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Libros que marcan (10)
HACIA UNA ESPIRITUALIDAD LIBERADORA (3)
Por Juan Miguel Baltalloso Navas
E l más extenso e importante de los capítulos de este libro es el tercero, titulado “Nuevo paradigma de espiritualidad en el horizonte del pluriverso cultural y religioso“. En él, Juan José Tamayo, partiendo de un escrupuloso análisis de la realidad social, cultural, política y religiosa mundial, demuestra que esta, por mucho que se intente homogeneizar, estandarizar o uniformar siempre es diversa. Es más, la uniformización de la diversidad de realidades, fenómenos y visiones del mundo siempre conduce al monolitismo, al dogmatismo y al autoritarismo y en definitiva a la dominación de unos grupos sociales sobre otros. Tamayo se basa para ello en la apreciación del prestigioso e internacionalmente reconocido sociólogo portugués Boaventura de Sousa Santos que al analizar el carácter dominante y hegemónico de la cultura de Occidente la describe como:
- monocultura del saber: para la que el único saber, y el más riguroso, es el científico-técnico de la modernidad europea;
- monocultura del progreso: del tiempo lineal, que entiende la historia como un camino de dirección única: por delante va el mundo avanzado, desarrollado; lo demás es residual, obsoleto;
- monocultura de la naturalización de las jerarquías: que considera estas un fenómeno inscrito en la naturaleza y, por tanto, inmodificables las jerarquías por razones de raza, etnia, clase o género; monocultura de lo universal: como lo único válido, al margen del contexto; lo opuesto a lo universal es vernáculo, carece de validez; lo global toma precedencia sobre lo local;
- monocultura de la productividad: que define la realidad humana por el criterio del crecimiento económico como objetivo racional incuestionable; criterio que se aplica al trabajo humano, pero también a la naturaleza, convertida en objeto de explotación y depredación; quien no produce es un haragán, un vago.
Estas cinco monoculturas provocan otras tantas formas sociales de no existencia o de exclusión legitimadas por la razón metonímica: lo no creíble, lo ignorante, lo residual, lo local y lo improductivo.
Estas monoculturas han dado lugar a lo que se conoce como “occidentalocentrismo” que se caracteriza por:
- Eurocentrismo: Atribuir un papel central y superior a la historia, filosofía y valores europeos.
- Universalización de valores occidentales: Considerar que conceptos como la democracia, el liberalismo o el desarrollo científico son aplicables y deseables universalmente.
- Desconocimiento o subvaloración de otras culturas: Reducir o minimizar la importancia de conocimientos, sistemas de valores y prácticas de otras sociedades.
- Impacto en la educación y los medios: En muchos contextos educativos y mediáticos se prioriza la historia y contribuciones de Occidente, moldeando la percepción global.
Constatadas estas evidencias, Tamayo nos insiste en que:
De este modo, Tamayo concluye este discurso sobre la diversidad afirmando que “El signo de los tiempos y el imperativo ético es la interculturalidad, que da lugar a la interidentidad y a la interespiritualidad” de la que nos dice:
En cuanto a la “interidentidad” Tamayo señala que:
Finalmente, en este tercer capítulo, Tamayo nos dice que la interespiritualidad es la alternativa a este mundo repleto de diversidad en todas las dimensiones y así nos dice que la interespiritualidad se nutre de diálogo que es el que permite eliminar las fronteras y los antagonismos que a lo largo de milenios han separado y enemistado a las religiones hasta desembocar con frecuencia en guerras a nivel local y mundial.
Al mismo tiempo, nuestro autor hace un repaso de las fuentes de espiritualidad que es necesario considerar y tener muy en cuenta para construir y desarrollar esta interespiritualidad. Fuentes entre las que se encuentra el sufismo de Ibn-el-Arabí y Rumi, así como el budismo, los místicos españoles Sta. Teresa de Jesús y S. Juan de la Cruz, elaborando así el concepto de “interliberación“. Un concepto que incluye la consideración de la “espiritualidad ecofeminista” que es aquella “que empieza por cuestionar las formas clásicas —en su mayoría masculinas y autoritarias— de representación de lo divino“. En este sentido reivindica también
1) La profunda relación entre espiritualidad, ética y política ya que “En la nueva espiritualidad las mujeres se redescubren como sujetos, viven la experiencia religiosa desde su propia subjetividad y no aceptan mediaciones clerico-patriarcales o jerárquico-institucionales que, en el fondo, pretenden negar su subjetividad“.
2) La necesaria denuncia de las jerarquías eclesiásticas católicas que critican y niegan la “teoría de género” y sus fundamentos antropológicos denominándola despectivamente “ideología de género” y haciéndola responsable de la destrucción de la familia cuando lo que defiende dicha teoría es “la no discriminación por razones de género, la igualdad de hombres y mujeres en derechos y deberes, la paridad en los diferentes órganos de representación, la corresponsabilidad en las tareas domésticas y en el cuidado y la participación equitativa en el ejercicio del poder“.
3) “Las espiritualidades feministas de Sabiduría” concepto que ha sido desarrollado por diversas teólogas ecofeministas entre las que Tamayo destaca a la teóloga católica y mexicana Maria Pilar Aquino que considera indispensable luchar contra el “kiriarcado” por tres vías o estraegias:1 Ref.El término “kiriarcado” (del griego “kyrios” = señor, y “arché” = autoridad) fue acuñado por la teóloga y filósofa feminista Elisabeth Schüssler Fiorenza para describir un sistema de múltiples opresiones interrelacionadas. A diferencia del concepto de “patriarcado”, que se centra en la dominación de los hombres sobre las mujeres, el kiriarcado señala un sistema de dominación más amplio, en el que no solo el género, sino también la clase, la raza, la orientación sexual, la religión, y otros factores de identidad, crean un sistema jerárquico y de opresión estructural. “1) Fortaleciendo las espiritualidades feministas críticas; 2) desmantelando el determinismo patriarcal a través del fortalecimiento de las cosmovisiones feministas transformadoras y 3) apoyando e impulsando las luchas contra la globalización kiriarcal reforzando las luchas feministas plurales“
Continuará…
Juan Miguel Batalloso Navas, es Maestro de Educación Primaria y Orientador Escolar jubilado, además de doctor en Ciencias de la Educación por la Universidad de Sevilla, -España–.
Ha ejercido la profesión docente durante 30 años, desarrollando funciones como maestro de escuela, director escolar, orientador de Secundaria y formador de profesores.
Ha impartido numerosos cursos de Formación del Profesorado, así como Conferencias en España, Brasil, México, Perú, Chile y Portugal. También ha publicado diversos libros y artículos sobre temas educativos.
Ha sido miembro del Grupo de Investigación ECOTRANSD de la Universidad Católica de Brasilia y pertenece al Consejo Académico Internacional de UNIVERSITAS NUEVA CIVILIZACIÓN, donde ofreció el Curso e-learning: ‘Orientación Educativa y Vocacional’.
En la actualidad, casi todo su tiempo libre lo dedica a la lectura, escritura y administración del sitio KRISIS cuya temática general está centrada también en temas educativos y transdisciplinares. Su curriculum completo lo puedes ver AQUÍ
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