
Este nuevo volumen de mi autoría, al igual que los anteriores volúmenes, está dedicado a describir y a explicar en profundidad lo que entiendo por Educación Transdisciplinar que es aquella que está más allá de las disciplinas académicas y de la asignaturas que conocemos y que intenta promover un desarrollo humano y una Educación Integral basada en el desarrollo de la conciencia y en el aprendizaje de la responsabilidad, la solidaridad y el compromiso social y político con los sectores sociales más desfavorecidos, pero esta vez desde la perspectiva del Desarrollo Personal y la Educación Emocional.
El libro es el 4º volumen de un proyecto en el que llevo trabajando más de 5 años, exactamente desde que apareció la pandemia en 2020 y he tardado en escribirlo un año entero. Con este trabajo verdaderamente he aprendido muchísimo, especialmente en el conocimiento de mí mismo y en el descubrimiento de herramientas, procedimientos y estrategias para el Desarrollo Personal y Emocional.
Mi tarea ha sido idéntica a la realizada en los volúmenes anteriores, es decir, investigar, documentar, sintetizar y expresar mis ideas basadas siempre en una bibliografía contrastada y reconocida. En este caso la temática central está enfocada en una dimensión frecuentemente postergada en la formación docente: el desarrollo personal, emocional y ético del profesorado.
Partiendo de la célebre advertencia de Krishnamurti —”el educador necesita que se lo eduque”— argumento que resulta imposible desarrollar competencias emocionales en los alumnos si el propio docente no ha recorrido primero ese camino de autoconocimiento y maduración afectiva. La Educación Emocional del profesorado no es, pues, un complemento opcional sino una necesidad estructural para cualquier transformación educativa genuina y cualquier plan de formación inicial y continua del profesorado.
He articulado la propuesta en torno a dos grandes ejes. El primero aborda el desarrollo personal del docente: autoconocimiento, autoconciencia emocional, autoestima, relaciones interpersonales, motivación intrínseca, resiliencia, espiritualidad. El segundo eje, de carácter ético, señala brevemente un repertorio de virtudes indispensables para el ejercicio docente: humildad, empatía, paciencia, pensamiento crítico, generosidad, esperanza y amor, entre otras. Virtudes en las que profundizaré en otro volumen.
Apoyándome en referentes como Rafael Bisquerra, Carlos Hué y Paulo Freire, sostengo que esta formación no puede reducirse a una asignatura más del curriculum, encapsulada en el formato disciplinar tradicional. Por el contrario, debe constituirse como eje transversal, eminentemente práctico y aplicado a las situaciones existenciales reales de los docentes. Además, esta formación requiere ser continua y comunitaria: siguiendo a Freire, “los hombres se educan en comunión, mediatizados por el mundo“.
La obra se estructura en siete capítulos que van desde el autoconocimiento y sus prácticas concretas (relajación, meditación, visualización, historias de vida…), pasando por la autoestima docente, la regulación emocional —con especial atención al modelo de Terapia de Aceptación y Compromiso de Steven Hayes y las propuestas de Walter Riso sobre el desapego—, hasta el análisis del Ego y la Sombra desde la psicología transpersonal de Michael Washburn. Los capítulos finales abordan la resiliencia, el malestar docente y el burnout, concluyendo con una descripción de programas institucionales para el bienestar del profesorado.
Debo decir finalmente, que no se trata de multiplicar las competencias del profesorado, como tampoco de fabricar docentes perfectos —”las personas perfectas no existen”— sino seres singulares, creativos, capaces de aprender de sus errores y levantarse de las caídas. La Educación Emocional, más que un conjunto de técnicas es fundamentalmente un camino ético, “una actitud permanente de vida“, como señala José Antonio Marina.
En suma, esta obra representa para mí una importante contribución para quienes comprenden que la renovación pedagógica pasa necesariamente por la transformación interior del educador, y que enseñar es, ante todo, un acto de presencia humana integral.
Ni que decir tiene, que como las anteriores, es una obra totalmente gratuita, editada exclusivamente en digital y accesible a cualquier persona que esté interesada.
Muchas gracias por tu atención e interés y si la consideras importante, te ruego difundas este artículo.
También puedes descargarla en (PDF) La formación personal y afectiva del profesorado. Educación Transdisciplinar. Libro 4 y en (99+) Libro 4 La formación personal y afectiva del profesorado. Educación Transdisciplina. Libro 4.ISBN
Gracias, Maestro, por tu trabajo y tu generosidad. Leeré sin prisas y aprenderé disfrutando. Un abrazo. Fernando