KRISIS

¡HASTA AQUÍ HEMOS LLEGADO! Contra el fascismo y los que lo normalizan (2)

Por Juan M. Batalloso

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«He hecho esta carta más larga de lo usual porque no tengo tiempo para hacer una más corta…»1 Ref. Blaise Pascal (1623-1662)
No sl fascismo
Pancarta principal de la Plataforma de Camas contra el fascismo

      Aunque a lo largo de la primavera de 2019 disfruté mucho leyendo, estudiando y escribiendo sobre la grave enfermedad psicosocial y política del fascismo, la alegría y la satisfacción más grande me la llevé cuando gracias a la iniciativa de Amparo Mediavilla González fui invitado junto a otros amigos a una reunión del Grupo de Podemos de Camas. En aquella primera reunión Amparo nos habló, de la urgente necesidad de hacer algo para enfrentar el constatado ambiente social de avance de la utlraderecha de Vox en Camas, ante lo cual todos los asistentes asumimos el compromiso de volvernos a encontrar con el fin de analizar las posibilidades de realizar algún plan de acción de manera inmediata.

        Como resultado de aquellos encuentros y movidos exclusivamente por valores democráticos y por la defensa de los Derechos Humanos Universales y especialmente preocupados por el ascenso del fascismo de Vox en nuestra ciudad, un grupo de ciudadanos independientes de diversas creencias y opciones políticas de la izquierda social y cultural constituimos la que llamamos «Plataforma Ciudadana de Camas contra el fascismo». De forma totalmente autónoma, altruista y con grandes dosis de entusiasmo y firmeza, decidimos llevar adelante con nuestros propios recursos económicos y humanos toda una serie de medidas para hacer visible y pública la necesidad de que la ciudadanía de Camas fuese más consciente y responsable ante lo que se avecinaba.

      Con estos objetivos, hicimos varias pancartas que colocamos en lugares significativos de nuestra ciudad y en el mismo sentido redactamos e imprimimos un Manifiesto que coloco aquí como recuerdo que a mi juicio, sigue teniendo plena vigencia y actualidad.

Manifiesto de la Plataforma de Camas contra el fascismo
Manifiesto de la PLATAFORMA CIUDADANA CONTRA EL FASCISMO con motivo de las Elecciones Municipales de 2019

      Así pues, desplegamos varias pancartas cuyo costo sufragamos con nuestras aportaciones. Hicimos cientos de Manifiestos cuya impresión no nos costó nada gracias a mi amigo y camarada de siempre Enrique Castro García, que desde el primer momento se sumó a nuestra iniciativa. Montamos en varias ocasiones y en distintos lugares de la ciudad, «Mesas» con peticiones de firmas de adhesión al Manifiesto entregando el mismo a todos los viandantes. Recuerdo por ejemplo, que la primera Mesa de recogida de firmas y entrega del Manifiesto, la hicimos exactamente coincidir el mismo día y a la misma hora que Vox hacia su primera presentación en Camas, de tal manera que en la plaza del Ayuntamiento nos colocamos exactamente frente a ellos con nuestra pancarta.    

        Los resultados de aquella iniciativa ciudadana cuyo objetivo era hacer todo lo posible para que los ciudadanos votaran a las fuerzas de izquierda y arrinconaran a la candidatura de Vox dado que representaba la antipolítica del racismo, la xenofabia, el machismo y el fascismo, fueron verdaderamente desalentadores. Desalentadores, ya no tanto por lo que representaban, sino por el hecho real de que era la única candidatura formada por personas desconocidas o de ninguna trayectoria de militancia y compromiso social y cuyo programa en comparación con los de los grupos de izquierda, era verdaderamente ridículo, por no decir deleznable, hecho a base de un par de propuestas sin fundamento y lleno de tópicos acerca de España y la cantinela consabida de Vox. Algo por cierto que tuve la oportunidad de estudiar y analizar a fondo realizando un cuadro comparativo y evaluativo que publiqué en la serie de KRISIS que denominé «DI-SOÑANDO LA CAMAS DEL SIGLO XXI«. Y sin embargo, aunque objetivamente no ofrecían absolutamente nada para el desarrollo social, cultural, económico, educativo y comunitario de Camas, en las Elecciones Municipales celebradas el 26 de mayo de 2019 consiguieron un total de 930 votos, lo que representó un 8 % de los votantes y les permitió obtener 2 concejales. De todas maneras, al menos tuvimos la tranquilidad de que en Camas volvió a ganar y a gobernar el PSOE con Rafael Recio a la cabeza, pero sobre todo la alegría que el porcentaje total de los votos a las fuerzas políticas de izquierda de nuestra ciudad sumó un 64,5 % de los votos.

      Aunque disfrutamos mucho con aquel pequeño movimiento ciudadano contra el fascismo en Camas representado por Vox, lo cierto fue que nuestro fracaso y decepción fue enorme dado que era la primera vez en la Historia de los Ayuntamientos Democráticos de Camas que una fuerza política fascista y de ultraderecha obtuvo representación en el Pleno Municipal. Pero a pesar de esta profunda decepción, que acabó por desmovilizarnos y aletargarnos, creo que aprendimos mucho que nos puede servir para el presente y el futuro de nuestra ciudad. En mi opinión nuestros aprendizajes fueron los siguientes:

  • Recuerdo que recibimos diversas críticas por parte de amigos y compañeros. La primera de ellas fue cuando empezamos y nos dijeron que aquella iniciativa estaba manipulada y sesgada, porque en realidad lo que estábamos haciendo era hacerle la campaña a Podemos. La segunda, que hacer esas cosas es muy peligroso, porque podemos «despertar a la fiera» y cualquier cosa puede suceder que resulte perjudicial, tanto para nosotros físicamente como para la necesidad de que gobernase la izquierda en Camas. Pero la crítica más importante fue la decirnos que no valía la pena hacer nada ya que provocaríamos la crispación social y la bipolarización de la convivencia en la ciudad. Obviamente, aunque escuchamos con mucha atención aquellas críticas, a ninguna de ellas atendimos, sencillamente porque toda los miembros de la Plataforma estábamos plenamente convencidos de que ante el fascismo no se pueden tener contemplaciones, equidistancias, tolerancias ingenuas, paños calientes, miedo provocador de pasividad, como tampoco indiferencia que a la corta o a la larga produce el blanqueamiento y la normalización del racismo, la xenofobia, el machismo, la mentira, el insulto, la agresión, la violencia, la muerte y la negación de los Derechos Humanos.

  • Cuando repartíamos los Manifiestos a todos los ciudadanos que pasaban por la plaza delante de las mismas narices de Vox, nos dimos cuenta que la mayoría de ellos no querían pararse con nosotros para que le explicáramos de viva voz lo que pretendíamos. Aunque alguna que otra persona conocida se paraba e incluso se sumaba a la pancarta de nuestra Mesa, lo cierto fue que la mayoría cogía el papel y salía corriendo sin detenerse e incluso diciéndonos aquello de «yo no entiendo de política». Ante estos hechos empezamos a comprender dos cosas. La primera que había ya un clima sociocultural de miedo y normalización del fascismo, que aunque minoritario llevaba ya tiempo instalado en la conciencia social, un clima que sin duda habían ido fabricando gotita a gotita los grandes medios de comunicación. Y la segunda que nuestra presencia en la calle, no tenía la suficiente fuerza social como para impactar de forma directa en la conciencia colectiva. Pero claro, teníamos algo que no estaba, ni está de moda en estos tiempos de flexibilidad y tolerancia estúpida: teníamos fuerza moral y firmeza, pero lo bueno es que la seguimos teniendo incluso más desarrollada a pesar de que muchos ya hemos entrado en la vejez.

  • Por último re-aprendimos de nuevo que cualquier forma de fascismo es absolutamente incompatible con los valores éticos y democráticos y sus nuevas formas de expresión. Aunque al principio parecen suaves, normales y hasta incluso razonables, acaban por transformarse en la negación de la Democracia en todas sus dimensiones. En realidad y por mucho que se disfracen de corderos y sean vistos como normales por los grandes medios de comunicación y una parte de la ciudadanía, al final «la cabra tira al monte» y la mentira, el insulto, la violencia y la agresión acaban por aparecer para conducirnos como borregos, si no al matadero, al fanatismo, al dogmatismo y la dictadura. Bastaría dar un repaso al Diario de Sesiones de nuestro Congreso de los Diputados y comprobar las perlas antidemocráticas que los diputados de Vox han soltado con toda tranquilidad por su boca. Y todo esto sin hablar de sus trayectorias biográficas y profesionales.

      A dos años de aquella humilde contribución democrática y especialmente ante este momento concreto de crispación sociopolítica provocada por los candidatos de la derecha extrema (PP) y de la extrema derecha (Vox), no valen ya los paños calientes, las equidistantcias o esas fantasmadas y/o estupideces que a diario proclama el candidato de Ciudadanos Edmundo Bal recordándonos que «ni rojos, ni azules» cuando al final terminan por pactar con Vox y el PP, como aquí en Andalucía. Que no, que no es eso señor, que es o desarrollo amplio y profundo de la Democracia y los Derechos Humanos Universales o barbarie de capitalismo salvaje y eterna marginación de las capas sociales más desfavorecidas. En consecuencia, ¡HASTA AQUÍ HEMOS LLEGADO! ¡FASCISMO NUNCA MÁS!

Muchas gracias por haber llegado hasta aquí, leer esto y haber gastado una parte de tu tiempo en hacerlo.



Juan Miguel Batalloso Navas, es ciudadano de CAMAS (Sevilla), además de Maestro de Educación Primaria, Orientador Escolar jubilado y doctor en Ciencias de la Educación por la Universidad de Sevilla.
      Es autor de diversos libros y artículos sobre temas educativos.
      Localmente, participa y trabaja en la Asociación “Memoria, Libertad y Cultura Democrática”. En la actualidad, casi todo su tiempo libre lo dedica a la lectura, escritura y administración del sitio KRISIS.
      Su curriculum completo lo puedes ver AQUÍ.

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4 comentarios sobre «¡HASTA AQUÍ HEMOS LLEGADO! Contra el fascismo y los que lo normalizan (2)»

  1. La respuesta a los fascistas debe ser global
    Es decir de muy poco sirve una respuesta minoritaria o en unas pocas localidades.
    Si no se implica un buen porcentaje de la población contando con todos los partidos políticos que se denominan progresistas la respuestas se puede volver en contra.

    1. Cierto, creo que así «debe ser». Sin embargo, las realidades sociales y grupales son complejas e interactúan siempre de forma original y única con los contextos. Por otro lado, lo global, o mejor dicho, lo pluridimensional en el sentido de adoptar medidas coordinadas y sostenibles en el tiempo de tipo cultural, educativo, mediático, en los movimientos sociales, en los sindicatos, en los partidos políticos, en las ciudades y municipios, etc.., en estos 40 años de Constitución no han existido. La Educación para la Ciudadanía Democrática, ni ha sido un eje orientador en las instituciones escolares y formativas en general, como tampoco una materia que deba ser conocida y aprendida. En resumen: la evidencia de que para este asunto hacen falta intervenciones globales, no anula, ni deslegitima, ni desautoriza moralmente las diversas acciones que se puedan empreder, simplemente exige más atención, precaución y previsión de consecuencias. Tú sabes muy bien que una huelga general no se convoca de la noche a la mañana, sino que exige un proceso lento, activo y constante de lucha por pequeñas reivindicaciones que poco a poco van confluyendo en la necesidad de una acción global y coodinada. Así pues, creo honestamente que lo global se construye desde lo local, lo mismo que la transformación social se construye y se sostiene desde la transformación individual y personal. Un abrazo grande querido.

  2. Si tus recuerdos de colegios e institutos reavivan los míos y los autores invitados me enriquecen con sus extraordinarias aportaciones, estas reflexiones me animan a seguir contribuyendo modestamente en el freno al fascismo. Los líderes, los dirigentes siempre han estado ahí, más o menos camuflados, pero ahora han dado un paso más y han logrado llegar a gente poco formada y desempleados indignados con su situación para convencerlos que la culpa es de los partidos políticos y de otros pobres que se llevan lo suyo. Para esos «mesías»; España es suya desde Don Pelayo y otros ciudadanos de distinto pensamiento sencillamente estorbamos

Me encantaría que hicieras un comentario. Muchas gracias.

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