LA ALEGRÍA (23). Los 8 pilares: generosidad (y 8)

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Los ocho pilares de la alegría

LA ALEGRÍA (23)
Los 8 pilares: generosidad (y 8)

Por Juan Miguel Batalloso Navas

La generosidad es una virtud, una actitud o un comportamiento que consiste sencillamente en DAR. Un dar sin atributos, sin condiciones, sin requisitos, sin recompensa, sin expectativas de ningún tipo. Un dar que proporciona a las personas que lo hacen de una satisfacción, un regocijo y una alegría repleta de humildad y sencillez, ya que consideran su comportamiento como algo completamente natural que forma parte de su forma de ser, de su carácter, de su personalidad y de su visión del mundo, de la realidad y de su existencia.

Las personas generosas conciben que la naturaleza humana es esencialmente social, fraterna y solidaria. En consecuencia, nunca jamás se sitúan en posiciones de superioridad moral o psicológica respecto al receptor de la donación. Además, la actitud y el comportamiento generoso jamás espera retribución, ya se trate de la expectativa de recibir algo a cambio o de obtener la gratitud del receptor del acto generoso. En suma: o la generosidad es incondicional o no es propiamente generosidad. Por tanto, aquella persona que persigue un objetivo, un fin o un interés en su acción de dar, no es auténticamente generosa. Y si ese fin consiste en mantener su conciencia tranquila o en sentirse orgullosa de su acción, tampoco es generosidad auténtica, ya que en el fondo lo que pretende es vanagloriarse y glorificar su ego o satisfacer un imperativo doctrinario.

Personalmente entiendo que cuando realizamos actos generosos guiados por preceptos morales o deberes religiosos sometemos la sencillez y naturalidad de la acción de dar gratuitamente a una especie de corsé doctrinario que nos sitúa en un espacio egocéntrico y narcisista, haciéndonos creer que por el hecho de dar algo a alguien necesariamente eso nos hace personas mejores o superiores a los demás. Dar sin esperar nada a cambio significa desentendernos de cualquier tipo de recompensa, ya se trate de una recompensa material, psicológica, social o moral. El comportamiento generoso no espera ningún tipo de reconocimiento, ni siquiera el que pueda derivar del cumplimiento de un deber o del sentimiento de satisfacción y alegría que pueda producir. Esta es la razón por la cual, la generosidad está mucho más allá que la obligación de dar promovida y ensalzada por las doctrinas religiosas. No obstante, creo que esto no invalida en absoluto la validez del acto generoso. Por eso entiendo también que el hecho de que una persona realice actos generosos y de bondad motivado por sus creencias religiosas, no puede utilizarse como reproche que invalida su acción, dado que lo verdaderamente esencial e importante, no es tanto la motivación que la persona tiene para realizarlo, sino la acción misma que procura el bien del otro ayudándolo en lo que necesita de forma totalmente incondicional. Lamentablemente, hay muchas personas que acostumbran a juzgar severamente las acciones generosas de los creyentes argumentando que en el fondo no son actos generosos dado que están motivados por preceptos doctrinarios de carácter moral y esperan una recompensa celestial o de ultratumba. Rechazar pues los testimonios y los ejemplos de conducta generosa y bondadosa de aquellas personas que creen y practican una determinada religión es además de una injusta apreciación, un profundo desconocimiento del evidente hecho de que las creencias religiosas siempre han sido una importantísima fuente de motivación para realizar actos generosos, humanitarios y bondadosos. Pero, además, no podemos ignorar tampoco el importantísimo papel que juegan las creencias religiosas en la construcción personal del sentido de sus vidas.

La generosidad es pues una actitud que se expresa en acciones completamente libres, voluntarias, e incluso espontáneas y sin expectativas de ningún tipo. No obstante, hay que decir también que toda acción generosa está siempre motivada y fundada en una especial sensibilidad para comprender y asumir las necesidades de otra persona haciendo lo pertinente para que la otra persona resuelva su situación y satisfaga su necesidad. Así pues, sin sensibilidad ante las necesidades de los demás o sin empatía no puede darse la generosidad.

Generosidad y altruismo

La generosidad está estrechamente vinculada con el altruismo. La generosidad es una virtud que implica dar de manera libre y desinteresada. Es una actitud y comportamiento caracterizados por el desprendimiento y la disposición a compartir o a desprenderse de algo que nos pertenece para regalarlo incondicionalmente. El altruismo es como una ampliación de la generosidad que consiste en preocuparse y ocuparse por el bienestar de los demás, aunque esta ocupación implique hacer sacrificios significativos en favor de otros, incluso cuando el coste personal es alto.

La generosidad puede ser motivada por un deseo de ayudar y compartir, y no necesariamente implica grandes sacrificios personales. Puede ser ocasional o específica a ciertos contextos o personas. Sin embargo, el altruismo suele implicar una motivación más profunda y un compromiso más intenso. Las acciones altruistas con frecuencia requieren sacrificios personales muy importantes que suelen ser más consistentes y mantenerse a largo plazo en el tiempo.

Por otra parte, la generosidad puede manifestarse en actos pequeños y cotidianos, como compartir una comida o dar un cumplido. Es una virtud que puede practicarse en una variedad de contextos y con frecuencia en la vida diaria. Por el contrario, el altruismo a menudo se asocia con acciones más extraordinarias y desinteresadas que implican sacrificios importantes, como arriesgar la vida por otros o donar grandes sumas de dinero a causas benéficas. Es menos frecuente y suele ocurrir en situaciones más extremas o críticas.

Al mismo tiempo, aunque de hecho no puede concebirse una actitud altruista sin un comportamiento generoso, existen algunas diferencias de percepción personal y social. La generosidad, por lo común se percibe como una virtud positiva y muy valorada en la sociedad que puede ser reconocida y apreciada tanto por quienes la practican como por quienes la reciben. No obstante, el altruismo a veces se percibe como un ideal más elevado y puede ser visto como una forma de heroísmo o sacrificio. El altruismo puede recibir una atención especial debido al nivel de sacrificio personal involucrado.

En definitiva: la generosidad y el altruismo comparten un enfoque en el bienestar de los demás y la disposición a actuar desinteresadamente, pero difieren en términos de intensidad, motivación y frecuencia.

Componentes y expresiones concretas de generosidad

La generosidad es una actitud que va más allá de la simple acción de dar; implica una disposición genuina hacia los demás. Los componentes o factores fundamentales de toda actitud de generosidad incluyen:1 Ref.Respuesta del ChatGPT a la pregunta “Componentes o factores fundamentales de toda actitud de generosidad” -13.09.2024- con la que coincidimos totalmente

  1. Empatía: La capacidad de ponerse en el lugar de los demás, comprender sus necesidades y sentimientos, y responder a ellos de manera compasiva.
  2. Desinterés: Actuar sin esperar nada a cambio. La generosidad verdadera se caracteriza por la ausencia de intenciones egoístas o el deseo de reconocimiento.
  3. Altruismo: Un deseo genuino de contribuir al bienestar de los demás, priorizando sus necesidades sobre las propias.
  4. Gratitud: Apreciar lo que se tiene y reconocer el valor de poder compartirlo con los demás.
  5. Compromiso: La disposición a ayudar de manera consistente, no solo en momentos esporádicos o impulsivos.
  6. Confianza: Creer en el bien común y en la capacidad de los actos generosos para impactar positivamente en la vida de otros.
  7. Solidaridad: Sentir un lazo de conexión y apoyo hacia los demás, especialmente en situaciones de necesidad.
  8. Humildad: Reconocer que nadie es autosuficiente y que todos, en algún momento, necesitamos de los demás.

Estos factores interactúan para formar la base de una actitud generosa y se reflejan tanto en actos pequeños como en gestos significativos hacia los demás.

La generosidad se puede manifestar de muchas formas, y sus expresiones concretas pueden variar según las circunstancias y la persona. Algunas formas de expresión y conductas concretas de generosidad son las que siguen:2 Ref.Resouesta del ChatGPT a la pregunta “Formas de expresión y conductas concretas de generosidad” -13.09.2024- con la que coincidimos totalmente

  • 1. Donación de Recursos: donar dinero a organizaciones benéficas, causas sociales o personas necesitadas. Compartir alimentos, ropa o artículos esenciales con personas en situación de vulnerabilidad. Ofrecer regalos significativos a amigos, familiares o incluso desconocidos.
  • 2. Tiempo y Atención: Dedicar tiempo a escuchar a alguien que lo necesita, prestando atención genuina y sin prisas. Voluntariado en actividades comunitarias, como en comedores sociales, refugios o eventos benéficos. Ayudar a un amigo o familiar con tareas, como mudanzas, cuidado de niños o acompañamiento en situaciones difíciles.
  • 3. Compartir Conocimientos y Habilidades: Enseñar a otros una habilidad o conocimiento sin esperar nada a cambio, como tutorías o clases gratuitas. Ofrecer asesoramiento profesional o personal para ayudar a alguien a alcanzar sus metas.
  • 4. Actos de Bondad Cotidiana: Ceder el asiento en el transporte público a alguien que lo necesita más. Ayudar a cargar bolsas pesadas a una persona mayor o con dificultades. Dejar pasar a alguien en una fila o ayudar a recoger objetos caídos.
  • 5. Apoyo Emocional y Motivacional: Enviar mensajes de aliento o reconocimiento a alguien que está pasando por un mal momento. Ofrecer consuelo y apoyo emocional en momentos de crisis o pérdida. Celebrar los logros de los demás sin envidia, mostrando genuina alegría por su éxito.
  • 6. Generosidad en el Trabajo o Entorno Profesional: Colaborar con compañeros de trabajo, compartiendo ideas y apoyando proyectos colectivos. Reconocer y agradecer públicamente el trabajo de otros. Ser mentor o guía para personas con menos experiencia en tu campo.
  • 7. Generosidad con el Medio Ambiente: Participar en actividades de limpieza de espacios públicos o reciclaje. Donar a causas medioambientales o participar en programas de reforestación.
  • 8. Generosidad Anónima: Realizar actos de bondad sin revelar tu identidad, como pagar la cuenta de alguien en un restaurante o dejar comida en la puerta de alguien que la necesite.

Estas conductas no solo benefician a los demás, sino que también promueven un sentido de bienestar y satisfacción personal en quien las realiza, fortaleciendo los lazos sociales y contribuyendo a una comunidad más solidaria.

La ley de las “4 T”

Hace ya más de 30 años, en la Parroquia Sta. María de La Fuente de la ciudad de Camas (Sevilla), cuando estaba dirigida por el entrañable, bondadoso y generoso sacerdote Juan Escaño, asistí a una conferencia sobre el tema de las virtudes cristianas impartida por una mujer de la que no recuerdo el nombre.

Fue tal el impacto emocional y racional que me produjo aquella conferencia, que en mi memoria quedó para siempre anclada a las palabras que la conferenciante nos ofreció acerca de la generosidad. Se nos dijo que todo acto de generosidad o la virtud misma, se funda y desarrolla a partir de la puesta en práctica o el funcionamiento de lo que denominó La Ley de las 4 T“. La generosidad consiste entonces en regalar, ofrecer o dar los demás 4 cosas o elementos que en español empiezan por la letra T.

Aquella mujer nos dijo que la primera cosa en la que se distingue a una persona generosa es la donación de TIEMPO. Cuando gastamos o empleamos el tiempo del que disponemos en escuchar, atender, cuidar o relacionarnos con una determinada persona que necesita de nuestra atención o que nos pide conversar o hacer determinada cosa por ella, estamos empleando la T del Tiempo. Desde mi punto de vista y mi experiencia personal, regalar incondicionalmente tiempo de atención y cuidado a otra persona, tal vez sea la donación que más cuesta, Efectivamente, cada persona está siempre implicada en todo un conjunto de actividades que constituyen su hacer cotidiano por eso aparcar o demorar nuestros intereses y deseos de actividad en favor de atender o de simplemente escuchar a los demás, es sin duda un acto de generosidad muy importante. Muy importante, en cuanto que todas las personas consideramos que el tiempo es una propiedad personal de la que no podemos prescindir.

La segunda, es la que denominó la T del Talego, es decir, la acción generosa de dar bienes materiales y dinero a cualquier persona que lo necesita.

La tercera es la T del Trabajo, consistente en regalar tiempo y recursos a otra persona. Tiempo y recursos que se traducen en la donación de un producto concreto fruto de nuestro trabajo. Ayudar por ejemplo a alguien en un traslado, una mudanza, una tarea que no puede realizar por sí misma son ejemplos de este tipo de generosidad.

Finalmente, la cuarta T es la T de Talento, que es la acción de regalar nuestras capacidades, habilidades y talentos a aquella persona que lo necesita o cuya situación en la que se encuentra puede mejorar con nuestro asesoramiento, o con nuestras capacidades.

Si deseas seguir reflexionando sobre la importancia y el valor de la generosidad, te recomiendo especialmente que visites la página LAS 90 MEJORES FRASES DE GENEROSIDAD

Continuará…

Juan Miguel Batalloso Navas, es Maestro de Educación Primaria y Orientador Escolar jubilado, además de doctor en Ciencias de la Educación por la Universidad de Sevilla, -España–.
Ha ejercido la profesión docente durante 30 años, desarrollando funciones como maestro de escuela, director escolar, orientador de Secundaria y formador de profesores.
Ha impartido numerosos cursos de Formación del Profesorado, así como Conferencias en España, Brasil, México, Perú, Chile y Portugal. También ha publicado diversos libros y artículos sobre temas educativos.
Ha sido miembro del Grupo de Investigación ECOTRANSD de la Universidad Católica de Brasilia y pertenece al Consejo Académico Internacional de UNIVERSITAS NUEVA CIVILIZACIÓN, donde ofreció el Curso e-learning: ‘Orientación Educativa y Vocacional’.
En la actualidad, casi todo su tiempo libre lo dedica a la lectura, escritura y administración del sitio KRISIS cuya temática general está centrada también en temas educativos y transdisciplinares. Su curriculum completo lo puedes ver AQUÍ

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