KRISIS

Día Internacional de la Poesía

Línea separadora decorativa de KRISIS

Línea separadora decorativa de KRISIS

He de confesar que tuve una educación literaria desgraciada, sobre todo porque no encontré ningún profesor que me contagiara el amor por la belleza de la expresión escrita y su capacidad para transmitir sentimentos, emociones y poder así trasladarme a espacios íntimos de encuentro con el misterio y el milagro profundo de la vida.

Sin embargo, tuve en parte alguna suerte, aunque no pude o no supe aprovecharla. Mi padre, que era un hombre sin ningún tipo de  títulos escolares o académicos  y que aprendió a leer ya de adulto, tenía en su mesita de noche dos libros que siendo muy jovencito intenté leer, pero que terminé por abandonarlos. Y aquella circunstancia siempre me producía una especie de curiosidad sorprendente, de como un hombre sin estudios andaba siempre leyendo aquellos dos libros.

Fue muchos años después cuando descubrí por mí mismo, que aquellos dos libros que mi padre leía, eran y siguen siendo dos obras de autores universales de la Literatura Española. Una era, el universal «Don Quijote de la Mancha« de Miguel de Cervantes y la, otra, una Recopilación de Poemas de Santa Teresa de Jesús. Y digo muchos años después, porque si algo hicieron los profesores conmigo y con casi todos los estudiantes de bachillerato de mi generación, fue enseñarnos a odiar o a ignorar la Literatura. Para ellos, lo único importante era que aprendiésemos grandes retahílas de memoria de lo que era nada más que Historia de la Literatura mal contada, descontextualizada y fraudulentamente utilizada para adoctrinar ideológicamente a la juventud.

Y toda esta breve introducción me sirve para decir, que tanto la Literatura como su aprendizaje y su enseñanza son categorías indispensables, insustituibles y trascendentales para cualquier programa o proyecto de desarrollo educativo y personal que se precie. Y es que la vida, es en realidad Literatura, es decir, misterio, magia, sueño, proyección, deseo, transposición, nostalgia, ilusión y en definitiva amor.

Por último y como no podía ser menos en este Día Internacional en el que comienza la Primavera, dejo aquí uno de los poemas que siempre me acompaña para liberarme del tedio, el aburrimiento, la monotonía y cualquier sentimiento de pesadumbre o tristeza. 

A pie, alegre, salgo al camino real,
Soy sano, soy libre,
el mundo se extiende ante mí.
El largo camino pardo
me llevará a dónde yo quiera.

Ya no llamo a la fortuna,
yo soy la fortuna.
No lloriqueo, no difiero mis actos,
no necesito nada,
la tierra, ella me basta.

Creo que podría detenerme aquí
y obrar milagros.
Creo que amaré a todos los seres
y todas las cosas
que encuentre en mi camino.
Y que me amarán todos los que me contemplen.
Creo que serán felices todos aquellos a quienes vea.

Desde este momento
me declaro libre de todo límite.
Voy a donde me plazca,
soy mi señor total y absoluto.
Escucho a los demás,
considero lo que ellos me dicen.
Me detengo, investigo, acepto, contemplo…
Dulcemente, pero con innegable voluntad
me libero de las trabas que quieren retenerme.

Soy más vasto y mejor de lo que imaginaba
no sabía que se contuviese en mí tanta bondad.
Todo me parece hermoso.

Quienquiera que seas, ¡Ven! ¡Viaja conmigo!
No te desanimes, persevera,
hay cosas divinas encubiertas,
te juro que hay cosas divinas encubiertas
cuya hermosura, las palabras no pueden explicar.

No debemos detenernos aquí,
por muy fragantes que sean estas provisiones
por muy cómoda que sea esta morada,
no podemos detenernos aquí.
Por muy protegido que sea este puerto.
por muy sosegadas que sean estas aguas,
no podemos anclar aquí.
Por muy amable que sea
la hospitalidad que nos rodea,
no estamos autorizados a aceptarla
sino durante un breve instante.

¡Allons! a aquello que no tiene fin
como no tuvo principio.
Sobrellevar muchas cosas,
caminatas de día,
descansos en la noche.
Fundir a todos los seres
en el viaje hacia el que tienden.
Fundirlos otra vez en el comienzo
de mejores viajes,
No ver nada en ninguna parte,
sino aquello que podamos alcanzar
y dejar atrás.
Mirar el camino hacia arriba y hacia abajo,
y ver que se extiende y nos espera, y que,
por largo que sea,
se extiende y nos espera.

Conocer el universo entero
como si fuese un camino
como si fuera muchos caminos
como si fuese caminos
para las almas viajeras.

Línea separadora decorativa de KRISIS

Me encantaría que hicieras un comentario. Muchas gracias.

A %d blogueros les gusta esto: