LA ALEGRÍA (18). Los 8 pilares: Humor (3)

Tmp. máx. lect.: 7 min.

Viene del post anterior

Los ocho pilares de la alegría

LA ALEGRÍA (18)
Los 8 pilares: Humor (3)

Por Juan Miguel Batalloso Navas

Como señalan el Dalái Lama y Desmond Tutu, efectivamente el término “Humor”, así como eel de “Humildad” y “Humanidad” proceden de una misma raíz latina “Humus”, que puede interpretarse como “tierra fértil” o que da muchos frutos y alimenta a todo lo viviente. A su vez declaran que la práctica de la humildad requiere disponer de sentido del humor, que es el que nos permite ver en perspectiva, reconstruir cognitivamente los acontecimientos y en definitiva ser capaces de reírnos de nosotros mismos.

                En palabras del Dalái Lama:

«…Creo que los científicos tienen razón. Las personas que siempre ríen experimentan una sensación de despreocu­pación y de relajación. Tienen menos probabilidades de sufrir un ataque al corazón que aquellas que son muy se­rias y tienen dificultades para entablar relaciones con los demás. La gente seria corre verdadero peligro…» 1 Ref.Dalái Lama et. al.; 2016, p. 179

                En este sentido y explicitando la relación entre el humor y la hu­mildad, el arzobispo Desmond Tutu nos añade:

«…Aprender a tomarnos un poco menos en serio resulta de gran ayuda. Contribuye a que seamos conscientes de lo ridículos que somos. A mí me ayudó el hecho de proce­der de una familia a la que le gustaba burlarse de los de­más, y que era muy dada a señalar aquello que resultaba ridículo, sobre todo a las personas algo engreídas. Nos encantaba desinflar esos aires de superioridad (…) el hu­mor es realmente el que nos salva…» 2 Ref.Dalái Lama et. al.; 2016, p. 181

                Desde nuestro punto de vista, el término “humor” y “sentido del humor” aunque evidentemente están estrechamente vinculados entre sí y se manifiestan en cualquier modalidad de risa, en realidad tienen connotaciones y significados diferentes. Así por ejemplo el Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española lo define hasta con siete acepciones diferentes, entre las que destacan: “1) Genio, índole, condición, especialmente cuando se manifiesta exteriormente 2) Estado afectivo que se mantiene por algún tiempo”. En este punto, queda claro que la palabra “humor” puede referirse a personas, situaciones, acciones, conductas, que van acompañadas de risa. Es decir tiene un significado un tanto ambiguo y polisé­mico. Sin embargo, el “sentido del humor” se refiere a una cualidad o característica de nuestra personalidad que nos permite relativizar los acontecimientos siendo capaces de distanciarnos de ellos y de verlos desde otro ángulo o perspectiva. O bien que nos permite observarnos a nosotros mismos como objetos de humor y risa en el sentido de que todas nuestras interpretaciones de la realidad y sus acontecimientos son siempre relativas y sujetas a verificación.

                En este sentido una de las más interesantes definiciones del “sentido del humor” que hemos encontrado es la atribuida al profesor Rod Martin, el cual nos dice:

«…El sentido del humor se refiere a las diferencias indivi­duales relacionadas con los tipos de chistes, viñetas y otros tipos de estímulos humorísticos que la gente encuen­tra divertidos; con la frecuencia con la cual la persona sonríe, o ríe o presenta manifestaciones de humor; con la habilidad para percibir o crear humor; con la tendencia a contar chistes y a divertir a otras personas; con el grado en el que los individuos comprenden los chistes u otro material humorístico; con la tendencia a usar el hu­mor como afrontamiento de sucesos estresantes; con la tendencia a no tomarse a uno mismo demasiado en serio, y a reírse de sus propios problemas o defectos; y cosas…»

                En definitiva y como un día le escuchamos al prestigioso catedrático de Didáctica de la Universidad Complutense de Madrid, Miguel Fernández Pérez, “el humor es el Amor sin H”, es decir, que, sin capacidad para descentrarnos cognitivamente, sin capacidad para reconocer nuestras limitaciones (humildad), sin capacidad para recibir y ofrecer afectos o sin capacidad para reírnos y hacer reír a los demás, el humor es imposible. En consecuencia, el sentido del humor es esa especial capacidad humana que al mismo tiempo que nos hace humildes y limpios de corazón, nos permite gozar de alegría en la medida en que somos capaces de generar alegría en los demás. En este sentido, el profesor Miguel Fernández Pérez en una lección magistral que impartió en la Universidad de Carabobo (Venezuela) en 2004 dijo:

«…Utilicen el humor de vez en cuando en sus aulas, no sólo porque el humor es el amor sin ¨H¨ sino porque se aprende mejor lo que se enseña con humor, cuando hay un golpe de humor en el aula en las curvas ¨A¨ o en las curvas ¨Z¨ de la fatiga del cansancio, con una carcajada en el aula las curvas del descanso, de la captación, del aprendizaje se disparan, en términos sinápticos de transmisión; pero, es curioso, en las tres dimensiones del aprendizaje, se fortalece el aprendizaje después de un golpe de humor. Cantidad, se aprende más; dura más tiempo lo grabado, y tercero cualitativamente es más poderoso, se relaciona más, se aplica más, teoría-práctica, práctica-teoría, esa es la destreza del aprendizaje; por favor, que nunca falte el humor, el humor nunca es impedimento, sino al revés lógicamente, si tienes control en sentido positivo  de tu clase; así pues, no olviden el amor con ¨H¨ desde el punto de vista de la ética y de la bondad, y es una eficaz técnica desde el punto de vista de la didáctica eficaz…»

                Para los psicólogos Begoña Carbelo y Eduardo Jáuregui, El sentido del humor es una capacidad única del ser humano valorada en muchas, si no todas las culturas. Se la atribuyen numerosos beneficios psicológicos (sensaciones y estados de alegría, bienestar y satisfacción, reducción del estrés, prevención de la depresión), físicos (tolerancia al dolor, activación del sistema inmunológico, mejora del sistema cardiovascular) y sociales (mejoras en la motivación, la comunicación, el orden y la armonía social) 3 Ref.CARBELO, Begoña; JÁUREGUI, Eduardo. Emociones positivas: humor positivo. Papeles de Psicología. Vol. 27, 2006. En: https://www.academia.edu/61419831/Emociones_positivas_humor_positivo.

                Para la Psicología Positiva en particular y en general para las psicologías de tradición anglosajona y norteamericana, el humor se asocia a la risa y es la causa de esta. Sin embargo, aunque efectivamente detrás o por debajo de cada risa suele haber humor, el sentido del humor no necesariamente desemboca en risa.

                Por último, para Martin Seligman, el padre de la Psicología Positiva, el sentido del humor es considerado como una de las fortalezas del ser humano, en cuanto que esta fortaleza es capaz de despertar y generar estados de alegría y de risa y por tanto estados de ánimo positivos.

Continuará…

Juan Miguel Batalloso Navas, es Maestro de Educación Primaria y Orientador Escolar jubilado, además de doctor en Ciencias de la Educación por la Universidad de Sevilla, -España–.
Ha ejercido la profesión docente durante 30 años, desarrollando funciones como maestro de escuela, director escolar, orientador de Secundaria y formador de profesores.
Ha impartido numerosos cursos de Formación del Profesorado, así como Conferencias en España, Brasil, México, Perú, Chile y Portugal. También ha publicado diversos libros y artículos sobre temas educativos.
Ha sido miembro del Grupo de Investigación ECOTRANSD de la Universidad Católica de Brasilia y pertenece al Consejo Académico Internacional de UNIVERSITAS NUEVA CIVILIZACIÓN, donde ofreció el Curso e-learning: ‘Orientación Educativa y Vocacional’.
En la actualidad, casi todo su tiempo libre lo dedica a la lectura, escritura y administración del sitio KRISIS cuya temática general está centrada también en temas educativos y transdisciplinares. Su curriculum completo lo puedes ver AQUÍ

Referencia[+]

One thought on “LA ALEGRÍA (18). Los 8 pilares: Humor (3)

  1. Un buen artículo a favor del sentido del humor como mejor herramienta para no tomarnos las cosas que nos ocurren , demasiado en serio. Es un ejercicio diario para no caer en el enfado o en el malestar. Los filósofos estoicos decían que los hechos nos afectan según la percepción que tengamos de ellos. Insisten tener una percepción positiva para favorecer nuestro bienestar emocional . Y tienen toda la razón porque lo sabemos por experiencia. En la medida que tengamos una percepción positiva de la vida seremos más felices . ¿Sabes cuál es el colmo de un tuerto? Llamarse Casimiro.

Me encantaría que hicieras un comentario. Muchas gracias.

Descubre más desde KRISIS

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo