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Conciencia (20). Conciencia de clase
CONCIENCIA DE CLASE en Loïc Wacquant
Por Juan Miguel Batalloso Navas
Loïc Wacquant nació en 1960 en Nîmes y creció en Montpellier (sur de Francia). Se formó en economía y sociología en Francia y Estados Unidos y se graduó por primera vez en HEC Paris (Haute École de Commerce) consiguiendo su doctorado (Ph.D.) en Sociología en 1994 por la Universidad de Chicago. Fue estudiante y cercano colaborador de Pierre Bourdieu y trabajó estrechamente con William Julius Wilson en la Universidad de Chicago. Actualmente es profesor de Sociología e Investigador Asociado en el Earl Warren Legal Institute de la Universidad de California, Berkeley. También está afiliado al Programa en Antropología Médica, el Centro para la Etnografía Urbana, y es Investigador en el Centre de Sociologie Européenne en París. Ha sido miembro de la Society of Fellows de Harvard University y MacArthur Foundation Fellow. Ha ganado numerosas becas, incluida la Fletcher Foundation Fellowship y el Premio Lewis Coser de la Asociación Americana de Sociología. Sus áreas de especialización son la Sociología urbana; pobreza urbana; sociología criminológica; desigualdad racial y étnica; el cuerpo; etnografía y teoría social. Autor de más de cien artículos académicos publicados en revistas de sociología, antropología, criminología, teoría social, filosofía y estudios urbanos, traducidos a más de dos docenas de idiomas. Ha escrito una docena de libros. Además Wacquant ha trabajado como consultor sobre pobreza urbana, violencia, etnicidad y crimen para gobiernos centrales y locales, sindicatos y tribunales en Francia, Argentina, Brasil, Noruega, Suecia y la OCDE 1 Ref.FUENTE: Wikipedia. También en: Loïc Wacquant. UC Berkeley Research. Acceso: 19 oct. 2025
Loïc Wacquant tiene el mérito de haber reformulado el concepto de Pierre Bourdieu de clase social, alejándose del marxismo ortodoxo para desarrollar una teoría relacional que integra el capital económico, cultural, social y simbólico.
Su aportación central consiste en lo que él mismo ha denominado “marginalidad avanzada” que conceptualiza como un fenómeno estructural ligado al desarrollo de los sectores más avanzados de la economía, no como residuo del pasado sino como fenómeno que está delante de nosotros y aquí para durar. El término se deriva del análisis comparativo entre los guetos negros de Estados Unidos, y Las banlieues o suburbios obreros en Francia. Su objetivo es mostrar que la pobreza urbana en las sociedades avanzadas ya no responde a las formas “clásicas” de exclusión industrial del siglo XX, sino a una nueva marginalidad producida por el neoliberalismo, la desindustrialización y la retracción del Estado social. Este concepto se caracteriza por 2 Ref.WACQUANT, Loïc. Los condenados de la ciudad: gueto, periferias y Estado. Buenos Aires: Siglo XXI, 2007; WACQUANT, Loïc. Marginalidad, etnicidad y penalidad en la ciudad neoliberal: una cartografía analítica. En WACQUANT, Loïc et. al. Tiempos violentos. Disponible en: <Violencia.indd> Acceso: 19 oct. 2025; WACQUANT, Loïc et. al. Tiempos violentos. Barbarie y decadencia civilizatoria. Buenos Aires: Herramienta, 2014.:
- Ser un producto del capitalismo neoliberal. La marginalidad avanzada no es un residuo del pasado, sino una creación del nuevo orden económico global. Surge de la restructuración neoliberal, que destruye empleos industriales, precariza el trabajo y reduce el bienestar estatal.
- La territorialización de la pobreza. La exclusión social se concentra espacialmente en barrios, suburbios o “zonas rojas” donde se acumulan el desempleo, la precariedad, el abandono institucional y la estigmatización. El territorio se convierte en un marcador de clase, raza y moralidad.
- La desvinculación del mercado laboral. Los habitantes de estas zonas quedan desconectados del empleo estable, y se insertan en circuitos informales, precarios o ilegales. El trabajo deja de ser un medio de integración social.
- El debilitamiento del Estado social y fortalecimiento del Estado penal. Wacquant habla de un giro punitivo del Estado: mientras se recortan políticas sociales, se expande el aparato penal (policía, cárceles, control). Esto genera una “criminalización de la pobreza”: los pobres dejan de ser asistidos y pasan a ser vigilados y castigados.
- La estigmatización territorial. Las zonas de marginalidad avanzada son objeto de un “estigma territorial”, una marca social negativa que afecta a todos sus habitantes (por ejemplo, “vienen del gueto” o “de la banlieue”). Este estigma refuerza la exclusión, incluso cuando las personas intentan salir del barrio.
- La fragmentación y descohesión social. A diferencia del gueto clásico (que tenía redes de solidaridad y una identidad colectiva), la marginalidad avanzada se caracteriza por la fragmentación interna, el aislamiento individual y la erosión de la comunidad.
- Racialización y etnicización de la pobreza. Aunque la marginalidad avanzada no es esencialmente racial, las líneas de raza y etnicidad (por ejemplo, afroamericanos en EE. UU. o inmigrantes magrebíes en Francia) se vuelven visibles en la segregación urbana.
- Gestión simbólica de la inseguridad. La marginalidad avanzada produce una “política del miedo”: los medios y el discurso político presentan a los barrios marginales como focos de amenaza, justificando políticas represivas y el control policial.
En el pensamiento sociológico de Loïc Wacquant, la conciencia de clase no ocupa un lugar central como en Marx o Gramsci, pero sí se aborda de forma implícita y reformulada dentro de su análisis de la marginalidad avanzada, la guetificación y la reconfiguración del Estado neoliberal. Su enfoque parte de Pierre Bourdieu, de quien fue discípulo, y combina elementos del análisis estructural con una crítica empírica al capitalismo contemporáneo. Aunque no utiliza directamente la expresión “conciencia de clase”, Wacquant analiza los procesos sociales que impiden su formación y que fragmentan a las clases trabajadoras contemporáneas. En este sentido, su contribución se puede resumir en tres grandes ideas:
- Desarticulación de la conciencia colectiva. Wacquant sostiene que en las sociedades neoliberales se ha producido una atomización del proletariado urbano. La precariedad, la desindustrialización, la fragmentación del trabajo y la individualización impiden la construcción de una conciencia de clase coherente y solidaria. La conciencia de clase, en este marco, no desaparece por completo, pero se debilita y se reconfigura en formas difusas de resistencia cotidiana, más que en proyectos políticos colectivos.
- El gueto y la periferia como espacios de descomposición social. Wacquant interpreta el gueto, la banlieue o la periferia urbana como espacios donde se concentra la pobreza y la exclusión. Estos espacios, dice, no solo encierran cuerpos, sino que producen subjetividades fragmentadas que impiden el reconocimiento de una situación común de explotación. Aquí la conciencia de clase es reemplazada por una identidad estigmatizada, construida por los discursos mediáticos y las políticas estatales de control.
- El Estado neoliberal como productor de desclasamiento. Wacquant muestra cómo el Estado neoliberal no es un simple “Estado mínimo”, sino un Estado fuerte en lo penal y débil en lo social. Esta dualidad tiene un efecto directo sobre la conciencia de clase: refuerza la fragmentación y despolitiza la pobreza. Así, el neoliberalismo produce un tipo de sujeto despolitizado, atrapado entre la inseguridad laboral y el miedo al castigo penal, incapaz de reconocerse como parte de una clase explotada.
Siguiendo a Pierre Bourdieu, Wacquant entiende que las clases no son solo posiciones económicas, sino también estructuras simbólicas y de habitus. La conciencia de clase, entonces, no es simplemente ideológica, sino corpórea y práctica: se encarna en los modos de vivir, sentir y percibir. De esta forma, Wacquant reformula la conciencia de clase como una conciencia encarnada, vivida desde la experiencia de la marginalidad y no necesariamente como una conciencia política articulada.
En lugar de una conciencia de clase revolucionaria (como en Marx), Wacquant propone una conciencia crítica sociológica, es decir, la necesidad de repolitizar las categorías sociales —“pobreza”, “gueto”, “desempleo”— y de reconstruir las mediaciones colectivas que puedan devolver voz y dignidad a los sectores marginados. En este sentido, su pensamiento ofrece una base para repensar la lucha de clases en el siglo XXI, no desde el trabajo industrial, sino desde las nuevas formas de exclusión y precariedad urbana.
Para oponerse a la penalización de la precariedad, Wacquant propone librar una triple batalla: intelectual (desenmascarar el discurso conservador), política (resistir políticas punitivas) y mediante el estrechamiento de lazos entre militantes e investigadores de lo penal y lo social. La alternativa al deslizamiento hacia la penalización de la miseria es la construcción de un Estado social digno, pues la mejor forma de hacer retroceder la prisión sigue siendo hacer progresar los derechos sociales y económicos 3 Ref. FUENTE: ARNEDO, Fernando J. “Las cárceles de la miseria” de Loïc Wacquant. Derecho Penal Online, 2000. Disponible en: <“Las cárceles de la miseria” de Loïc Wacquant – Derecho Penal Online> Acceso: 19 oct. 2025.. Wacquant desarrolla una “sociología carnal” o “sociología cívica” basada en tres premisas: el agente social es un ser sufriente de carne y hueso; la necesidad de objetivación participante; y el compromiso con la transformación social.


Juan Miguel Batalloso Navas, es Maestro de Educación Primaria y Orientador Escolar jubilado, además de doctor en Ciencias de la Educación por la Universidad de Sevilla, -España–.
Ha ejercido la profesión docente durante 30 años, desarrollando funciones como maestro de escuela, director escolar, orientador de Secundaria y formador de profesores.
Ha impartido numerosos cursos de Formación del Profesorado, así como Conferencias en España, Brasil, México, Perú, Chile y Portugal. También ha publicado diversos libros y artículos sobre temas educativos.
Localmente, participa y trabaja en la Asociación “Memoria, Libertad y Cultura Democrática” En la actualidad, casi todo su tiempo libre lo dedica a la lectura, escritura y administración del sitio KRISIS. Su curriculum completo lo puedes ver AQUÍ.
Referencia
Las enfermedades que somatizamos a niveles personales o sociales son diferentes en cada época. La vida nos advierte con dolores físicos, síquicos o sociales para orientarnos en esta dimensión y nos aprovisiona de los poderes para afrontar los retos. Tenemos una tarea larga que desarrollar individual y colectiva para conformar la Conciencia que SOMOS.
Gracias Juan Miguel.