IDEAS Y ESCRITOS EN TIEMPOS DE PANDEMIA (14). El rol del escritor.

          

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Por Jorge Eduardo Noro

La reunión de estos textos e ideas propias y ajenas fue realizada en enero de 2022, cuando un verano despiadado se asociaba con una de las olas del Covid. Pensaba que no sería contagiado, pero el virus me sorprendió y se apropió de mi cuerpo y muchas de estas páginas fueron encontrando ubicación y forma mientras intentaba regresar a la normalidad. Cada texto ha sabido dialogar con el contexto en el que aparecieron en aquel marzo de 2020 a enero de 2022

Ponerle palabras a la vida, a las ideas, al pensamiento, a la emoción, al sentimiento. Pensar con palabras, soñar con palabras, construir mundos con palabras y hacer el mundo del ancho, la altura y la profundidad de las palabras. Y dejar que las palabras se apoderen de la voluntad, jueguen, se entremezclen, se enloquezcan, pierdan el control, desaten la guerra o construyan la paz. Ser un guardián de la palabra para que no se las oprima, no se las bastardee, no se las manche, no se las maltrate, no se abuse de ellas, no se las discrimine y no se las sustituya por formas primitivas e irracionales de expresión y de relación. Mantener vivo el fuego de la palabra, en un mismo, en el entorno, en el mundo en que vivimos. Si en el principio fue la palabra, el final será precisamente el silencio, en donde ya no haya palabras.

  • Tener siempre algo que decir, algo que comunicar, algo que pensar, algo que expresar.
  • Sentir la necesidad de escribir o de hablar lo que se tiene dentro, lo que brota en el interior.
  • Disponer de los recursos e instrumentos para poder articular el lenguaje: las palabras, los matices de los vocablos, la sintaxis que articula las palabras en una oración, en un párrafo, en un texto.
  • Manejar los tonos, las pausas, los saltos, los silencios, los paréntesis que hacen que las palabras puedan llenar y sonar mejor.
  • Vivir ampliando el horizonte de las palabras que se usan, de las expresiones que se crean, para que el mundo sea cada vez más ancho y menos ajeno, para que se vuelva un mundo de infinitas posibilidades.
  • Disfrutar de la escritura, sentir deseo, placer, gozo cuando las palabras van apareciendo, van tomando forma, van construyendo un universo nuevo, un discurso imposible, un mensaje revelador.
  • Vivir la ansiedad y el síndrome de abstinencia de no poder pronunciar palabras, de no poder escribir, de estar condenado a guardar en un interior muy frágil y olvidadizo todo lo que vamos produciendo.
  • Saber que lo escrito, lo ya dicho, lo dado a conocer nos trascenderá, deja de ser nuestro, para seguir el libre curso de las ideas.

JORGE EDUARDO NORO nació en la ciudad de Paraná, de la provincia de Entre Ríos, una de las más hermosas de la Argentina, aunque actualmente reside en la provincia de Buenos Aires.
   Es profesor de Filosofía, Pedagogía y Letras, doctor en Ciencias de la Educación y está especializado en Filosofía.
   Ha trabajado como docente con adolescentes durante cuarenta años y al mismo tiempo en la formación de profesores.
   Con el paso del tiempo ingresó como profesor universitario y actualmente imparte seminarios de grado y potgrado en Argentina y otros países de América.
      Ha publicado alrededor de quince libros y desde hace algunos años sus publicaciones están disponibles en diversos sitios web como AcademiaEdu, Calameo, Scribd y en su propio sitio web.
      Dedica sus días a los seminarios que imparte, a participar como invitado en congresos y cursos, pero sobre todo a escribir mucho y a cuidar los árboles que ha plantado. Tiene dos hijos y un nieto, además de ser hincha del Racing.
      Su curriculum completo puedes encontrarlo AQUÍ
      Vaya desde aquí nuestro más sentido agradecimiento por participar y prestigiar con sus escritos este sitio de KRISIS, un espacio para la Educación y el Desarrollo de la Conciencia.

3 thoughts on “IDEAS Y ESCRITOS EN TIEMPOS DE PANDEMIA (14). El rol del escritor.

  1. Un día tuve la suerte de que las palabras me acorralaran y surgió esto, que intentó ser poesía. En estos tiempos que parecen tan sombríos he sentido en mí la humanidad de tanta gente valiosa, como todos vosotros y vosotras, la tristísima noticia anoche de que Carmen nos faltaba. Y cómo no, de ti, maestro. Una humilde contribución a lo que todos sabemos pero nos cuesta tanto expresar y aceptar: que palabras nuevas inventan y crean realidades nuevas. Un abrazo, amigo.

    En los tiempos sombríos ¿se cantará también?
    También se cantará sobre los tiempos sombríos.

    Bertolt Brecht.

    En agradecimiento a ALEJANDRA PIZARNIK por su poema CENIZAS.

    Palabras, sólo palabras.
    Decimos palabras para que el mar suba por el río
    y separe el alma de los huesos,
    como el conjuro de dos niños jugando
    en una estación de tren.
    Decimos palabras con las que echar pan
    y corazones a las palomas, agradecidos
    en su presencia y su vuelo, mudos
    como el primer fuego a orillas del asombro
    y mudos como nuestros ojos, tan sencillos y abiertos.
    Decimos palabras por el simple gusto de los árboles,
    palabras para cuando el viento furioso en la cara
    y palabras también para la portada de nuestro libro de viajes.
    Palabras desesperadas en el vano intento de recordar
    las primeras canciones
    y los antiguos juramentos;
    y cuántas palabras más para olvidar el instante que aúna
    el silencio espeso de sus cañones
    y de nuestros muertos.
    Palabras, palabras como ruido de los vivos.

    José A. Córdoba Marzo 2015

    En agradecimiento a GUSTAVO PEREIRA, tras la lectura de su poema
    “POR LOS NUESTROS. “

    POR NOSOTROS
    Por nosotros, los que siempre nos encontramos
    en el trazo esquivo y dulce de cualquier horizonte;
    por nosotros y el fuego como barricada contra el desaliento.
    Nosotros como chamán en sacrificio
    por el espíritu de todos los nombres; nosotros
    que miramos de frente cuando acecha el dolor
    y recogemos como un trofeo
    el fruto de tanta desolación.
    Nosotros que brindamos por los que quedan
    y por los que desaparecieron
    y por los que fueron desaparecidos también brindamos
    y guardamos un silencio de rabia y de siglos.
    Somos nosotros, los que aborrecemos leyes
    que prohíben jugar en la calle;
    los mismos que oyeron susurrar a sus abuelas
    virgen santa dale a los pobres amparo
    y protégelos de este frío.
    Cuando sólo nosotros quedemos
    nos reconoceremos en las raíces de los árboles
    o en la carta de amor del soldado
    que sabe su última noche.
    Nosotros ese día estaremos de pie,
    con los ojos abiertos, muy abiertos,
    esperando entrar con la luz primera
    en lo que quede de paraíso.

    José A. Córdoba Marzo 2015

    1. Querido mío. No, no son solo palabras. Recuerda…
      «Son palabras que todos repetimos sintiendo
      como nuestras, y vuelan. Son más que lo mentado.
      Son lo más necesario: lo que no tiene nombre.
      Son gritos en el cielo, y en la tierra son actos.»
      Querido mío, MUCHÍSIMAS GRACIAS PORQUE «ERES» y «ESTÁS» SIEMPRE !!!

    2. Me recuerda a Néstor Mux, escritor, poeta (La Plata, Bs As) él decía: «No escribimos para dar respuestas, sino para reformular las viejas preguntas que igualan a los hombres»
      Saludos cordiales desde Bella Vista Ctes Argentina. Néstor Farini.

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