Educación y educadores

EDUCACIÓN Y EDUCADORES:
Indigna retribución y más de menos

Por Roberto Fermín Bertossi

«El educador es el hombre que hace que las cosas difíciles parezcan fáciles» (Ralph Waldo Emerson)

En vísperas del 138°aniversario de la Ley 1.420 del año 1884 –piedra fundacional y base primordial del sistema educativo argentino-, de la cual precisamente este 8 de Julio se conmemora su efeméride, resulta oportuno reflexionar puntualmente sobre la indigna y denigrante retribución docente.

Siendo el interés la medida de la acción, según las previsiones presupuestarias ni la Educación ni la condigna retribución docente, son prioridad ni atractivo suficiente para las autoridades nacionales, provinciales, municipales y gremiales.

Para semejante afirmación, baste cotejar la retribución docente en todos los niveles y establecimientos educativos, con la que perciben legisladores, jueces, funcionarios, dirigentes o empleados de menor jerarquía y significación axiológica vg., sindicalistas, municipales, bancarios, camioneros, operarios de luz y fuerza, etc.

El español madrileño Mario Alonso Puig doctor en neurociencias y eximio educador, no concibe nada más humano que la Educación a punto tal que la considera la profesión más importante del mundo. Consecuentemente, qué tiene de humano y humanitario un salario docente que no cubre el costo de una canasta básica, por la que una familia de sólo dos adultos y dos menores necesita un ingreso mensual de $95.260 para no ser considerados pobres, según el último informe del Indec.

Según Alonso Puig, la palabra educación, en el fondo, quiere decir «sacar de dentro», es decir, «no somos cubos vacíos que hay que llenar, si no fuegos que hay que encender». En este sentido Mario Alonso Puig diferencia entre un profesor y un maestro: «El primero te enseña; el maestro te ayuda a descubrir tu potencial».

Para él solo la Educación tiene la eficacia y la capacidad de generar transformaciones muy profundas en las personas, al crear nuevos hábitos o despertando talentos y nuevas formas de interactuar con la realidad, haciendo que nuestra existencia tome otro sentido.

Georges Haddad, rector de la Sorbona, dijo con toda razón: “Una sociedad que no ama a sus maestros y profesores no ama a sus niños” dado que su denominador común es que dichos magnánimos docentes de vocación hacen pensar a sus alumnos y los inspiran para que saquen, cada uno, lo mejor de sí mismo.

Invariablemente los gobiernos se llenan la boca hablando que la educación es lo más importante, pero omitiendo en los hechos su urgencia, según lo acredita una paulatina e involutiva desinversión educativa, reflejada también en una prolongada infraretribución docente.

Asimismo, atrasa  “cuando usurpando cual okupas, precioso tiempo escolar”, sin neutralidad política -especulativa y aviesamente, se activan y militan distractivamente cuestiones no urgentes como un supuesto lenguaje inclusivo reducido básicamente a una forzada letra “e”, en tanto continúan postergados, maltratados o excluidos alumnos y maestros ciegos, mudos o hipoacusios, confirmando concretas desigualdades de trato y de oportunidades que ningún aterrizaje de ingrávida jerga incluyente podrá suplir, mitigar, atemperar ni remediar.

Preconclusivamente, desde la época del auge educativo argentino durante el gobierno del médico rural don Arturo Humberto ILLIA, un presidente que en silencio, hablando muy poco,  alardeando y mintiendo nada, no solamente fue el más honesto y el más capaz, sino el único que impulsó y sostuvo la mayor inversión presupuestaria conocida en materia de financiamiento educativo, (Pruebas al canto: “todos” los índices oficiales de su olvidado, despreciado pero envidiable gobierno, hasta por su propios correligionarios los que salvo excepciones, ni lo mencionan).

Finalmente, ante la tragedia educativa actual sin presencialidad ni financiamiento suficiente, ¿cómo esperar que nuestros abnegados docentes, maestros y profesores -pesimamente retribuidos- puedan ocuparse “además” (según destempladas exigencias de un inclemente sistema educativo nacional) sobre cómo funciona la mente humana buscando estrategias “para desarrollar el pensamiento crítico y creativo de sus alumnos para lograr su aprendizaje más rápido con una comprensión completa”, algo que específicamente estudia el estadounidense David Perkins (Parsons, Kansas, 1942) desde hace más de 40 años?; pero más aún ¿cómo no defender simultáneamente la dignidad salarial y formativa de nuestros maestros y profesores, sin envalentonar a sus verdugos provenientes de sistemas políticos inequitativos y corruptos?

Ojalá que ante semejantes evidencias y en vísperas de una nueva efeméride del Cooperativismo el primer sábado de julio, cada uno y cada cual, desde sus propias posibilidades, de algún modo o manera, resuelva cooperar con denuedo y abundancia en la remediación de semejante desgracia educativa, que no se limita por cierto solo a indigna remuneración tal sino a todo destrato docente, a toda violencia institucional pedagógica actual propia de una desvergüenza oficial sin límite.

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One thought on “Educación y educadores

  1. EXCELENTE ARTÍCULO. LLENO DE VERDADES DE A PUÑO. LÁSTIMA QUE LOS LLAMADOS POLÍTICOS ARGENTINOS PARECE QUE NO TIENEN FUEGO INTERIOR.

Me encantaría que hicieras un comentario. Muchas gracias.

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