpiente, surgirá un pensamiento basado en el miedo. Cuanto más errónea sea tu percepción, más incorrectos serán tus pensamientos.
- “¿Qué estoy haciendo”: Cuándo tus pensamientos no te arras¬tren a ninguna otra parte y lo realices todo con plena consciencia, serás feliz y una ayuda para mucha gente.
- “Hola, energía de mis hábitos”: Tendemos a dejarnos llevar por los hábitos, aunque nos causen sufrimiento. La adicción al trabajo es un ejemplo. Pensamos constantemente en el trabajo y no tenemos tiempo ni de respirar. Necesitamos encontrar momentos para con-templar las flores de los cerezos y beber el té conscientemente. Nues-tra manera de actuar depende de nuestra manera de pensar, y ésta, a su vez, depende de la energía de nuestros hábitos.
- “La bodhichita”: Nuestra “mente de amor” es el profundo deseo de comprendernos a nosotros mismos para aportar la felicidad a otros muchos seres. Es la fuerza que nos motiva a vivir de modo cons-ciente. Cuando la bodhichita es la base de nuestros pensamientos, todo cuanto hacemos o decimos ayudará a los demás a liberarse. El Pensamiento Correcto engendra también la diligencia o esfuerzo co-rrecto.
Este clásico cuento oriental expresa muy bien el concepto de recto pensamiento e intención:
Continuará…
Juan Miguel Batalloso Navas, es Maestro de Educación Primaria y Orientador Escolar jubilado, además de doctor en Ciencias de la Educación por la Universidad de Sevilla, -España–.
Ha ejercido la profesión docente durante 30 años, desarrollando funciones como maestro de escuela, director escolar, orientador de Secundaria y formador de profesores.
Ha impartido numerosos cursos de Formación del Profesorado, así como Conferencias en España, Brasil, México, Perú, Chile y Portugal. También ha publicado diversos libros y artículos sobre temas educativos.
Ha sido miembro del Grupo de Investigación ECOTRANSD de la Universidad Católica de Brasilia y pertenece al Consejo Académico Internacional de UNIVERSITAS NUEVA CIVILIZACIÓN, donde ofreció el Curso e-learning: ‘Orientación Educativa y Vocacional’.
En la actualidad, casi todo su tiempo libre lo dedica a la lectura, escritura y administración del sitio KRISIS cuya temática general está centrada también en temas educativos y transdisciplinares. Su curriculum completo lo puedes ver AQUÍ
Referencia
No hay nada más cierto que nuestros pensamientos determinan en buena parte nuestras conductas. Pero no siempre es así. A veces actuamos impetuosamente antes de que nuestros pensamientos nos avisen de que hemos hecho algo incorrecto. Otras, actuamos movidos por el subconsciente que todos llevamos dentro, sin caer en la cuenta por qué hemos actuado así. Otras, las más peligrosas en nuestro mundo actual, no pensamos ni actuamos por nosotros mismos sino por la manipulación de los medios que pretenden que pensemos y actuemos , y lo consiguen en buena medida, según sus directrices para ir engrosando su poder político, religioso y económico. No hay mayor tarea humana que pensar y decidir por nosotros mismos en base a unos valores éticos.
Comentario de Ángeles Torres Ageitos, vía Facebook:
Un camino, verdad?, un salto poderoso hacia una forma de concebir y concebirse sin más concesiones que la búsqueda del bienestar en la ausencia de la mala conciencia por la eliminación de cuántos pensamientos contaminen la bondad innata de nuestra naturaleza. Un deseo continuo en cualquier reflexión ética, en esto se distingue el camino pero no la meta. Nunca desistir de la utopía, pero no sentir la frustración de no poder convertir el ideal en actos cotidianos. La batalla es dura, juega en contra una jerarquía de valores contraria a los bienes fundados en el reconocimiento pleno del otro, la trascendencia identitaria compartida y una motivación personal para luchar contra esos enemigos internos que escatiman nuestras fuerzas con el miedo y la apatía que subyace en la idea de que en el cambio, siempre hay un riesgo que debemos pagar. Hay ejemplos admirables , fieles a su conciencia, insumisos a la obediencia debida a una realidad injusta , pero aprender a deshacer la uniformidad de quienes están llamados al éxito a través de las más variadas estratagemas, protagonistas de un discurso hipócrita que convence por responder a la inseguridad de los tiempos, siempre hay algo que nos asusta, genera modelos a seguir, capaces de conciliar el malestar personal con un estoicismo cargado de pesadumbre , incapaz de asumir cualquier cambio que signifique la perdida de un modo de vida que nos pertenece y del que quieren apropiarse los desafortunados perdedores en esta contienda.