VOTAR

El Botellín Rojo 23J

VOTAR

Por EL BOTELLÍN ROJO

votar, además de un derecho, es también un acto de responsabilidad y de compromiso cívico, razón por la cual los electores deberían acudir a las urnas después de haber evaluado, siquiera someramente, la gestión del Gobierno, sus logros y sus errores, y de haber examinado las propuestas y soluciones que los partidos en liza ofertan como respuesta a los problemas y demandas de la ciudadanía.

Sabemos que estarán pensando que esto que decimos queda muy bien sobre el papel pero la realidad es bien distinta, y tenemos que reconocer que tienen razón. No hay más que echar una ojeada a nuestro alrededor para comprobar que los tiempos que corren están marcados por una creciente desafección política y una preocupante ausencia de pensamiento crítico. Así que no nos enfadamos si nos toman por ilusos cuando en un contexto así aspiramos a que la gente haga un ejercicio de reflexión antes de ir a votar.

Convendrán con nosotros que algo está fallando en la sociedad cuando la gente vota con las vísceras y no con la cabeza. O el odio se ha metido dentro de las personas como un virus destructor que transforma a los electores en hooligans cegados por las siglas de sus partidos. O la ciudadanía se ha dejado seducir por los cantos de sirena de los embaucadores que pregonan remedios simples para problemas complejos o, sencillamente, los individuos se sienten cómodos dentro del rebaño y se dejan pastorear sin oponer resistencia.

No sabemos qué demonios está pasando, pero lo cierto es que hay políticos y medios de comunicación que, sin ningún escrúpulo, exageran los hechos -o los minimizan, según convenga-; manipulan los datos -o los falsean sin más-; fabrican bulos e implementan campañas con el perverso objetivo de sembrar en el ánimo de la gente la semilla de la animadversión hacía quienes no piensan como ellos.

Pero lo más grave y preocupante es que está sucia manera de entender la política cala en la opinión pública y se traduce en votos a favor de sus promotores. Así las cosas, se impone una reacción de los sectores más dinámicos y comprometidos con la democracia si no queremos retroceder a tiempos que creíamos felizmente superados. No podemos perder ni un minuto más discutiendo si son galgos o podencos, que ya vamos tarde.





EL BOTELLÍN ROJO, es un grupo de personas con reconocidas trayectorias profesionales que mantienen entre sí lazos de amistad y diversos intereses, inquietudes y preocupaciones comunes.
Nació hace más de dos años gracias a la iniciativa de uno de sus miembros que convocó a diversas amistades con el fin de compartir experiencias, inquietudes, visiones, opiniones, deseos y sueños acerca de como analizar y afrontar los problemas sociales, culturales, educativos y políticos de nuestro país. Se trata por tanto de personas con una dilatada historia de compromiso con los valores democráticos y de izquierda.
De forma habitual se reúnen cada 15 días en diversos lugares de la comarca de El Aljarafe (Sevilla) compartiendo mesa y mantel y dialogando en torno a uno o varios temas de actualidad política y social intentando comprender los cambios que acontecen en la sociedad española y las perspectivas de transformación que son posibles en orden a mayores y mejores cotas de justicias, libertad, fraternidad y solidaridad.
Se trata de un grupo muy diverso y al mismo tiempo muy unido tanto emocional y afectivamente como ideológicamente aunque cada miembro procede de culturas organizativas diferentes.
Su preocupación fundamental en este tiempo es hacer posible que la sociedad de nuestro entorno comprenda la grave situación política que nos encontramos por la que corremos el riesgo de entrar en un ciclo social de retroceso de todos los Derechos Sociales y Políticos conseguidos a lo largo de nuestro periodo constitucional. Se trata por tanto de un Grupo netamente de izquierda y vitalista que apuesta por transmitir esperanza a las nuevas generaciones y que sean ellas las que asuman la responsabilidad de no ser invadidos y sometidos por cualquier tipo de fascismo.

One thought on “VOTAR

  1. Me parece muy buena esta llamada a la responsabilidad de acudir a las urnas y ejercer nuestro derecho de elección de nuestros representantes en el parlamento. En este sagrado lugar van a estar aquellos que deben tomar decisiones transcendentales para que avancemos en la conquista de una sociedad más justa, tolerante, libre y amorosa. Cada individuo tiene que ser responsable de su elección, no dejando que ningún poder se adueñe de so voto y decida por él. Esto sería lo ideal, pero lo que tiene que pasar, pasará. La vida, esa energía misteriosa, nos da lo que necesitamos, la lección adecuada, y, si no es lo que nos gusta, tendremos que aceptarlo, reflexionar sobre lo que hemos hecho mal y, con tiempo, poner las medidas más adecuadas para corregir errores. Estoy convencido que para superar las pruebas que han de venir debemos poner nuestro punto de mira en la educación, la buena educación, para “evitar el odio que se ha metido dentro de muchas personas como un virus destructor que transforma a los electores en hooligans cegados por las siglas de sus partidos” y hacer de cada individuo personas dueñas de sí mismas, equilibradas, conscientes de su valor y de su poder transformador. Exijamos a nuestros representantes que acuerden la mejor Ley Educativa posible para integrar a todos los ciudadanos en el empeño de conseguir la utopía del mejor de los mundos.

Me encantaría que hicieras un comentario. Muchas gracias.

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