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¿Fue Teilhard de Chardin un buen científico?
Por Leandro Sequeiros San Román
Dentro de una comunidad científica la excelencia de la producción intelectual se mide, fundamentalmente, por los libros y las publicaciones editadas en revistas de impacto y por la participación de los debates abiertos en los foros internacionales, en los Congresos y Reuniones científicas. Uno de sus mejores biógrafos, el profesor Claude Cuéno1 Ref.Cuénot, C., Pierre Teilhard de Chardin. Les grandes étapes de son évolution. Plon, París, 1958, 489+XLIX pp. Traducción española: Pierre Teilhard de Chardin. Las grandes etapas de su evolución. Taurus, Madrid, 1967, 640 pp. También: Cuénot, C., Teilhard de Chardin. Nueva Colección Labor, Barcelona, 1966/1969, n.º 24, 219 pp., reseña al final de su obra un total de 365 artículos, notas y memorias de tipo científico, filosófico, espiritual y teológico publicados por Teilhard a partir de 1905, así como 150 trabajos más entre necrológicas, discursos y otros textos de índole científica. Otras fuentes2 Ref.http://perso.wanadoo.fr/jm.mermaz/Teilhard.htm citan un total de 250 obras estrictamente científicas publicadas a lo largo de 40 años de investigación geológica y paleontológica.
La obra geológica, paleontológica3 Ref.La paleontología es la ciencia que se encarga de estudiar la vida del pasado a través de los fósiles, es decir, los restos o huellas que han dejado organismos como animales, plantas y microorganismos a lo largo de millones de años. Mediante el análisis de estos fósiles, los paleontólogos pueden identificar cómo eran las especies antiguas, cómo vivían, cómo se relacionaban entre sí y cómo han ido cambiando a lo largo del tiempo. Esta disciplina también permite comprender los procesos de la evolución, reconstruir los ecosistemas y climas del pasado y analizar acontecimientos importantes en la historia de la Tierra, como las extinciones masivas. Además, la paleontología se divide en varias ramas especializadas que estudian distintos tipos de organismos y aspectos del pasado, lo que contribuye a obtener una visión más completa del desarrollo de la vida y a explicar el origen y la diversidad de las especies actuales. y paleoantropológica4 Ref.La paleoantropología estudia el origen y la evolución del ser humano a partir de los restos fósiles de antiguos homínidos, como huesos, cráneos y herramientas. A través de estos hallazgos, los científicos analizan cómo eran nuestros antepasados, cómo vivían, cómo se desplazaban y cómo fueron desarrollando capacidades como el uso de herramientas, el lenguaje o la organización social. Además, esta disciplina permite reconstruir los procesos evolutivos que dieron lugar al ser humano actual, así como los cambios biológicos y culturales que ocurrieron a lo largo del tiempo, ayudando a comprender mejor nuestra historia y nuestro lugar dentro de la evolución de la vida en la Tierra., escrita y publicada por Teilhard de Chardin es poco conocida porque se encuentra en revistas “científicas” de altura y que no suelen ser accesibles al gran público. Teilhard publicó cientos de trabajos en revistas de prestigio científico internacional. La obra científica teilhardiana, reeditada por N. y K. Schmitz-Moorman en 1971, tiene 11 gruesos tomos y casi 5.000 páginas5 Ref.Schmitz-Moormann, N. y K. (edit.), Pierre Teilhard de Chardin. L’Oeuvre scientifique. Walter-Verlag, Olten, Suiza, 1971, prólogo de Jean Piveteau, 11 vols. La estructura es: vol. 1 (1905-1923): XXXVIII-428; vol. 2 (1923-1928): VIII-429-888; vol. 3 (1928-1930): 889-1428; vol. 4 (1930-1933): 1429-1860; vol. 5 (1933-1936): 1861-2328; vol. 6 (1936-1938): 2329-2796; vol. 7 (1938-1940): 2797-3260; vol. 8 (1940-1943): 3261-3746; vol. 9 (1943-1945): 3747-4222; vol. 10 (1945-1955): 4223-4634; vol. 11: Mapas y figuras.. Comprende 274 trabajos que los editores consideran “científicos” y que abarcan un período de 50 años (desde 1905 a 1955). Con un sentido prólogo de Jean Piveteau, antiguo alumno de Teilhard en París y luego catedrático de Paleontología y director de Annales de Paléontologie, incluye trabajos de distinta entidad y extensión. Téngase en cuenta, como comparación, que la edición de Walter-Verlag de la obra filosófica y religiosa de Teilhard está editada entre 1974 y 1977 en sólo tres volúmenes, frente a los 11 de la obra científica.
Sobre la vida y la obra de Teilhard son muchos los estudios con una cierta entidad que han visto la luz en estos años6 Ref.D’Armagnac, Ch., «Teilhard de Chardin». En: O’Neill, Ch. E. y Domínguez, J. M. (eds.), Diccionario histórico de la Compañía de Jesús. Biográfico-Temático. Instituto Histórico SI-Universidad Comillas, Madrid, 2001, tomo IV, pp. 3714-3717.. Pero ¿fue Teilhard un buen científico? ¿Cuál fue el impacto entre la comunidad de geólogos y paleóntologos de la obra científica de Teilhard? ¿Qué ideas, propuestas, hipótesis, conclusiones científicas han quedado dentro de la comunidad de los científicos?
El Dr. Paul Chauchard, doctor en medicina y en ciencias, director del laboratorio de la Escuela de Estudios Superiores de París, en una obra sobre Teilhard que se suele considerar como clásica7 Ref.Chauchard, P., Le pensée scientifique de Teilhard de Chardin. Éditions Universitaires, París, 1965; traducción española: El pensamiento científico de Teilhard de Chardin. Ediciones Península, Barcelona, 1966, 1967. escribe: “Nadie ha negado nunca el valor de la obra científica de Teilhard en geología y paleontología, sobre todo en el capítulo de antropología en la paleontología humana. Es suficiente referirse a la lista de sus publicaciones científicas que nos ofrecen Barjon y Leroy“8 Ref.Barjon, P. y Leroy, P., La carrière scientifique de Pierre Teilhard de Chardin. Éditions du Rocher, Monaco, 1964, pág. 30.. Y da las razones: “Lo que más importa en el pensamiento científico de Teilhard no es lo que comparte con todos los paleóntologos, sino cómo, reflexionando sobre la paleontología, llega, objetiva y científicamente, a contribuir a la comprensión del mundo y del hombre, y cómo esta concepción científica del mundo concuerda para él con la visión cristiana”.
Y concluye con estas palabras: “Paleóntologos como [el también jesuita Edouard] Boné o [el Catedrático de Paleontología de París, Jean] Piveteau, han rendido homenaje a los resultados obtenidos por Teilhard y a las hipótesis de búsqueda que él ha propuesto. Nadie ignora la importancia de su participación en el descubrimiento y en el estudio detallado del Sinántropo de Chukutien. Lo que fue su primer exilio fue, igualmente, la maravillosa posibilidad de explorar esta Asia todavía tan desconocida desde el punto de vista geológico y paleontológico, la participación en el movimiento científico en Pekín, así como más tarde, la dirección de jóvenes alumnos en Nueva York”. 9 Ref.Chauchard, pág. 30-31.
CONTINUARÁ…
LEANDRO SEQUEIROS SAN ROMÁN nació en Sevilla en 1942. Es jesuita, sacerdote, doctor en Ciencias Geológicas y Licenciado en Teología. Catedrático de Paleontología (en excedencia desde 1989). Ha sido profesor de Filosofía de la Naturaleza , de Filosofía de la Ciencia y de Antropología filosófica en la Facultad de Teología de Granada. Miembro de la Academia de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales de Zaragoza. Asesor de la Cátedra Francisco Ayala de Ciencia, Tecnología y Religión de la Universidad Pontificia de Comillas. Presidente de la Asociación Interdisciplinar José Acosta (ASINJA).Es autor además, de numerosos libros y trabajos que se ofrecen gratuitamente en versión digital en BUBOK.En la actualidad reside en Granada continuando sus investigaciones y trabajos en torno a la interdisciplinaredad, el diálogo Ciencia y Fe y la transdisciplinariedad en la Universidad Loyola e intentando relanzar y promover la Asociación ASINJA que preside. Un nuevo destino después de haber trabajado solidariamente ofreciendo sus servicios de acompañamiento, cuidado y asesoramiento en la Residencia de personas mayores San Rafael de Dos Hermanas (Sevilla). Actualmente Lenadro ha sido destinado a Salamanca, ciudad en la que reside.
La persona de Leandro Sequeiros es un referente de testimonio evangélico, de excelencia académica, de honestidad y rigor intelectual de primer orden. Vaya desde aquí nuestro agradecimiento más sentido por honrar con sus colaboraciones este humilde sitio de KRISIS.
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