IDEAS Y ESCRITOS EN TIEMPOS DE PANDEMIA (32). Tecnología y factor humano

MAX AUGE (2004): ¿POR QUE VIVIMOS? GEDISA

JOHN DONNE (siglo XVII) afirmaba que la mitad de los errores que cometemos en la vida se deben a que cuando debemos pensar SENTIMOS, y que cuando debemos sentir PENSAMOS: COGNICIÓN Y EMOCIÓN. No hace mucho también, pensamiento versus emoción. Lo que hay dentro de nuestro cráneo se empieza en integrar en base a la bioquímica y como tal funciona de forma organizada y coherente. Es, a mi juicio, la esencia de lo humano: lo orgánico.

Sin perder esto de vista, a saber: cognición, emoción, organización y coherencia, se pueden explicar muchos procesos mentales, los cuales, extrapolados de forma concreta a la construcción de UNA COMUNIDAD INTELIGENTE, nos tenemos que encontrar necesariamente precisamente con eso: inteligente, otro factor más que viene a ampliar los materiales o herramientas de construcción o diseño de una sociedad convertida en una comunidad inteligente.

Una sociedad inteligente se adapta, es flexible y es capaz de auto aprender y auto corregirse, tal y como lo hace nuestro cerebro. Incluso es capaz de desaprender y olvidar en almacenes neuronales aquellas experiencias que ya no son relevantes para el día a día.

Lo que hace inteligente a una comunidad digital y lo que da valor a la misma, es el factor humano, el cual, mediante las expansiones de sus emociones y capacidades cognitivas, hace posible una sociedad digitalizada y flexible en forma de comunidad que se adapte a cada entorno en donde se desarrolle.

La imagen de un sistema con presencia masiva de inteligencias artificiales sin más es terrorífica porque precisamente anula el máximo valor y lo que da sentido a toda cultura, el ser humano. No podemos permitir que ni la historia ni la cultura las construyen las máquinas, que más bien deben ayudar al humano a crearlas.

La comunidad inteligente no es sino el instrumento y no el fin, para conseguir un mayor y mejor desarrollo de las personas que están en ella, en definitiva, un modelo de civilización no más sostenible, sino sostenible, no más humano sino humano. Una civilización en donde el factor persona sea tenido en cuenta por nivel de aportación, por sus capacidades y no por otras propiedades tan temporales como externas a él.

FRANCISCO JAVIER MARÍN MAURI: TENDENCIAS 21. 2020.



JORGE EDUARDO NORO nació en la ciudad de Paraná, de la provincia de Entre Ríos, una de las más hermosas de la Argentina, aunque actualmente reside en la provincia de Buenos Aires.
   Es profesor de Filosofía, Pedagogía y Letras, doctor en Ciencias de la Educación y está especializado en Filosofía.
   Ha trabajado como docente con adolescentes durante cuarenta años y al mismo tiempo en la formación de profesores.
   Con el paso del tiempo ingresó como profesor universitario y actualmente imparte seminarios de grado y potgrado en Argentina y otros países de América.
      Ha publicado alrededor de quince libros y desde hace algunos años sus publicaciones están disponibles en diversos sitios web como AcademiaEdu, Calameo, Scribd y en su propio sitio web.
      Dedica sus días a los seminarios que imparte, a participar como invitado en congresos y cursos, pero sobre todo a escribir mucho y a cuidar los árboles que ha plantado. Tiene dos hijos y un nieto, además de ser hincha del Racing.
      Su curriculum completo puedes encontrarlo AQUÍ
      Vaya desde aquí nuestro más sentido agradecimiento por participar y prestigiar con sus escritos este sitio de KRISIS, un espacio para la Educación y el Desarrollo de la Conciencia.

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