Héctor Samour: Filosofía y liberación

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‘In memorian’ de mi amigo, uno de los mejores especialistas en Ellacuría

Por Juan José Tamayo Acosta

«El 10 de febrero falleció en San Salvador (El Salvador, CA) a los 69 años un entrañable amigo, el filósofo y sociólogo Héctor Samour, uno de los mejores especialistas mundiales y de los principales difusores del pensamiento filosófico de Ignacio Ellacuría»

«Fue ,sin duda, una de las principales influencias para que yo dedicara no pocos de mis trabajos intelectuales a tan relevante pensador»

«En el centro de sus estudios sobre Ellacuría, Samour vincula la filosofía con la liberación. Ello requiere dar prioridad a las realidades históricas del mundo»

«Samour desarrolla estas ideas en dos obras clave: Voluntad de Liberación. La filosofía de Ignacio Ellacuría, publicada en la editorial Comares de Granada (2002) y Crítica y liberación»

«Héctor pertenece a la mejor tradición de la figura de los “comentaristas” y lo hace no al modo escolar y cansinamente repetitivo, sino creativamente, situando al filósofo hispano-salvadoreño en su contexto. Y desde la ‘voluntad de liberación'»

«Ellacuría nos ha hermando a Teto y a mí durante muchos años en el caminar por las sendas de la filosofía y la teología de la liberación a través de la praxis histórica en clave de utopía. Este hermanamiento no queda interrumpido con la muerte de Teto»

El 10 de febrero falleció en San Salvador (El Salvador, CA) a los 69 años un entrañable amigo con el que he compartido encuentros, congresos en diferentes lugares de América Latina y España y numerosas conversaciones marcadas por una múltiple sintonía: vital, ética, política, filosófica y teológica y una corriente cálida de confianza mutua: el filósofo y sociólogo Héctor Samour (Teto, para las personas amigas, colegas y familiares), uno de los mejores especialistas mundiales y de los principales difusores del pensamiento filosófico de Ignacio Ellacuría, rector de la Universidad Centroamericana “José Simeón Cañas” (UCA), filósofo y teólogo hispano-salvadoreño de la liberación asesinado en noviembre 1989 por el Ejército salvadoreño.

Las reflexiones profundas y los estudios siempre creativos de Héctor sobre Ellacuría constituyen la base de muchas investigaciones para el conocimiento y la interpretación de su obra y, sin duda, una de las principales influencias para que yo dedicara no pocos de mis trabajos intelectuales a tan relevante pensador y pusiera el nombre de “Ignacio Ellacuría” a la Cátedra de Teología y Ciencias de las Religiones, que dirigí desde su creación hasta mi jubilación en la Universidad Carlos III de Madrid.

Obtuvo el doctorado en filosofía latinoamericana por la UCA, donde desarrolló toda su actividad académica con dedicación plena y contribuyendo a su prestigio en el campo de los estudios filosóficos. Desde 1975 fue profesor-investigador del Departamento de Filosofía de dicha universidad, donde impartió cursos sobre historia de la filosofía, metafísica, epistemología, filosofía política, filosofía del derecho y filosofía latinoamericana. De 1993 a 2003 fungió como decano de la facultad de Ciencias del Hombre y de la Naturaleza y hasta 2010 como jefe de dicho Departamento de Filosofía y director de las carreras de maestría y doctorado en filosofía iberoamericana de la UCA. Fue el creador de la Cátedra Latinoamericana Ignacio Ellacuría, germen de las diferentes Cátedras Ellacuría de todo el mundo. Enseñó como profesor visitante en el Swarthmore College, en Philadelphia (Estados Unidos), y en la Universidad de Granada (España), entre otras instituciones docentes.

Su actividad académica es inseparable del compromiso por el cambio social y la transformación política de la realidad nacional salvadoreña. Ambas opciones se tradujeron en la citada creación de la Cátedra Latinoamericana Ignacio Ellacuría de Análisis de la Realidad Política y Social y en la actividad política como Secretario de Cultura de la Presidencia de El Salvador de 2010-2012 y hasta mayo de 2014 como Viceministro de Educación en gobiernos del Frente Farabundo Martín para la Liberación Nacional (FMLN).

Entre las aportaciones de Ellacuría, Samour destaca las siguientes: el método de historificación de los conceptos filosóficos, políticos y teológicos; las mayorías populares empobrecidas como lugar teológico; la realidad histórica como ámbito por excelencia de la liberación; la toma de conciencia del “mal común” como estado real del mundo en el que la mayoría de la gente vive estructuralmente mal, frente a las proclamas abstractas y falsamente universalistas del bien común, y el bien común como exigencia negadora de la injusticia estructural; la importancia del lugar social en las ciencias sociales; el lugar de las víctimas de los sistemas sociales y económicos; la crítica de la civilización del capital y del neoliberalismo; la tendencia globalizadora de los procesos económicos y sociales; la unidad entre teoría y praxis; la función liberadora de la filosofía.

La civilización del capital, afirma Héctor comentando a Ellacuría, ha hecho más profunda la brecha entre ricos y pobres, endurecido los procesos de explotación y opresión, depredado ecológicamente el planeta y reforzado la deshumanización, que reduce al ser humano a ser productivo y consumista. El análisis coprológico de las heces de la civilización del capital da como resultado que “esta civilización está gravemente enferma”. Pero ni Ellacuría ni Samour caen en el fatalismo histórico. Todo lo contrario, creen necesario evitar un desenlace fatal de la humanidad y para ello “revertir la historia, subvertirla y lanzarla en otra dirección”.

En el centro de sus estudios sobre Ellacuría, Samour sitúa la función liberadora del quehacer filosófico y su capacidad para responder a los desafíos de la situación actual mundial. Es aquí donde vincula la filosofía con la liberaciónEllo requiere dar prioridad a las realidades históricas del mundo, superar “el reduccionismo idealista” en el que ha incurrido muchas de las corrientes de la filosofía occidental que han privilegiado la razón y el logos sobre la praxis histórica, cuestionar los discursos abstractos y falsamente universalistas y poner en evidencia la falsedad encubridora del pensamiento dominante.

Samour desarrolla estas ideas en dos obras clave: Voluntad de Liberación. La filosofía de Ignacio Ellacuría, publicada en la editorial Comares de Granada (2002) y Crítica y liberación. Ellacuría y la realidad histórica contemporánea (2012 y 2018), publicada en su primera edición por ADG-N y la Cátedra de Teología y Ciencias de las Religiones “Ignacio Ellacuría”, de la Universidad Carlos III de Madrid, y en la segunda por Tirant, de Valencia.

Héctor pertenece a la mejor tradición de la figura de los “comentaristas” (recuerden: Tomás de Aquino, Avicena, y Averroes, comentaristas de Aristóteles), que él recupera y aplica ejemplarmente a la vida, pensamiento y obra de Ellacuría, las tres de manera indivisa. Y lo hace no al modo escolar y cansinamente repetitivo, sino creativamente, situando al filósofo hispano-salvadoreño en su contexto, poniéndole en relación y en diálogo, siempre crítico e innovador, con otras tendencias filosóficas sociológicas y políticas de ayer y de hoy y con la realidad histórica contemporánea, dentro de la filosofía latinoamericana de la liberación, de la que Ellacuría fue uno de los principales cultivadores. Y desde la “voluntad de liberación”, que es lo que a ambos les movía y nos mueve a nosotros a través de la lectura de sus obras tan luminosas.

Ellacuría nos ha hermando a Teto y a mí durante muchos años en el caminar por las sendas de la filosofía y la teología de la liberación a través de la praxis histórica en clave de utopía. Nuestro reciente y último acto de hermanamiento ha sido la dirección conjunta de Ignacio Ellacuría. 30 años después (Tirant, Valencia, 2021), obra que recoge las aportaciones de más de treinta participantes en el Coloquio Internacional que celebramos en San Salvador en noviembre de 2019 con motivo del 30 aniversario del asesinato de Ellacuría. Este hermanamiento no queda interrumpido con la muerte de Teto, sino que continuará a través de nuestros libros y los de Ellacuría y a través de sus lectores y lectoras. Espero podamos presentar el libro colectivo codirigido por los dos con motivo de mi próximo viaje a San Salvador. Será un acto de reconocimiento a ser humano cabal en el pleno sentido de la palabra como persona, académico, pensador, político y sincero con la realidad histórica.

Juan José Tamayo es teólogo de la liberación y autor de La teología de la liberación en el nuevo escenario político y religioso (Tirant, 2011) y Teologías del Sur. El giro descolonizador (Trotta, 2017).



Juan José Tamayo Acosta es teólogo vinculado a la Teología de la Liberación. Director de la Cátedra de Teología y Ciencias de las Religiones “Ignacio Ellacuría”, de la Universidad Carlos III, en Madrid, y secretario general de la Asociación de teólogas y teólogos Juan XXIII. Conferencista nacional e internacional y autor de más de 70 libros. Articulista habitual en prestigiosos periódicos nacionales e internacionales, así como reconocidos sitios como Religión Digital.
Entre algunas de sus publicaciones se encuentran: San Romero de América, mártir por la justicia (Editorial Tirant, 2015);  Teologías del Sur. El giro descolonizador (Trotta, 2020, 2ª ed.)De la iglesia colonial al cristianismo liberador en América Latina (Tirant lo Blanc, 2019); ¿Ha muerto la utopía? ¿Triunfan las distopías?  (Biblioteca Nueva, 2020, 3ª ed.); Hermano islam (Trotta, 2019).Pedro Casaldáliga. Larga caminada con los pobres de la tierra; (Herder, noviembre 2020); ¿La Internacional del odio. ¿Cómo se construye? ¿Cómo se deconstruye? (Icaria, 2020).
Su última obra, editada por Fragmenta en 2021, es la titulada La compasión en un mundo injusto, que puedes adquirir como todas las demás, AQUÍ
        Este artículo ha sido publicado en Religión Digital el pasado 17 de febrero de 2022.
        Vaya desde aquí nuestro más sincero agradecimiento por honrar con sus colaboraciones este sitio.

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