KRISIS

Estar junto al Pueblo

De Luis Reynaldo Vílchez

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Con gran alegría, satisfacción y agradecimiento, acabo de recibir el Nº. 130 de la Revista Cultural y de Poesía «EL VIENTO«, que dirige y coordina mi amigo y poeta argentino Luis Reynaldo Vílchez. En ella podrás encontrar un conjunto de voces profundas e intensas que llegan al corazón y sacian la sed de ternura, compasión, solidaridad, comprensión y fraternidad que cualquier ser humano tiene siempre en su interior.
Ni que decir tiene, que el valor del Colectivo EL VIENTO tras 22 años de sostenidos e intensos esfuerzos, es tan inmenso y tan lleno de arte y solidaridad, que verdaderamente constituye para mí un referente indispensable de esperanza. Una esperanza, que en estos terribles y trágicos tiempos de dolor y sufrimiento para las capas sociales más desfavorecidas, necesariamente hay que mantener, sostener y hacer crecer a pesar de todo.
En el mismo sentido, deseo expresar a Luis y al colectivo de EL VIENTO mi más sincero agradecimiento por tanta generosidad, agradecimiento que hago extensivo también por el detalle de haber destacado y difundido las humildes contribuciones de este sitio de KRISIS, pero sobre todo por haber escogido para este número la Editorial «ESTAR JUNTO AL PUEBLO» elaborada por el Colectivo argentino «Curas en la Opción por los Pobres«
Muchísimas gracias de todo corazón.

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ESTAR JUNTO AL PUEBLO


Cuando el 11 de mayo de 1974 la vida de Carlos Mugica se apagaba, fruto de las balas asesinas de la Triple A, todo fue un torbellino. Amigas y amigos corrieron al hospital Salaberri, otros y otras a la parroquia San Francisco Solano, la mayoría sin entender qué pasaba y, mucho menos, qué iba a ocurrir. Entre esos murmullos circuló con el tiempo que Carlos había dicho: «ahora más que nunca hay que estar junto al Pueblo». No hay forma de atestiguar con seguridad el dicho, pero los conocidos de Carlos siempre aseguraron que, si él no lo pronunció, el dicho era totalmente coherente con su actitud frente a la vida y frente al Pueblo.


Como «Curas en Opción por los Pobres», en un nuevo aniversario del crimen, repetimos que es tiempo de “estar junto al Pueblo”. Estar junto a las víctimas de la pandemia neoliberal, cuyas consecuencias durarán años o décadas, y junto a las víctimas de la pandemia del Covid. Porque más allá de la salud, que es preocupante, sabemos la repercusión que la situación provoca especialmente en los más pobres. Precisamente aquellos a los que la otra pandemia desprotegió sistemáticamente.


Estar junto al Pueblo es estar del lado de la vida, amenazada por la salud negada, por el pan escaso, por el trabajo desvalorado y mal pagado, por la justicia negada o ausente, por la verdad escondida. Estar junto al Pueblo es cuidar a las niñas y niños a las que algunos impunes presionan por la presencialidad escolar, y a las y los docentes amenazados en el mismo contexto. Estar junto al Pueblo es celebrar cada vacuna que llega y se distribuye en los barrios. Estar junto al Pueblo es susurrar la verdad ante tanta mentira omnipresente en los medios hegemónicos. Estar junto al Pueblo es celebrar las políticas de cuidado, de unidad latinoamericana, de integración.

Pero también estar junto al Pueblo es reclamar independencia frente a los poderes externos o internos cómplices; es exigir un poder judicial que haga justicia, y no campaña política en favor de su candidato; es exigir que no haya en nuestra patria presas y presos políticos; es pedir que los medios de comunicación que mienten sean sancionados, al menos retirándoseles la pauta publicitaria; es pedir que el comercio que circula por la conocida como “hidrovía” sea manejado por el Estado, no por el capital extranjero; es demandar que la salud no sea solamente la aportada por las vacunas, sino también contra los agrotóxicos, la minería ilegal o inmoral, el desmonte y la contaminación; es pedir que las comunicaciones sean tenidas como un derecho esencial; estar junto al Pueblo es aprender a mirar “desde el Pueblo” y no desde los escritorios; es ser total e incuestionablemente solidarios con su hambre y su dolor, con sus alegrías y tristezas, con todo aquello que al Pueblo lo mueve y conmueve ante la vida y la muerte. Porque creemos que“Pueblo es el que no oprime y lucha contra la opresión, como decía el beato mártir Enrique Angelelli.


«ESTAR JUNTO AL PUEBLO» es un imperativo para nosotros, los curas, pero esperamos que también lo sea para todas y todos aquellos que reivindican las banderas de la justicia social, soberanía política y libertad económica. Para que sea el Pueblo quien nos mire a los ojos y nos diga, como le decían a Carlos: «usted habla por nosotros». Así, su sangre derramada hace 47 años nos limpiará los ojos para ver, nos señalará el camino para andar y nos fortalecerá los músculos para reconocer al antipueblo y celebrar el encuentro y la mesa con las compañeras y compañeros.

LUIS REYNALDO VÍLCHEZ nació en la ciudad de San Luis, Capital, Argentina, un 31 de enero de 1964. Reside desde el año 1998 en la ciudad de Juana Koslay, abrazada a las sierras de San Luis. Realizó trabajos en sectores de educación popular y formal. Realizó talleres de investigación-acción en torno a la cultura popular y sus manifestaciones artísticas. Actualmente es editor y gestor cultural, distribuye sus libros trashumando de lugar en lugar, caminando el país, donde brota el poema. Y tiene como objetivo difundir la oralidad en la poesía. Sus publicaciones son numerosísimas y su curriculum literario puede encontrarse tanto en su página de Facebook como en su Blog personal.
Por último, solo me queda agradecer de todo corazón su extraordinaria generosidad para que Krisis pueda disponer y publicar toda su obra, de la que hoy ofrecemos aquí este maravilloso poema contemplativo y lleno de ternura


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2 comentarios sobre «Estar junto al Pueblo»

  1. La batalla cultural en el campo de las ideas, es el desafío permanente en la vida de Luis.
    Gracias gente de Krisis.

  2. Gobernar al pueblo sin el pueblo. Anestesiados los cerebros ante una imagen fragmentada. Gracias Luis Vilchez

Me encantaría que hicieras un comentario. Muchas gracias.

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