KRISIS

El lenguaje positivo

Por José Melero

Es incuestionable que los humanos somos seres sociales , por lo que nuestro psiquismo está influenciado por la forma que tenemos de tratar a los demás y por la forma que tienen los demás de tratarnos. El trato interpersonal lo realizamos a través de las palabras. El modo como usamos el lenguaje incide de forma positiva o negativa no solo en la educación de los niños y adolescentes sino también en nuestras relaciones interpersonales. Respecto a la educación, existe  la tendencia de padres y educadores de usar un lenguaje que se centra en lo negativo como medida correctora. Se trata de un lenguaje que  impide que los niños desarrollen la autoestima, ya que se sienten poco valorados, incluso maltratados psicológicamente. Estos son algunos ejemplos:

“¡Otra vez has hecho eso mal, eres incapaz de hacerlo bien! “, en vez de: “Intenta hacerlo otra vez, ya verás como eres capaz de hacerlo mejor”. “Siempre tengo que recordarte lo que tienes que hacer, no te acuerdas de nada”, en vez de: “Intenta recordar lo que tienes que hacer en este momento”. “¡No te distraigas!”, en vez de ” Atiéndeme” , “¡No grites!”, en vez de: “Habla con normalidad” . “No lo has hecho bien” en vez de: “Lo que has hecho puedes mejorarlo o corregirlo”. También entra en el ámbito del lenguaje positivo realzar lo que ha hecho bien otra persona, sea niño, joven o adulto , usando expresiones como esta : “¡Qué bien te has comportado o qué bien lo has hecho, te felicito!”. El uso del lenguaje positivo mantiene y aumenta la autoestima, que es fundamental para el desarrollo personal del niño, del adolescente y del adulto.

La tendencia  en centrarse  en lo negativo para corregir comportamientos indeseados corre el peligro de caer en lo que los expertos denominan profecías autocumplidas. Expresiones como: “Eres incapaz de … ”o “Eres un flojo” , pueden producir en el niño que  efectivamente no sea capaz de…y de que sea un flojo. Un buen educador sabe potenciar la autoestima de los niños, elogiando los pequeños progresos y esfuerzos realizados para que el niño se sienta valorado por lo que es, por lo que siente y por lo que hace. El lenguaje positivo entre padres e hijos o entre maestros y alumnos es imprescindible para que lo niños vayan avanzando en su aprendizaje y en su desarrollo , y se vean libres de las trabas impuestas por el lenguaje negativo.

Se trata, por tanto, de  usar el lenguaje positivo , que prescinde del no para centrarse en una palabra o frase positivas. Pero vivimos en una sociedad poco proclive a usar el lenguaje positivo hacia uno mismo y hacia los otros, como bien expresa la frase que me dijo una persona : “ A mí no me gusta  alegrarles los oídos a los demás”. Está demostrado que nos hace sentir bien, aumentando nuestra autoestima, el hecho de que las personas con las que nos tratamos valoren nuestras aficiones, nuestras actividades o nuestras ideas. También es patente que el lenguaje positivo es una herramienta muy eficaz para relacionarnos con los demás y para conseguir lo que pretendemos del otro.

Tan importante es cuidar las palabras que les dirigimos a los demás como las que nos dedicamos a nosotros mismos . Hemos de animarnos con palabras positivas como : ” Intentaré mejorar”, ” Conseguiré lo que me he propuesto”, “¡Qué bien me ha quedado lo que he hecho!”, “¡Qué conversación más interesante he mantenido! “. Hay investigaciones neurocientíficas que confirman que el hecho de dirigirnos o dirigir frases favorables a otros hacen que el cerebro genere endorfinas, unas sustancias producidas de forma natural en el encéfalo que producen emociones placenteras. Por el contrario, las frases negativas generan cortisol, la hormona que se dispara al sentirnos amenazados, provocando malestar , irritabilidad, incluso agresividad.

El poder de las palabras

Luis Castellanos ha escrito un valioso libro que trata del poder de las palabras en el ámbito escolar y familiar. Son muchos los autores que han escrito sobre el doble impacto que tienen las palabras en nuestra propia vida y en las de las personas que nos rodean: uno perjudicial y otro beneficioso. Presento las siguientes frases de algunos autores:

Documento: EL PODER DEL LENGUAJE POSITIVO

Consol Iranzo. Directora general de Karisma

El tema sobre el que en esta ocasión quiero escribir trata de la importancia de aprender a utilizar el lenguaje positivo, lo que nos permitirá poder comprobar cómo un uso adecuado del mismo influye directamente sobre la forma y actitud que podemos tomar para afrontar las experiencias del día a día y, por tanto, sobre cómo podemos vivir mucho más felices.

Luis Castellanos, doctor en Ética y licenciado en Filosofía y Letras y con estudios de Psicología, considerado como uno de los mayores expertos en lenguaje positivo y pionero en la investigación del lenguaje positivo, aplica los descubrimientos de la neurociencia en la vida cotidiana. Como principal herramienta utiliza los resultados clínicos obtenidos a través de resonancias magnéticas y electroencefalografías. A través de estas pruebas ha observado cómo se comportan las conexiones sinápticas del cerebro a partir del uso de palabras positivas y negativas y ha demostrado la influencia de utilizar el lenguaje positivo en la vida cotidiana y cómo esto permite a las personas crear estrategias innovadoras, herramientas y soluciones prácticas que producen un cambio extraordinario en la vida de las personas.

Utilizar un lenguaje positivo saca lo mejor de nosotros mismos. Las palabras tienen un enorme poder. Son capaces de lograr un efecto inmediato en nuestro estado de ánimo. Tener un discurso optimista puede animarnos en un momento dado.

Luis Castellanos propone un sencillo ejercicio para entrenar tu lenguaje: ”  Crea tu pequeño diccionario de palabras y frases que puedan transformar tu vida: por ejemplo, cada día identifica unas 5 palabras o frases positivas. Escríbelas. Palabras que son motivo para crecer: serenidad, alegría, amistad, amor, cooperación, curiosidad, admiración, gratitud…

Otro ritual consiste en escribir un par de agradecimientos cada día durante dos o tres semanas. Con esta práctica, el cerebro se acostumbra a buscar el lado favorable de la vida y consolida un patrón para encontrar en el mundo primero lo positivo, no lo negativo.

La clave actual es que identificar más emociones positivas es una apasionante tarea en curso, y el lenguaje es uno de esos pilares autoconscientes que nos permitirá dar lo mejor de nosotros mismos. Todos merecemos la oportunidad de tener una buena historia, una buena vida.Las palabras son una de las mejores inversiones para tener un buen futuro y una buena salud”.


JOSÉ MELERO PÉREZ, nació en Madrid el 15 de septiembre de 1941. Está licenciado en Psicología y en Geografía e Historia por la Universidad de Barcelona. Profesor jubilado. Actualmente escribe en su blog OJO CRÍTICOy en la sesión “Entre Todos” de El Periódico.
Vaya desde aquí mi más sincero agradecimiento por participar en este humilde sitio que es KRISIS.

Un comentario sobre «El lenguaje positivo»

  1. Las palabras positivas tienen un enorme poder . Son palabras amables, las que refuerzan comportamientos positivos, las que realzan el optimismo, las que ven el lado positivo de las personas, las que nos dirigimos a nosotros mismos para desarrollar la autoestima. Las palabras positivas son el mejor regalo que podemos ofrecer a los demás y a nosotros mismos.

Me encantaría que hicieras un comentario. Muchas gracias.

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