GUERRA y PAZ en UCRANIA (5). El Pacto de Varsovia y la caída del Muro de Berlin

Tmp. máx. lect.: 14 min.

Capítulo V: El Pacto de Varsovia y la caída del Muro de Berlin

El primer ministro de la Unión Soviética Nikolai Bulganin firma el tratado de ayuda mutua que tomó el nombre de Pacto de Varsovia el 14 de mayo de 1955. 
Los miembros del Pacto de Varsovia reunidos en 1987. De izda. a dcha.: Gustáv Husak, Todor Zhivkov, Erich Honecker, Mijaíl Gorbachov, Nicolae Ceaușescu, Wojciech Jaruzelski y János Kádár

Por Jerónimo Sánchez Blanco

El Pacto de Varsovia

En materia de política de defensa, como contrapoder a la OTAN, el bloque de países europeos aliados de la Unión Soviética, tras el fallecimiento de J. Stalin y nombrado Nikita Khrushchev, nuevo Secretario General del Partido Comunista de la Unión Soviética, acordaron el 14 de Mayo de 1955 firmar el Pacto de Varsovia denominado Tratado de Amistad y Asistencia Mutua, siendo signatarios del mismo: Albania, Alemania Oriental, Bulgaria, Checoslovaquia, Hungria, Polonia y la Unión Soviética.

Los fines del Pacto de Varsovia guardaban cierta semejanza a los de la OTAN: La cooperación en tareas de mantenimiento de la paz; la inmediata reacción en caso de ataque militar; la defensa mutua en caso de que alguno de los miembros fuera atacado; y el establecimiento de un Estado Mayor conjunto para coordinar los esfuerzos nacionales. En ninguno de sus once artículos, el Pacto hacía referencia directa al régimen de gobierno de los miembros, declarándose abierto a «todos los Estados», con el único requisito de la unanimidad de los restantes signatarios en su admisión; establecía una vigencia de veinte años renovables, así como la libertad de revocarlo para cada uno de los Estados miembro. Las actuaciones más destacadas con participación de fuerzas militares del Pacto de Varsovia en el transcurso de sus 35 años de vida fueron las siguientes:

  • La insurrección de Poznan (Polonia) en Junio de 1956. Se inició, a raiz de unas protestas de los trabajadores de diferentes industrias que solicitaban mejoras salariales. Los manifestantes asaltaron varios edificios públicos, entre los cuales estaban: la prisión liberando varios centenares de personas, la sede de la policía y una escuela militar apropiándose del armamento. Ante la actitud pasiva de los soldados polacos, fueron enviados oficiales soviéticos al frente de los mismos, para reprimir duramente la insurrección, que dejó una cifra de muertos en torno a 100 muertos y 500 heridos.

  • La Revolución húngara de 1956 del 23 de octubre al 10 de noviembre de 1956. Desde el discurso de crítica a los excesos de Stalin ealizado por su sucesor al frente de la URSS Nikita Jruschov en el XX Congreso del PCUS, el pueblo húngaro había solicitado continuamente la libertad necesaria para elegir su propio sistema político, distinto al impuesto por la Unión Soviética Así, surgieron por toda Hungría movimientos que demandaban que se pusiera coto a las actividades de la policía secreta.
    La revuelta comenzó como una protesta estudiantil que atrajo a miles de personas a una marcha por el centro de Budapest hacia el edificio del Parlamento húngaro. con la intención de transmitir sus demandas. La revolución se expandió rápidamente por toda Hungría; el gobierno de András Hegedüs fue derrocado y el primer ministro Imre Nagy encabezó el nuevo Gobierno. Los Consejos de ciudadanos arrebataron el control municipal al Partido Comunista húngaro y exigieron cambios políticos. El nuevo gobierno encabezado por Imre Nagi, declaró su intención de retirarse del Pacto de Varsovia y prometió restablecer las elecciones libres. Para fines de octubre, los combates casi habían cesado y comenzó una sensación de normalidad. En este contexto, sin embargo, el ejército soviético el 4 de noviembre invadió Budapest y otras regiones del país, aplastando la resistencia húngara. En Enero de1957, la Unión Soviética instaló un nuevo Gobierno en Hungría liderado por János Kádá.

  • La Invasión de Checoslovaquia en Agosto de 1968. Intervinieron fuerzas armadas del Pacto de Varsovia en la noche del 20 al 21 de agosto de 1968, liderados por la Unión Soviética. Su objetivo era frenar las reformas de liberalización económica y política impulsadas por el presidente checoslovaco, Alexander Dubček, que habían conducido, a la Primavera de Praga. Participaron en la operación militar tropas de Polonia, Hungría y Bulgaria, comandadas por tropas soviéticas. Las tropas de Alemania Oriental, aunque listas para la acción, no cruzaron la frontera de Checoslovaquia —a excepción de un pequeño número de especialistas. El único país miembro del Pacto de Varsovia que no participó en la invasión fue Rumanía y además su presidente, Nicolae Ceaușescu, condenó abiertamente la invasión.

Las intervenciones de los ejércitos del Pacto de Varsovia, se realizaron para impedir la liberalización y democratización de los sistemas políticos de algunos de los países integrantes del mismo, cuyos Gobiernos de ideología comunista, deseaban distanciarse del control de la Unión Soviética y realizar reformas políticas que no eran compartidas por el Kremlin. No hubo intervenciones militares fuera del territorio de los paises integrantes del Pacto de Varsovia. La paradoja de que las actuaciones militares en Polonia, Hungria, dirigidas por la Unión Soviética se llevaran a efecto durante el mandato de Nikita Khrushchev, tras criticar éste las políticas llevadas a efecto por Jose Stalin, al sucederle al frente del Partido Comunista de la Unión Soviética, parece evidente. Muy probablemente el mensaje inicial del nuevo dirigente, una vez fallecido Jose Stalin, animó a amplios sectores de los Partidos Comunistas integrantes del Pacto de Varsovia, a promover diversas reformas que posibilitaban un proceso de democratización de las instituciones políticas. Sin embargo, los intentos fallidos en Polonia, Hungría y después en Checoeslovaquia en la era de Leónidas Brezhnev, bajo la doctrina de la soberanía limitada de estos paises, paralizaron el proceso de reformas políticas, y hubo que esperar la llegada de Mijail Gorbachov, para iniciar las primeras medidas reformistas.

La caída del Muro de Berlin

La caída del Muro de Berlín

La caída del muro de Berlin  en 1989 y la desintegración del bloque de la URSS  constituyó  un acontecimiento  geopolítico   de gran   importancia en la historia   europea. Las circunstancias   que   contribuyeron  fueron, de una parte,  el modelo    económico  y político de la URSS  en la década  de los años  80, necesitado de  profundas reformas  dada su ineficiencia, y de otra parte,  el  malestar de la sociedad  rusa tras las  pérdidas de vidas  en  la invasión  militar  de Afganistan en 1979 y la explosión de la central nuclear  de Chernóbil  en el año 1986. Asimismo, una nueva generación de dirigentes  políticos soviéticos, que  sintonizó  con las críticas  de Nikita Kruchef al período  de  J. Stalin, tomó el relevo en las instituciones políticas  del  Partido Comunista  de la Unión Soviética, al ser  elegido  M. Gorbachov, Secretario General del PCUS.  Se  inició una nueva etapa con  las políticas de  la perestroika  y de la  glasnost.  Una y otra  impulsaron medidas de liberalización   económica ( ampliando  la actividad económica  privada en el sector de los servicios y de la  industria ) y de liberalización política ( reduciendo el  control del Partido Comunista, ampliando la libertad de prensa  y de información, liberando  presos políticos,  convocando  elecciones  legislativas  plurales en la primavera de  1989 con la  constitución de un Congreso  de los Diputados y ser elegido M. Gorbachov   Presidente   de la  Unión  Soviética  en 1990 ).

La resistencia  a las reformas políticas  y económicas  de Gorbachov,  de un sector  importante  del Partido Comunista y del Gobierno ( el vicepresidente, el primer  ministro,el ministro de  defensa, el jefe de la KGB  y otros)   provocó  un golpe de estado, fallido,   en el mes de Agosto de  1991, para evitar la deriva reformista  de  Gorbachov y  la firma el día 20 de Agosto,  de una nuevo Tratado de la Unión  de las distintas  Repúblicas, concediéndoles  mas autonomía.  Retenido e  inmovilizado  el Presidente  Gorbachov   por los golpistas, aquellos momentos críticos  se pudieron  superar  por la  audacia  de  Boris Yelsin, en su condición de  Presidente de la República Socialista Federativa Soviética de Rusia, al frente de una  gran manifestación  de ciudadanos en Moscú,  contrarios a la intentona golpista  del  sector duro del Partido Comunista. A raíz de estos acontecimientos  se disolvió la URSS  y se creó  la  Comunidad de Estados  Independientes con la firma del Tratado de Belavezha  el 8 de Diciembre de 1991, suscrito inicialmente por   Rusia, Bielorrusia y Ucrania, al que se sumaron otras repúblicas asiáticas.

La desintegración de la Unión Soviética  provocó un movimiento   geoestratégico  muy importante,   de repercusiones   políticas, económicas  y de alianzas  militares  en la rimera  década  del siglo  XXI.  Entre  los años  2004  y 2013  se integraron en la Unión Europea antiguos    países aliados de la Unión Soviética, a saber : Eslovenia,  Eslovaquia, Estonia, Letonia, Lituania, Hungria, Polonia, República  Checa, Bulgaria, Rumanía,Croacia y Malta,  y   pasó  a tener  27  miembros. Este desplazamiento de  países   europeos  del Este  hacia la Unión Europea, tuvo su correspondencia  con el   ingreso en la OTAN  entre 1999 y 2009 de los países anteriormente citados, salvo  Albania  que ingresó  en la OTAN, pero no en la Unión Europea. Era evidente  que esta ampliación  de la OTAN  y de la Unión Europea,  con   Estados   que libremente  decidieron  formar parte de  las instituciones económicas  y militares de  Occidente  y  que eran miembros,  en su día, del Pacto de Varsovia  y del Consejo de Ayuda Económica Mutua, liderados por  la antigua Unión Soviética, creó perplejidad  y asombro  a las autoridades   rusas. Cabría hablar del efecto  contagio  entre los antiguos  aliados de la Unión Soviética para integrarse  en la Unión Europea. La población  que forma parte de la Unión Europea al finalizar  2021, ascendía  a  447 millones de personas, frente a los  146  millones de la Federación Rusa  y 9 millones de  Bielorrusia.

Invasión y  Guerra en Ucrania

Tanques rusos avanzan hacia Kiev

En nuestro   recorrido   por la  historia  europea  de los últimos 100 años, se han marcado los  hitos más importantes, para  aproximarnos  al objeto  de este artículo, titulado  Guerra y  Paz, y de este modo    entender la invasión a fuego  y sangre  del ejército ruso  en Ucrania, ordenada  por las   dirigentes  de  Moscú. Los antecedente  inmediatos se sitúan en la guerra del Dombás, al Este de Ucrania, tras las manifestaciones  de los ciudadanos en la plaza de la independencia   de Kiev,  en Noviembre de 2013, protestando por la corrupción  del Gobierno y la negativa  de éste, por presiones  de  Rusia,  a firmar  el Acuerdo de Asociación entre  Ucrania y la Unión Europea, hechos que llevaron a su dimisión en Febrero de 2014. Posteriormente,  Rusia se anexionó  en Marzo  de  2014  la peninsula de Crimea,  que desde la década de los 50  era reconocida por la URSS, como parte integrante  del territorio de Ucrania  y a su vez  sectores  de la  población  prorusos  de las ciudades del Este, con ayuda de Rusia, proclamaron en Abríl de 2014  la Republica Popular de  Donetsk y la República Popular de Lugansk,   como entidades  políticas independientes  de Ucrania.  Las acciones militares, no se  hicieron esperar y  se iniciaron en el mes de Abríl de 2014,  entre los partidarios  de proclamar la independencia  de las nuevas  Repúblicas  y  el ejercito ucraniano  defensor de la integridad territorial.

El 15 Septiembre de  2014  se firmó el protocolo de Minsk I, en cuyo texto  se   acordaban medidas diversas (  alto el fuego inmediato y supervisión  por la Organización para la Seguridad y la Cooperación de Europa -OSCE-; descentralización del poder  en las regiones del Este; liberación   de todas las personas secuestradas y detenidas; ayuda  humanitaria  en los territorios de Dombás; celebración de elecciones locales; retirada de   de mercenarios y  grupos  armados ilegales; programas de recuperación  económica en la región de Dombás; creación de zonas seguridad en la frontera  y continuar el dialogo  entre las partes ).

En Febrero de  2015  se acordó  una nueva tregua en Minsk II, reiterando  medidas  ya contempladas  en Minsk I y otras  nuevas (  amnistía  para las personas implicadas en actos violentos  en  Donetsk y Lugansk; retirada de armas pesadas; restaurar el control de fronteras  de Ucrania;  restablecimiento de la gestión de pagos de las obligaciones sociales del Gobierno de Ucrania;  una reforma constitucional y  ley de autonomía  local para determinados territorios de  las provincias de Lugansk y Donetsk ); mediación de la Organización para la Seguridad y la Cooperación de Europa ( OSCE). Este alto el fuego  se volvió   romper en junio de 2015 y  no contribuyeron  a pacificar  la región del Dombás.

Los hechos más recientes, conocidos  por los medios de comunicación, indican  que desde  el 22 de Febrero  de 2022, el ejército ruso   entró en el territorio  de Ucrania, bombardeando  ciudades  y enfrentándose  al ejercito  ucraniano y  a  sus  habitantes,  produciéndose   una inmensidad de  refugiados  ucranianos, estimada en este momento en  4 millones de personas,   hacia los países  de la Unión Europea, además de los millones de desplazados en el interior del país, sin que la OTAN haya intervenido  directamente  en el territorio de Ucrania, salvo el  suministro de  armamento que proporciona  al ejercito  ucraniano. Las pérdidas  de vidas  humanas  por  ambas partes y las pérdida   por daños materiales  en infraestructuras,, viviendas  hospitales   y centros  de educación, son cuantiosas, aunque se desconocen  con precisión. Toda una tragedia  para un pueblo que se resiste a ser  sometido  a las directrices de la Federación Rusa. En opinión de  diversos  analistas internacionales, en Ucrania se está siguiendo  el guión  que se aplicó  en el  año 2008  con la  invasión de  Georgia  por  el  ejército  ruso, cuando el  Gobierno  georgiano  manifestó  su voluntad  de   asociarse  a la Unión  Europea  y   a la OTAN. Entonces  el Gobierno de Rusia  impulso  los  movimientos  separatistas  de  Osetia del Sur  y de Ajasia, territorios  de Georgia, incluso  extendiendo pasaporte  ruso  a los  insurrectos  para justificar  su intervención militar  y de este modo  neutralizar  los deseos del Gobierno georgiano. Una nueva página  de Rusia, que   con su enorme  extensión territorio  (  17 millones de  kilometros  cuadrados) entra en pánico  cuando  algún  país fronterizo,  ya sea   Ucrania o  Georgia,  manifiesta su deseo de  formar parte  de la Unión Europea  o de la OTAN.






Jerónimo Sánchez Blanco, es Doctor en Derecho, Licenciado en Ciencias Políticas y Ex Diputado Constituyente.
Vaya desde aquí nuestro más sentido agradecimiento por honrarnos con sus colaboraciones.

One thought on “GUERRA y PAZ en UCRANIA (5). El Pacto de Varsovia y la caída del Muro de Berlin

  1. Muy sucinta y equilibrada narración de esta reciente crónica de la historia y geopolítica europea.
    Su buena presentación pueden resultar de utilidad para el conocimiento de nuestra historia reciente europea y para ampliar la conciencia de los esfuerzos por lograr una paz y un progreso colaborativo entre las naciones.
    Mi enhorabuena a Jerónimo Sánchez Blanco.

Me encantaría que hicieras un comentario. Muchas gracias.

A %d blogueros les gusta esto: