KRISIS

ANTONIO GARRIDO DÍAZ In Memoriam

Sin creación no hay revolución

Efectivamente «Algo se muere en el alma cuando un amigo se va», pero más que muerte de algo en el alma, en realidad son como cuchilladas dolorosas que dejan huecos imposibles de llenar. Unas veces, esos huecos son tan grandes, que en vez de huecos parecen pozos profundos en los que caemos y de los que resulta difícil salir. Todos los recuerdos se agolpan y multiplican acabando por convestirse en una carga insoportable ante el inexorable hecho de la pérdida para siempre. Otras veces, esos huecos se convierten misteriosamente en espacios llenos de energía y los agujeros negros iniciales comienzan de nuevo a emitir luz, vitalidad y esperanza. Es algo parecido a lo que dice el Evangelio en la conocida « parábola de la semilla » : « Les aseguro que si el grano de trigo que cae en la tierra no muere, queda solo; pero si muere, da mucho fruto«.

Estoy plenamente convencido de que a mi siempre querido y admirado amigo Antonio, ateo, republicano y comunista, no solo se le puede aplicar « la parábola del grano de trigo » , sino también « la parábola del sembrador » . Siempre estaba dando, regalando, sembrando, esparciendo, ofreciendo, animando, sonriendo a toda persona que se acercaba a él. Siempre estaba creando, produciendo, imaginando, proyectando y haciendo. Sus enseñanzas fueron para mí tan nobles, tan sensatas, tan enraízadas en convicciones éticas profundas de contenido y aplicación universal y tan fuertemente esperanzadas que no tengo más remedio que afirmar con convicción que ojalá hubiese muchos Antonios en este mundo. Ojalá hubiese muchos más ateos, republicanos y comunistas tan sensibles, humildes y generosos como Antonio, porque entonces no harían falta iglesias, templos ni funcionarios sacerdotales o al menos dejarían de tener el poder manipulador de conciencias y de traición del mensaje originad de amor e igualdad de sus fundadores. De hecho, hace muchísimo tiempo que tengo claro que el declararse creyente o ateo, no solo no aporta nada a la bondad o maldad de las personas, sino que incluso el ser creyente en cualquier doctrina, organización o iglesia que no nos sirva para liberarnos de todas nuestras esclavitudes externas e internas, es netamente perjudicial para aumentar nuestra humanidad y fraternidad. Curiosamente también, de Antonio y de otras personas como él, he recibido infinitamente más testimonios y enseñanzas de valores cristianos, que de esos creyentes de liturgias, celebraciones, procesiones y de esos profesionales del culto que nos dicen como tenemos que comportarnos y qué tenemos que creer o no creer.

Así pues, Antonio representa para mí y creo que también para todas las personas que lo tuvieron cerca, el paradigma de la alegría, la esperanza, las sensibilidad humana y el compromiso social y político. Con personas como Antonio voy yo a donde haga falta lleno siempre de confianza, compañía, apoyo, amor y fe. Y es que Antonio, en realidad no era ateo, sino que por el contrario tenía una profunda fe en el progreso moral y social de la humanidad y por eso era también republicano, sindicalista y comunista.

Sirvan pues estas palabras para presentar y ofrecer aquí todos los materiales que he sido capaz de recopilar de Antonio y todos sus amigos, que de forma emocionada y llena de entusiasmo han sido capaces de realizar un extraordinario Homenaje en recuerdo a su bondadosa, productiva, generosa, creativa y maravillosa persona.

Video introductorio

Catálogo de la Exposición

1ª Parte del Homenaje

2ª Parte del Homenaje

Por último y como siempre, nuevamente me atrevo a rogarte que difundas este artículo para que la gran persona de Antonio Garrido Díaz nos acompañe siempre.

¡Muchas gracias!

Me encantaría que hicieras un comentario. Muchas gracias.

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