KRISIS

El dolor en las distintas culturas (y 6): sufrimiento y gloria en el cristianismo

Por Jerónimo Sánchez Blanco

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Resurrección de Cristo. El Greco.
LA RESURRECCIÓN DE CRISTO de El Greco. Museo del Prado.

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IV
Conceptos y categorías culturales

Son  varias las cuestiones  que  se   plantean   en el pensamiento cristiano y sobre las que, al menos,  conviene reflexionar.

  1. La doctrina  del Concilio Vaticano II, acerca  de los contextos culturales y del lenguaje de las Sagradas Escrituras.

  2. El valor  de los conceptos y categorías  culturales del Judaísmo  de la antigüedad y  su influencia en la formación del pensamiento  y  expresión   cultural  del Cristianismo posterior.

  3. Las divergencias  del Cristianismo, respecto de las  categorías culturales, del Judaísmo.

A.- El  lenguaje y las categorías  culturales en el Vaticano II

Respecto de la cuestión relativa a las formas y lenguaje a través de los  que se  expone la doctrina,  el Concilio Vaticano II resalta  la importancia  del contexto cultural  y formas de los géneros literarios en los que se manifestó la  Revelación:

“Para descubrir la intención de los hagiógrafos (autores), entre otras cosas, hay que atender a los géneros literarios, puesto que la verdad se propone y se expresa ya de maneras diversas en los textos de diverso género, históricos, proféticos, poéticos o en otras formas de hablar (…) Pues para entender rectamente, lo que el autor sagrado quiso afirmar en sus escritos, hay que atender cuidadosamente, tanto a las formas nativas usadas de pensar, de hablar o de narrar  vigentes en los tiempos del hagiófrafo, como a las que en aquella época, solían  usarse en el trato mutuo de los hombres.” 1 Ref.Vaticano II. Constitución Dogmática sobre la Divina Revelación. Capítulo  III. Apartado 12.

Para a continuación, tras  exponer  las cambios  que  ha experimentado  la sociedad , en los distintos ámbitos  científicos, técnicos y sociales, señala  su influencia en otros ámbitos:

“ Las instituciones, las leyes, las maneras de pensar y de sentir, heredadas del pasado, no siempre se adaptan  bien al estado actual de cosas. De ahí, una grave perturbación en el comportamiento y aún  en las mismas normas reguladoras de éste. Las nuevas condiciones, ejercen influjo también sobre la vida religiosa. Por una parte, el espíritu crítico más agudizado, lo purifica de un concepto mágico del mundo y de residuos supersticiosos, y exige cada vez más, una adhesión verdaderamente personal y operante de la fe (…) Una tan rápida mutación, realizada con frecuencia, bajo el signo del desorden, y la misma conciencia agudizada por las contradicciones  existentes  hoy  en el mundo, engendran o aumentan contradicciones  y desequilibrios. 2 Ref. Vaticano II. Constitución Pastoral sobre la Iglesia en el Mundo. Exposición Preliminar. Apartado  7

En uno y otro documento  del Vaticano II, hay una invitación a crear  nuevos lenguajes  y categorías   culturales  que  permitan  dar  respuesta  a los  graves interrogantes que  provocan angustia  y desazón  a la humanidad y elegir su futuro:

“ De esta forma, el mundo  moderno aparece a la vez poderoso y débil, capaz de lo mejor y de lo peor, pues tiene abierto el camino para optar entre la libertad o la esclavitud, entre el progreso o el retroceso, entre la fraternidad o el odio. El hombre sabe muy bien, que está en su mano el dirigir correctamente las fuerzas que él ha desencadenado y que pueden aplastarle o  salvarle. Por ello se interroga a sí mismo. 3 Ref.Vaticano II. Constitución Pastoral sobre la Iglesia en el Mundo. Exposición Preliminar. Apartado 9

Ante esta disyuntiva,   formula varios  interrogantes:

“ Sin embargo, ante la actual evolución del mundo, son cada día más numerosos, los que se plantean o los que acometen con nueva penetración, las cuestiones más fundamentales: ¿Qué  es el  hombre? ¿Cuál es el sentido del dolor, del mal, de la muerte, que a pesar de tantos  progresos hechos, subsisten  todavía?, ¿Qué valor tienen las victorias logradas a tan caro precio?, ¿Qué puede dar el hombre a la sociedad ?, ¿Qué puede esperar de ella?, ¿Qué hay después de esta vida  temporal?» 4 Ref.Vaticano II. Constitución Pastoral la Iglesia en el Mundo. Exposición Preliminar. Apartado 10

B.- Las  categorías  culturales  del Judaísmo que  han influido en el Cristianismo.

Sin duda  la influencia  del Judaísmo  en la   conformación  de las categorías y conceptos   del Cristianismo, aunque no exclusivamente, ha sido  muy importante. Destacan entre otras:

  • La afirmación del monoteísmo y la creencia  en un sólo Dios, creador del Universo.

  • La  irrupción de la vida del hombre y de toda manifestación  de vida, como obra  de Dios,  así como la capacidad del hombre para  reconocer  a   su Creador, como Señor del  Universo.

  • El don de la libertad  humana  y la capacidad para  discernir   entre  el bien y el mal, y la opción de aceptar a Dios o rechazarle.

  • La importancia de la dimensión colectiva y la pertenencia  a un pueblo con identidad propia y capacidad para  convivir  en comunidad y dotarse de leyes.  para  su  regulación y supervivencia.

  • El mensaje  de salvación y protección de Dios a su pueblo, aunque no con carácter universal.

  • A esta tradición  religiosa, se unió  el reconocimiento de  los patriarcas de la Antigua Alianza  y los  Profetas, cuyas vidas, los  mandatos  de las Tablas de la Ley  y oráculos,  fueron respetados  y también asumidos  como caminos   que conducen a  su Dios y a colmar las esperanzas que están puestas en Él.

  • Todas ellas, fueron decisivas,  no sólo en la vida de Jesús de Nazaret , sino determinantes  en  sus primeros  seguidores y en la comunidad  cristiana, cuyas creencias religiosas iniciales, eran las del Judaísmo, predominante en la región de Galilea y Judea.

C.- Las divergencias de las proposiciones religiosas y culturales del Cristianismo  respecto del Judaismo.

Existen, sin duda,  importantes diferencias  entre  la cosmovisión religiosa del  Cristianismo   respecto de  las defendidas por el Judaísmo, aunque el  Cristianismo  surgió  del movimiento  religioso judío y le tiene como punto de partida. Sin embargo:

  • Las nuevas ideas y actitudes de vida que anunciaba Jesús de Nazaret, pretendían  reformar el anquilosado sistema de creencias y de poder del Judaismo, encorsetado en las  innumerables normas que se habían  incorporando  en su desarrollo, a la  Ley de Moisés, llenas de prohibiciones  que regulaban la vida de los  judíos. La posición  mas conservadora  eran, de una parte, los fariseos  y los escribas, que  percibían que  se le podía derrumbar toda la estructura  normativa y jurídica construida  en el último milenio. De otra, los sacerdote y levitas,  servidores  que atendían  el Templo  y realizaban  los sacrificios  rituales exigidos por la Ley de Moisés, que podrían perder gran parte de su poder social y ante las autoridades  romanas. Fueron ellos los que rechazaron  el  mensaje  de reforma y conversión que les ofrecía Jesús de Nazaret y finalmente, optaron por  matarlo.

  • El Reino de Dios que proclamaba Jesús de Nazaret, abría las ventanas de la antigua Alianza a todas las gentes, en una Nueva Alianza, rompiendo el exclusivismo monoteísta del Judaísmo, con un mensaje universal dirigido a todas las gentes; y se dirigía al Padre, como el Dios cercano y próximo al que sufre, al hambriento, al desnudo, al que no tiene un techo para vivir; e insuflaba  un viento fresco para volver a las fuentes primigenias, primando el pensamiento y la esperanza de los grandes profetas de Israel. Sus palabras  eran  percibidas por las gentes, como  surgidas con la autoridad de los Profetas y como un enviado  de Dios.

  • Proclamó como máximos valores de su predicación, ya fuese en las sinagogas donde se reunían los judíos o en la orilla del río Jordán, la misericordia y el amor del Padre a todos los hombres; pasó  su vida, curando las dolencias de los que sufrían y estaban excluidos de la sociedad, y perdonaba sus delitos y pecados.Todo ello suponía una gran conmoción de las viejas certezas que ofrecía la casuistica de la moral judía, y las  normas dictadas e interpretadas  por  los escribas y sacerdotes.

  • Ya en sí mismo,la persona de Jesús de Nazaret,fue cuestionada desde el inicio de su vida pública, por los dirigentes religiosos: levitas, escribas, fariseos y saduceos, incluso negaban la autoridad que tenía para presentarse como Hijo del Hombre o Hijo de Dios, y para sanar a los enfermos. Muchos se preguntaban: ¿Quién es éste  que hasta los espíritus le obedecen?

  • La diferencia sustancial era entre la concepción del Mesías esperado por el Judaismo, que restablecería el poder temporal, la grandeza y la magnificencia del rey David; y de otra parte, el Hijo del Hombre o Hijo de Dios, cercano a los pobres y excluidos de la sociedad, a los que  curaba y daba esperanza, en un mundo en el que ellos no tenían cabida. Este nuevo Mesias  anunciaba que su Reino no era de este mundo y su mandato era el amor  al prójimo.

  • Otro aspecto sustantivo del  mensaje de Jesús de Nazaret fue el reconocimiento de la persona y la dimensión individual de la responsabilidad, y su libertad, rompiendo la vieja creencia en la antigüedad, de una responsabilidad colectiva, que se transmitía de padres a hijos. Finalmente, y como gran novedad, ofreció a sus seguidores, una religiosidad sin intermediación de los servidores del Templo, fundamentada en una relación personal con el Padre, cuando le pidió a la mujer samaritana, sentado junto al pozo,  que le diese de beber.

  • Su mensaje de la inminente llegada del Reino  de Dios, a los hombres y mujeres de buena voluntad que le aceptaran como enviado por Dios, en esta vida; y en la promesa, mas allá de los límites de  la vida temporal, de la   fragilidad y vulnerabilidad, en una eternidad, en los brazos del Padre y del misterio del Universo, era  una inmensa esperanza.

  • La fe pascual en la resurrección de Jesús, es un elemento  central del Cristianismo, de la que dieron testimonio sus discípulos, reunidos  y escondidos por  miedo a las represalias de los judios. Su fundamentación no es  racional, sino únicamente por la fe y por la confianza en las palabras  que pronunció Jesús:
“Yo soy, la Resurrección y la Vida. El que cree en mí, aunque muera, vivirá, y todo el que vive y cree en mí, vivirá  para siempre.”5 Ref.Juan 11. 25

V
¿Nuevo lenguaje y camino del Cristianismo?

A lo largo de sus dos milenios, el Cristianismo se ha planteado, en numerosas ocasiones, si su futuro  debía estar  orientado  al pasado, con sus formas, ritos y normas, o por el contrario,  tenía que actualizar  el mensaje  evangélico  con  nuevo lenguaje y categorías culturales, que  correspondiesen   a los cambios   de la sociedad . Así  lo entendieron tanto  Pedro  como Pablo, cuando convocaron  la primera reunión apostólica  en Jerusalen para decidir si los nuevos cristianos, gentiles conversos, tenían o no que circuncidarse, como prescribían  las leyes de Moisés. Ambos, estaban de acuerdo  que no era obligatorio  imponer a los   gentiles  que deseaban  incorporarse a la comunidad  cristiana, dicha norma y desde entonces  la circuncisión no fué exigible. Del mismo   modo, la asistencia a las sinagogas progresivamente  fue sustituida  por  asambleas  cristianas, en las  que  se recordaba la última cena del Señor, con la fracción del pan, acompañada de  himnos y cánticos. Igualmente sucedió con la prohibición de  trabajar el Sábado, que debía ser reconsiderada en  determinadas  circunstancias, porque  el hombre no es para el Sábado, sino el Sábado para el hombre. Sucesivamente,  las comunidades  cristianas se adaptaron a las circunstancias, según fuese  en la época de las persecuciones  o tras  el fin de aquellas, en el año  311 d.C. y la libertad de cultos  y de religión  a partir del  Edicto de Milán en el 313 d.C.

Es el propio Concilio Vaticano  II, como   ha sido analizado    anteriormente,  el que  acordó  en sus Constituciones,  sobre la Divina Revelación y sobre la Pastoral de la Iglesia y el Mundo,  la necesidad de adecuar  el lenguaje  de la escritura, de la liturgia en las distintas celebraciones, de las homilías y de los libros destinados a la educación de la Religión Cristiana,  a los nuevos tiempos; así lo entendió el Papa Juan XXIII: la Iglesia  necesitaba  un aggiornamento y para ello convocó  el Concilio Vaticano II. Entre otros aspectos, debiera hacerse  un mayor  esfuerzo  por parte de los teólogos, los especialistas en las Escrituras, los filólogos y los educadores y pedagogos, en acometer una  modernización  de los géneros  literarios y su inteligibilidad, evitando  algunas  incoherencias y confusiones, carentes de sentido. A título  de ejemplo, resulta incomprensible, que  se haya olvidado  el texto que narra  el  encuentro de Jesús,  con un ciego y los  discípulos,  educados éstos, en  el paradigma judío de que toda enfermedad o sufrimiento  era  consecuencia del pecado de las persona o de sus ascendientes, que le preguntaron a Jesús:

“ Maestro ¿quién pecó, él o sus padres, para que haya nacido ciego?. Jesús contestó. Ni él ni sus padres han pecado, sino que ha ocurrido así  para que se manifieste en él, las obras de Dios.” 6 Ref.Juan 9.1-3

Aún así, es  muy frecuente en  los textos  litúrgicos  y en  las homilías, hablar del castigo de los hombres  por sus pecados cometidos contra Dios, incluso  que  Cristo murió a causa de los pecados  de los hombres, confundiendo la responsabilidad y la culpa de la crucifixión  de Jesús de Nazaret, con el  perdón general que éste concedió, en un acto de suprema generosidad, a sus verdugos y  a todos los que en su nombre, se   arrepienten de  sus delitos y fechorías. De aquella forma, se contradicen las palabras  de  Jesús al  negar éste, que la causa de la enfermedad del ciego, fuesen sus pecados o los de sus padres, al responder a sus discípulos; y de Pedro,  al señalar que la responsabilidad de la muerte de  Jesús de Nazaret,  era de las autoridades  religiosa y gente judía, a quienes consideraba culpables.

Lo dicho anteriormente, no significa  olvidar,  que la  raíz de la violencia y del sufrimiento moral  de la humanidad , anida en su corazón y procede de  decisiones  y actos que deliberadamente  adoptan los seres humanos  (el odio, la injuria, el desprecio al diferente y al necesitado, la guerra, la esclavitud y opresión a los pueblos).  Hay otra violencia física, que también produce  grandes sufrimientos y  que  tiene su origen  en causas  y procesos  que se desencadenan  en la naturaleza, por las leyes de la biología, como las enfermedades  y la muerte, y aquellos otros, cuyo  origen  corresponde  explicar a la  meteorología  y  a la geología, ( terremotos,  sunamis, maremotos, erupciones volcánicas,  huracanes, tifones, inundaciones de las lluvias, incendios etc.) También  hoy, es  frecuente  constatar  el sufrimiento y la violencia mixta, en la que  participan  decisiones humanas y naturales, que no han sido deliberadamente  deseadas ( accidentes  derivados de fallos del  progreso técnico, sean nucleares, de transportes aéreos, ferroviarios y automovilista, el deterioro del medio ambiente, ya sea la contaminación de los océanos, de la atmósfera, de los recursos naturales etc..), pero  han  ocurrido  por  negligencia y falta de prudencia  al no evaluar los riesgos  que se asumían. En definitiva, no  de todo  sufrimiento y violencia, son responsables los seres humanos, pero  en buena  medida sí lo son,  y mucho  progresaría la humanidad  si hubiese una mayor  conciencia  de ello  y mayor compromiso por proteger  y cuidar de la Humanidad  y de la Tierra.










Jerónimo Sánchez Blanco, es Doctor en Derecho, Licenciado en Ciencias Políticas y Ex Diputado Constituyente.
Vaya desde aquí nuestro más sentido agradecimiento por honrarnos con sus colaboraciones.

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9 comentarios sobre «El dolor en las distintas culturas (y 6): sufrimiento y gloria en el cristianismo»

  1. Hay muchos comentarios que se pueden hacer a esta estupenda serie de Jerónimo Sánchez Blanco. La primera es que el grupo de Jesús, inicialmente, era una «corriente» del judaismo de su tiempo. Jesús no quería fundar una cosa nueva cosa, ni una religión ni una secta. Venía a «dar cumplimiento al mandamiento dado a Moisés». La fractura con el judaísmo es posterior a Jesús.

  2. Se pueden hacer muchos más comentarios. Uno de ellos es que en el siglo XXI desde mi punto de vista están apareciendo nuevos movimientos eclesiales que, muchas veces, pretenden ser una VUELTA al judaismo: legalismo, control, dar más importancia a la apariencia que al amor, elitismo y lejanía de los pobres, espiritualismo descarnado.. Es una religión más fácil. Lo complicado es dedicar la vida a trabajar por la justicia, a oler a oveja, a elegir vivir más austeramente para compartir con quienes mas lo necesitan. Es más duro estar atentos a las necesidades de las víctimas.. Francisco habla de SOBRIEDAD en nuestro estilo de vida para PROTEGER el planeta.. En definitiva, esto no es posible si no hay una FUERZA INTERIOR, una espiritualidad.. Porque la corriente dominante en la vida es la del individualismo acaparador de poder y recursos sin oir el clamor de las victimas.. Cada vez es más necesaria la Laudato Si´ y la Fratelli tutti…

    1. Muchísimas gracias querido Leandro. Decía mi amigo Antonio Suárez q.e.p.d. que la espiritualidad si la espiritualidad no está encarnada en eso que tú llamas «dedicar la vida a trabajar por la justicia, a oler a oveja, a elegir vivir más austeramente para compartir con quienes mas lo necesitan», a la espiritualidad le pasa como a los teléfonos móviles «se queda fuera de cobertura». Un abrazo grande !!

  3. Leyendo más en detalle el artículo de Jerónimo hay una cuestión que me parece está por debajo. Tanto el judaísmo (y más el islamismo) ofrecen un sesgo DETERMINISTA. La imagen de un Dios todopoderoso hace que los humanos perciban que todo está ya escrito. Que Dios lo tiene todo previsto. y el libre albedrío (la capacidad humana para ser dueños de nuestro destino) queda difuminada. La imagen del Dios de Jesús no es la de un Dios determinista sino la de un Dios que deja en manos de cada ser humano su propio destino, su propio modo de construir su identidad. En el caso de la EVOLUCIÓN BIOLÓGICA Y HUMANA, los musulmanes y los judíos (y también los hinduistas y los fundamentalistas cristianos) consideran que el plan de Dios está escrito y «establecido desde toda la eternidad», mientras que desde la perspectiva de la teología de la creación, DIOS CREA EN LA EVOLUCIÓN. El acto creador de Dios se manifiesta y expresa en su libertad y apoyo al proceso no determinista de la evolución biológica. Las cosas evolucionan de forma natural y Dios amoroso sustenta el modo como funciona la EVOLUCIÓN. El modo de «crear» no es sacando cosas del sombrero de la nada, sino RESPETANDO Y APOYANDO el modo como las cosas naturales EVOLUCIONAN por si mismas..

      1. Gracias a Leandro que con su sabiduría de científico y filósofo, sus comentarios enriquecen el artículo. Gracias igualmente a Juan Miguel porque su generosidad y su creatividad artística, ha hecho posible una presentación donde el texto, el arte de la pintura y de la música, crean una profunda emoción. El futuro del Cristianismo pasa necesariamente por actualizar el lenguaje y la forma de afrontar los cambios de la sociedad, modernizando y profundizando en el núcleo central de su mensaje. Frente a una concepción de carácter jurídico y normativo, que descansa en el rito y en el modelo sacrificial de la Antigua Alianza, ha de potenciar el camino de Jesús con el mensaje que envió a Juan el Bautista, a la pregunta de si él era el que había de venir. También en las palabras de compasión y misericordia, que Jesús dirigió a la mujer que iba a ser lapidada, conforme la ley judaica; y su silencio ante quienes la denunciaban y exigían la aplicación de la ley que obligaba a la lapidación. Es un modelo que debieran imitar algunos ( no todos) dirigentes religiosos que claman contra los homosexuales, las feministas y los transexuales. Como recordaban los profetas: Quiero más misericordia, más justicia y menos holocausto..

  4. Viendo todo lo que ha escrito Jeronimo Sanchez Blanco y los comentarios de Leandro Sequeiros tengo que sentirme afortunada por poder leer esta lucidez compartida que brota del estudio y de la introspección. Aporto mi granito de arena afirmando lo obvio, mientras los hombres estemos tan entretenidos en mirar el exterior, preocupados en nuestro bienestar físico, mirando hacia otro lado la estrechez y el dolor de los «hermanos», preocupados por absurdas majaderías, impregnandonos de un miedo mediático. En definitiva mientras no aceptemos nuestra transitoriedad y no miremos hacia nuestro interior, hacia nuestro verdadero ser, no entenderemos ni el mensaje de Jesús de Nazaret, ni nuestro lugar en la vida.
    Gracias, Jeronimo Sanchez Blanco

    1. Muchas gracias querida. Es una gran alegría tenerte aquí, en KRISIS, como contribuyente y buscadora de espacios interiores que nos proporcionen paz interior. Adelante siempre y sigamos. Un gran abrazo.

Me encantaría que hicieras un comentario. Muchas gracias.

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