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Libros que marcan (8)
HOJAS DE HIERBA
Por Juan Miguel Baltalloso Navas
Walt Whitman (1819-1892), aparte de ser un consagrado y universal poeta, representa para mí el más maravilloso epítome del milagro y el misterio de la existencia humana y de la vida en toda su extensión. Es a mi juicio, en el más amplio y a su vez en el más profundo sentido de la POESÍA, el cantor más sublime de la grandeza y belleza de la Naturaleza y del milagro de la existencia humana. Pero también de esa libertad interior que nos impulsa a hacer apuestas, a arriesgarnos y que nos permite darnos cuenta de la hermosura y asombro de todo lo existente. Desde una hormiga o una brizna de hierba y de una nube que pasa o de un rayo de sol hasta cualquiera de nuestros órganos fisiológicos o anatómicos. Para mí es en suma el más precioso poeta de la vida, la libertad, la esperanza y esa especial alegría y gozo que experimentamos cuando nos damos cuenta que todo lo que somos, hasta en las más infinitas partículas microscópicas forman parte del Universo porque efectivamente somos polvo de estrellas. Personalmente lo considero como un gran poeta espiritual al mismo tiempo que material, porque me acerca a lo inefable sin separarme del trozo de suelo que habito y me reconcilia conmigo mismo ayudándome a conectarme al Cosmos.
Además, particularmente me gusta Walt Whitman, no solamente por el placer y la profunda alegría que siento cuando me concentro en sus poemas más emblemáticos, sino también porque me doy cuenta de que su forma de hacer versos rompe todos los cánones habidos y por haber sin someterse a reglas preestablecidas. De esta manera el ritmo que acompaña a sus poemas, que desde luego me gusta leer y recitar en voz alta, tiene para mí la sonoridad de una hermosa cadencia. Desconozco si hay cantoras y cantores que hayan musicado los textos de Walt Whitman, pero me consta que han servido de inspiración a Bob Dylan, Facundo Cabral y Leonard Cohen, que son sin duda egregios representantes del mundo de la música de autor.
Según he podido consultar en varias biografías disponibles en Internet, Walt Whitman nació en West Hills, Long Island, el 31 de mayo de 1819, en el seno de una familia de humildes granjeros que le inculcaron desde niño el credo cristiano. Fue el segundo de nueve hijos. Pasó buena parte de su niñez en Brooklyn, padeciendo estrecheces económicas debido a malas inversiones de sus padres. A la edad de doce años, tras concluir sus estudios formales, Whitman empezó a trabajar para apoyar a su familia. Fue empleado de oficina para dos abogados y, más tarde, consiguió un puesto de aprendiz en el semanario de Long Island, “The Patriot”, donde aprendió sobre impresión y tipografía. En “The Patriot” publicó sus primeras composiciones sentimentales. Años después, durante su experiencia en el semanario “The Long-Island Star”, ganó fama por sus opiniones sobre la ciudad y la educación y por su defensa de la democracia. Paralelamente, publicaba poemas en el “New York Mirror”. En 1835 se mudó a Nueva York y trabajó como tipógrafo y profesor en varias escuelas hasta 1838, año en que fundó su propio periódico, “The Long Islander”, del que fue editor, redactor y distribuidor.Hasta que cumplió treinta y cinco años, su principal ocupación fue la de viajar a través del país, viviendo con todo tipo de personas y observando su comportamiento. Ésa fue la experiencia capital de su vida, que plasmaría más tarde en su obra poética. Obtuvo una imagen del hombre norteamericano en la que éste, a pesar de la realidad más adversa, era capaz de hallar la felicidad.
En 1849 comenzó la obra que, en sucesivas ediciones, costeadas por él mismo, se convertiría en la summa poética de la literatura del siglo XIX: “Hojas de hierba“, cuya primera edición (de un total de doce) data de 1855. Desatada la Guerra de Secesión, primera contienda civil de la naciente América, Whitman sirvió como enfermero voluntario y compartió los sufrimientos de los hospitales militares. Terminada la guerra, publicó dos volúmenes de poesía con el fin de ser reconocido públicamente: el primero, Redobles de tambor (1865) y el otro, Continuación de redobles de tambor (1865). Luego de trabajar como funcionario público, se retiró a vivir con sus hermanos en Camden, donde murió a causa de una bronquitis pulmonar, el 26 de marzo de 1892. Su funeral se convirtió en un evento público, al que asistieron personalidades de la época como Bronson Alcott, Henry David Thoreau y Ralph Waldo Emerson. La obra de Whitman, de relieves universales, contribuyó a enriquecer las técnicas de la nueva poesía, con su innovación métrica y su tenaz realismo lírico, dos características patentes en toda la poesía moderna del siglo XIX y XX. 1 Ref.FUENTE: Whitman, Walt. Canto a mí mismo (Spanish Edition) . Tot Books. Edición de Kindle.
De Walt Whitman, guardo siempre en mi memoria y en mi corazón su famoso poema “Song of the Open Road” (Canto al camino abierto) que encontré un día, hace casi treinta años en un libro recopilatorio de poemas y textos para el desarrollo personal 2 Ref.BENÍTEZ, L; BENÍTEZ, J.A. El sendero de la felicidad. Antología de textos para el desarrollo personal. San Pablo: Madrid, 1994. En ese libro, el poema de Whitman estaba traducido como “Canto al camino real” Fue tanta la emoción que me produjo aquel poema que decidí aprenderlo de memoria utilizándolo a menudo como una especie de “mantra” que me tranquilizaba y me proporcionaba alegría y esperanza. Lo recitaba incluso en voz alta y una vez en mi primer “Camino de Santiago” lo hice a unos peregrinos con los que caminaba dejándolos encantados. Lo coloco pues aquí, porque para mí es un poema verdaderamente emblemático de cómo podemos afrontar el camino de la vida.

Soy sano, soy libre,
el mundo se extiende ante mí.
El largo camino pardo
me llevará a dónde yo quiera.
Ya no llamo a la fortuna,
yo soy la fortuna.
No lloriqueo, no difiero mis actos,
no necesito nada,
la tierra, ella me basta.
Creo que podría detenerme aquí
y obrar milagros.
Creo que amaré a todos los seres
y todas las cosas
que encuentre en mi camino.
Y que me amarán todos los que me contemplen.
Creo que serán felices todos aquellos a quienes vea.
Desde este momento
me declaro libre de todo límite.
Voy a donde me plazca,
soy mi señor total y absoluto.
Escucho a los demás,
considero lo que ellos me dicen.
Me detengo, investigo, acepto, contemplo…
Dulcemente, pero con innegable voluntad
me libero de las trabas que quieren retenerme.
Soy más vasto y mejor de lo que imaginaba
no sabía que se contuviese en mí tanta bondad.
Todo me parece hermoso.
Quienquiera que seas, ¡Ven! ¡Viaja conmigo!
No te desanimes, persevera,
hay cosas divinas encubiertas,
te juro que hay cosas divinas encubiertas
cuya hermosura, las palabras no pueden explicar.
No debemos detenernos aquí,
por muy fragantes que sean estas provisiones
por muy cómoda que sea esta morada,
no podemos detenernos aquí.
Por muy protegido que sea este puerto.
por muy sosegadas que sean estas aguas,
no podemos anclar aquí.
Por muy amable que sea
la hospitalidad que nos rodea,
no estamos autorizados a aceptarla
sino durante un breve instante.
¡Allons! a aquello que no tiene fin
como no tuvo principio.
Sobrellevar muchas cosas,
caminatas de día,
descansos en la noche.
Fundir a todos los seres
en el viaje hacia el que tienden.
Fundirlos otra vez en el comienzo
de mejores viajes,
No ver nada en ninguna parte,
sino aquello que podamos alcanzar
y dejar atrás.
Mirar el camino hacia arriba y hacia abajo,
y ver que se extiende y nos espera, y que,
por largo que sea,
se extiende y nos espera.
Conocer el universo entero
como si fuese un camino
como si fuera muchos caminos
como si fuese caminos
para las almas viajeras.
Libro HOJAS DE HIERBA
Juan Miguel Batalloso Navas, es Maestro de Educación Primaria y Orientador Escolar jubilado, además de doctor en Ciencias de la Educación por la Universidad de Sevilla, -España–.
Ha ejercido la profesión docente durante 30 años, desarrollando funciones como maestro de escuela, director escolar, orientador de Secundaria y formador de profesores.
Ha impartido numerosos cursos de Formación del Profesorado, así como Conferencias en España, Brasil, México, Perú, Chile y Portugal. También ha publicado diversos libros y artículos sobre temas educativos.
Ha sido miembro del Grupo de Investigación ECOTRANSD de la Universidad Católica de Brasilia y pertenece al Consejo Académico Internacional de UNIVERSITAS NUEVA CIVILIZACIÓN, donde ofreció el Curso e-learning: ‘Orientación Educativa y Vocacional’.
En la actualidad, casi todo su tiempo libre lo dedica a la lectura, escritura y administración del sitio KRISIS cuya temática general está centrada también en temas educativos y transdisciplinares. Su curriculum completo lo puedes ver AQUÍ
Referencia

Así es. Voy a donde me plazca. Soy mi señor total y absoluto. Escucho a los demás, investigo, contemplo la naturaleza y me congratulo con ella. Así es como tiene sentido la vida.