Sobre el cambio de nombre de la Biblioteca Pública “Rafael Alberti” de Camas: un exceso oportunista

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Sobre el cambio de nombre de la Biblioteca Pública de Camas “Rafael Alberti” de Camas:
un exceso oportunista

Por Juan Miguel Batalloso Navas

En el día de ayer, un día de duelo y dolor para la gran mayoría de los ciudadanos de Camas, el gobierno municipal del Ayuntamiento de la ciudad publicó en Facebook su pésame por el fallecimiento de nuestro amigo Cristóbal Guerrero añadiendo que “En el próximo Pleno de Honores y Distinciones se propondrá, en reconocimiento a su legado, que la Biblioteca Pública Municipal lleve su nombre. Esta iniciativa le fue planteada en vida —desde su habitual humildad no la consideraba necesaria—, pero entendemos que es la mejor manera de preservar su memoria y el bien que hizo por la comunidad de Camas“.

Ante esta propuesta, que al parecer se puede materializar próximamente, me veo en la necesidad de expresar por aquí mi total desacuerdo sin desmerecer, desde luego, todos los extraordinarios logros que Cristóbal junto a todos sus equipos han conseguido realizar a lo largo de los últimos cuarenta años. Un desacuerdo que obviamente es personal, pero que lo hago público con la intención de hacer reflexionar al gobierno municipal ya que considero que su propuesta es un verdadero y precipitado exceso oportunista. Paso pues a argumentar cuáles son las razones en las que me baso para calificar esta propuesta así.

En primer lugar, tendría que destacar, conforme a lo mencionado en el comunicado municipal, que esta propuesta ya se la hicieron en vida a Cristóbal pero que él la rechazó. Por tanto y además habiendo conocido a Cristóbal, una persona extraordinariamente humilde que escapaba siempre de los halagos y reconocimientos, llevar a término esta propuesta sería a mi juicio una deslealtad a su propia voluntad e incluso a su propia forma de ser. Por tanto, creo, que el Ayuntamiento no solo se ha precipitado y excedido en proponer, sino que además no ha contemplado la posibilidad de respetar íntegramente la voluntad del difunto Cristóbal que en paz descanse. De este modo, el gobierno municipal ha generado un debate innecesario que divide la opinión de la ciudadanía, contribuyendo así exactamente a lo contrario de lo que representó siempre Cristóbal.

En segundo lugar, debo señalar que cambiar el nombre del inmortal “Rafael Alberti”, no solo es un exceso en la medida en que reduce a lo local lo que es universal, sino también una desconsideración al reconocimiento público andaluz y nacional de nuestra Biblioteca. Y es que la Biblioteca Pública Municipal “Rafael Alberti” de Camas, así como su propio edificio, goza de una fama y un prestigio considerables en la actualidad. Fama y prestigio que no solo han sido producto de la actividad y el liderazgo de Cristóbal, sino sobre todo de todos sus equipos de trabajo y la innumerable cantidad de personas que a lo largo del tiempo han regalado su tiempo y sus esfuerzos a mantener y sostener todas las actividades de la Biblioteca. Y es que la Biblioteca Pública Municipal “Rafael Alberti” de Camas es en realidad un proyecto estratégico sociocultural de carácter colectivo. Pero por desgracia y como ya sabemos, los personajes secundarios que alimentan y sostienen a los personajes principales nunca salen en las fotos ni son recordados en la memoria colectiva. Por tanto, cambiar el nombre de la Biblioteca es en mi opinión y en cierta medida, una desconsideración y olvido de todos los trabajadores que han pasado por la misma y por supuesto un olvido inexcusable de los profesionales que ahora mantienen creadoramente ese proyecto estratégico sociocultural que es la Biblioteca.

En tercer lugar, me pregunto ¿No se han explorado otras alternativas para reconocer la indudable aportación de Cristóbal Guerrero a la cultura en Camas? ¿Por qué no se tiene ningún reparo en enaltecer con bustos, plazas y calles a toreros vivos e ignorar a los numerosos personajes actuales de la Cultura de Camas? ¿No podría tener nuestro inolvidable Cristóbal un busto o un gran azulejo que recordase su obra y aportación en la puerta o la entrada de la Biblioteca? Esto pone de manifiesto, siempre en mi opinión, que el actual gobierno municipal me parece que anda estrecho y corto de imaginación y ancho y largo en precipitación y oportunismo. Una precipitación que creo que es el fruto también de una búsqueda incesante de protagonismo público que pretende patrimonializar y obtener plusvalía política de cualquier personaje, evento o acontecimiento como es el caso, por ejemplo, de las procesiones, cofradías, romerías, etc en los que el gobierno municipal se hace visible siempre.

En cuarto lugar, eliminar el nombre de “Rafael Alberti” de la Biblioteca es en gran medida, no solo olvidar su historia desde su fundación en 1980 sino minusvalorar la herencia y el legado cultural que nos dejaron los tres mandatos del alcalde comunista Francisco Pinto Limón. Un legado que desde mi personal punto de vista es extraordinario y revelador del modelo de Biblioteca Pública gestionado y construido por Cristóbal y todos sus equipos de trabajo ya fuesen funcionarios o voluntarios. Bueno, son solo preguntas retóricas y provocadoras, pero algunas veces tengo la sensación de que hay una intencionalidad manifiesta de olvidar los tres mandatos de Francisco Pinto Limón, el primer alcalde democrático de Camas, que, por cierto, no ha recibido todavía ningún tipo de reconocimiento público y duradero. Obviamente, los toreros son mucho más importantes.

Por último, e intentando valorar ponderadamente esta, por el momento, propuesta, lo cual obviamente no significa que se vaya a llevar a término, he de reconocer también que este Ayuntamiento ha estado y sigue estando comprometido con la Memoria Histórica y Democrática, lo cual no quita que su propuesta me parezca un exceso oportunista en un momento especialmente sensible para la ciudadanía. Creo sinceramente que al redactor de ese comunicado se le ha ido la mano y podría muy bien haberse callado y no levantar ninguna polvareda.

En cualquier caso, me atrevo a proponer al gobierno municipal y a la consideración de toda la ciudadanía de Camas que lea este sencillo alegato que la solución es muy fácil desde mi punto de vista: diseñar un gran azulejo mural en la puerta de la Biblioteca en el que aparezca la figura de Cristóbal con una breve biografía profesional de su trayectoria destacando en ella la labor de sus equipos de trabajo y de todos los voluntarios y voluntarias que han ayudado a materializar el proyecto sociocultural que representa la Biblioteca Pública “Rafael Alberti” de Camas, añadiendo incluso un busto de nuestro gran personaje.

Juan Miguel Batalloso Navas, es Maestro de Educación Primaria y Orientador Escolar jubilado, además de doctor en Ciencias de la Educación por la Universidad de Sevilla, -España–.
Ha ejercido la profesión docente durante 30 años, desarrollando funciones como maestro de escuela, director escolar, orientador de Secundaria y formador de profesores.
Ha impartido numerosos cursos de Formación del Profesorado, así como Conferencias en España, Brasil, México, Perú, Chile y Portugal. También ha publicado diversos libros y artículos sobre temas educativos.
Localmente, participa y trabaja en la Asociación “Memoria, Libertad y Cultura Democrática” En la actualidad, casi todo su tiempo libre lo dedica a la lectura, escritura y administración del sitio KRISIS. Su curriculum completo lo puedes ver AQUÍ.

One thought on “Sobre el cambio de nombre de la Biblioteca Pública “Rafael Alberti” de Camas: un exceso oportunista

  1. Absoluta y radicalmente de acuerdo
    Como siempre la lucidez, claridad y verosimilitud de Juan Miguel aporta a la ignorancia político e histórica es incuestionable

Me encantaría que hicieras un comentario. Muchas gracias.

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