

LA CARGA DE LOS MAMELUCOS. Francisco de Goya (1746-1828)

V
Corrupción política
La falta de ejemplaridad de altos representantes de las instituciones y de los partidos políticos por corrupción y malversación de dinero público, y la errática estrategia de éstos, constituye una de las causas de la crisis que arrastra desde hace muchos años el conjunto del sistema político. Aunque los procedimientos judiciales que han sido objeto de la corrupción, se han caracterizado por su lentitud , no obstante, los casos más llamativos, en la dos últimas décadas, siguen su curso en los tribunales de justicia (Gurtel, Lezo, Púnica, Papeles de Bárcenas, Kitchen, Villarejo, Zaplana, Jordi Pujol e Hijos, ex alcaldesa de Alicante, Sonia Castedo); o tienen sentencias firmes (Urdangarín, Jaume Matas, Rodrigo Rato, Carlos Fabra, Unión Democrática de Cataluña), o las sentencias dictadas están recurridas ante el Tribunal Supremo (ERES en Andalucía). La casuística de la corrupción ha sido muy amplia y está muy relacionada, en primer lugar, con la financiación ilegal de los partidos políticos, que han otorgado contrataciones de obras y servicios públicos a empresarios, a cambio de hacer éstos, fuertes donativos al partido político que gobierna en determinadas instituciones políticas. En segundo lugar, también ha sido frecuente la percepción de comisiones para beneficio personal de algunos políticos con responsabilidad en altos cargos de la Administración; y finalmente, los supuestos de prevaricación y malversación de fondos públicos, por la falta de diligencia en la administración y control del uso de dinero público. En este mundo de conductas reprobables, últimamente ha surgido el caso de presuntas irregularidades, por donativos recibidos por el Rey emérito Juan Carlos I. Éstos no fueron en su día declarados a la Agencia Tributaria y tras las investigaciones realizadas por el Ministerio Fiscal y la Agencia Tributaria, se han regularizado con posterioridad. Asimismo, se están investigando otras posibles irregularidades del Rey emérito que podrían ser constitutivas de presuntos hechos ilícitos.
El malestar que suscitan estas conductas corruptas, no siempre han generado reacciones homogéneas de rechazo y reprobación en el electorado, por razones ideológicas o de tipo cultural de muy difícil comprensión. Cualesquiera que sean los supuestos de corrupción de los dirigentes y partidos políticos, parece obvio que la lucha contra esta lacra de la democracia, que está presente también en otros sistemas políticos homologables y no democráticos, será muy difícil erradicar mientras los ciudadanos no castiguen en las urnas este tipo de conducta corrupta. No obstante es muy aconsejable endurecer las sanciones penales impuestas por los tribunales de justicia, a las personas físicas y jurídicas que incurran en corrupción, mediante las reformas legales que sean necesarias.
VI
Terrorismo
De otra parte, un factor que ha desempeñado una influencia notable en el estado de ánimo de los ciudadanos, durante las primeras décadas de la Democracia, han sido las acciones terroristas tanto de ETA como del yihadismo y las reacciones políticas desencadenadas por las distintas fuerzas políticas. Durante cuatro décadas, el terrorismo ya fuese de ETA, del islamismo radical o de la extrema derecha, pretendió desestabilizar la Democracia en España, con un balance de muertos que han superado el millar, de los que ETA ha sido responsable de la mayoría y otra cifra elevada de heridos de distinta consideración. El terrorismo de ETA se inició en la segunda mitad del siglo XX, en la década de los 60, durante la Dictadura de Franco, que culminó con el atentado del entonces Presidente del Gobierno, almirante Carrero Blanco, perpetrado en Madrid, el 20 de Diciembre de 1973.
Con la llegada de la Democracia en el año de 1977, continuaron los atentados de ETA, del GRAPO, y de la extrema derecha. Pese a la concesión de la amnistía en octubre de 1977, ETA prosiguió con los atentados terroristas con numerosas muertes de guardias civiles, policías, militares, políticos y civiles. La Democracia ha vencido al terrorismo del GRAPO y de ETA, tras el comunicado del otoño de 2011, en el que anunciaba el cese definitivo de la actividad armada de ETA y el abandono de las armas, siendo Ministro de Interior Alfredo Pérez Rubalcaba. Posteriormente anunció su disolución.
Una nueva modalidad de terrorismo a escala mundial y en España irrumpió con el atentado del yihadismo de los trenes de cercanías en Madrid el 11 de Marzo de 2004. Fue el más devastador, de los hasta entonces conocidos por las innumerables muertes y heridos en una mañana, de todo el período democrático. Sin embargo, desde entonces, se ha avanzado en el desmantelamiento de la infraestructura yihadista, a pesar de la gravedad de los atentados de Agosto de 2018 en Barcelona y Cambrils. Importa señalar que la respuesta de los partidos políticos ha sido muy desigual a lo largo de la democracia española. La conducta seguida en la lucha antiterrorista fue muy distinta, según el partido político que estuviese en el Gobierno de España o en la oposición.
En la primera década democrática tanto el Gobierno de UCD y del PSOE, desarrollaron a política antiterrorista con el apoyo de la oposición (UCD con el apoyo de la oposición del PSOE y del PCE y minorías Nacionalistas. Tras el triunfo del PSOE en 1982, la política antiterrorista contó con el apoyo de Alianza Popular, siendo presidente Manuel Fraga Iribarne, y del PCE con Santiago Carrillo además de las minorías Nacionalistas). Sin embargo, en la segunda década democrática, la política antiterrorista, considerada asunto de Estado hasta ese momento, formó parte de la lucha partidista y electoral, con la refundación de Alianza Popular en el año 1989, al llegar a la presidencia José María Aznar, y transformarse en Partido Popular. Desde ese momento, en la segunda década, se rompió la unidad de la lucha antiterrorista, protagonizada hasta entonces por ETA, con el continuo hostigamiento del PP en sede parlamentaria y en los medios de información afines. Se responsabilizó al Cobierno del PSOE, de intentar tender puentes de dialogo con el sector más predispuesto de los terroristas, (diálogo que anteriormente practicó UCD, con éxito, con el sector de ETA politico-militar); se le acusó de apoyar los atentados de los GAL, grupo formado por individuos adscritos a las fuerzas y cuerpos de seguridad, que actuaban contra ETA. Hasta tal punto fue la ofensiva contra el Gobierno del PSOE, que el mismo presidente Felipe Gonzalez, compareció ante el Tribunal Supremo, acusado de ser el responsable de organizar el GAL. Esta causa, no obstante, fue archivada por el Tribunal Supremo.
En la tercera década democrática, tras el triunfo electoral del PP de 1996, el nuevo Gobierno presidido por José María Aznar, hizo frente a los sucesivos atentados de ETA, intentando tender puentes de diálogo con sus dirigentes, igual que lo hicieron sus predecesores, con la salvedad de contar con el apoyo del PSOE, que estaba en la oposición, desmarcándose de la estrategia del PP seguida en su época de oposición. El Secretario General José Luis Rodriguez Zapatero, propuso al Gobierno del PP, un pacto antiterrorista, que culminó con la firma del Acuerdo por las Libertades y contra el Terrorismo el 8 de Diciembre del año 2000. entre el Gobierno del PP y el PSOE. Este pacto antiterrorista tras las fortísimas tensiones provocadas por el atentado yihadista el 11 de marzo de 2004, a causa de la discusión de la autoría de atentado (el Gobierno del PP acusaba a ETA del atentado y el PSOE apuntaba al islamismo radical) se fortaleció con el triunfo del PSOE en las elecciones generales celebradas un par de días posteriores al atentado. No obstante las tensiones entre los dos grandes partidos parlamentarios, continuó varios años, al rechazar el PP, en la oposición,(lo que ella reclamaba desde el Gobierno) el diálogo del Gobierno del PSOE, con ETA. Finalmente, en el Otoño de 2011 la organización terrorista ETA anunció el abandono de la armas y la renuncia a continuar con la actividad armada , hasta nuestros días, siendo Ministro de Interior Alfredo Pérez Rubalcaba, a quien todos los ciudadanos debemos, en parte, el éxito de la política antiterrorista contra ETA. Con posterioridad, ETA ha visibilizado la entrega simbólica de algunos depósitos de armas.
Finalizado el terrorismo de ETA, y la llegada al Gobierno de España, del PP, en el año 2012, con Mariano Rajoy como presidente, se conoció una cuarta etapa sin atentados terroristas en su primer mandato, en el que gobernó con mayoría absoluta. Sin embargo, durante el segundo mandato de Mariano Rajoy, nuevamente irrumpió el terrorismo yihadista, que creíamos, erróneamente, que había desaparecido desde los atentados ocurridos el 11 de Marzo de 2004, al finalizar el mandato de José María Aznar, y perder las elecciones el PP. Aconteció el 17 y 18 de Agosto de 2017 en Barcelona y Cambrils, con resultado de 16 civiles muertos, 8 terroristas muertos y 140 heridos. La autoría era de una célula integrada en la organización terrorista del Estado Islámico que tenía su centro de coordinación en Ripoll. Nuevamente saltaron las alarmas y la percepción de la vulnerabilidad del sistema de seguridad, integrado por de las fuerzas de seguridad de la Generalitat, de las fuerzas de seguridad del Gobierno Central y de la Central Nacional de Inteligencia, como ya ocurriera el 4 de Marzo de 2004 en Madrid. La única diferencia con etapas anteriores, era que en esta ocasión, la oposición política del PSOE, cuyo Secretario General era Pedro Sánchez, recién elegido en las primarias de Mayo de 2017, apoyó plenamente al Gobierno de Mariano Rajoy, continuando la trayectoria del PSOE, cuando era oposición, en la época de los presidentes Adolfo Suarez y José María Aznar.

Jerónimo Sánchez Blanco, es Doctor en Derecho, Licenciado en Ciencias Políticas y Ex Diputado Constituyente.
Vaya desde aquí nuestro más sentido agradecimiento por honrarnos con sus colaboraciones.