KRISIS

Libertades y derechos democráticos (4)

Por Jerónimo Sánchez Blanco

Línea separadora decorativa de KRISIS
«EL ABRAZO» de Juan Genovés. 1976.

Línea separadora decorativa de KRISIS

IV
Controversias actuales acerca de la Libertad


La  visión de la libertad , derechos y libertades que defiende el presente artículo, considera que  ésta  fue una conquista inicial de la revolución liberal de los siglos XVIII y XIX  frente al Antiguo Régimen, y que  tiene sus antecedentes en  las primeras libertades políticas y económicas  de las ciudades  medievales durante los siglos XIII y XIV en plena decadencia  de la sociedad feudal,  proceso  que fue interrumpido durante un largo período  de tiempo,  con la formación de los Estados y Monarquías Nacionales durante los siglos XV a XVII.  Todo ello, no impide  afirmar,  que aunque la  libertad política y las nuevas libertades  modernas o individuales sentaron las bases del Estado  Liberal de Derecho, tal como proclamaron  la Declaración de Independencia de los Estados Unidos  de  4 de Julio de 1776  y  muy especialmente la Declaración  de Derechos del Hombre y del Ciudadano de  26 de Agosto de 1789 y  gozaban de una  dimensión universal,  sin embargo, su  ejercicio  quedó   restringido a sectores muy minoritarios  de la sociedad. La ampliación  de  éstas   y otras nuevas libertades, a todos los ciudadanos de un determinado territorio, gracias a  los movimientos democráticos y sociales  posteriores,  ha dado origen  al Estado   Democrático y de Derecho, en pleno siglo XX.

Sin embargo, una reflexión más profunda sobre  las Libertades   en   el Estado democrático y  en la sociedad actual, lleva necesariamente a  plantear   algunas  cuestiones que tienen   estrecha relación con  el tema que nos ocupa: libertad negativa y libertad  positiva;  libertad  e igualdad ;  libertad  y seguridad;  libertad y pluralismo ;  libertad y  justicia. Son temas   objeto de grandes debates en las instituciones políticas  y en los medios de comunicación, que por su dimensión excede  del alcance de  este trabajo, y sin embargo, es  oportuno   esbozar   algunas ideas que permitan  valorar el interés y la importancia que  la libertad y las libertades tienen en  el Estado  contemporáneo.

V
Libertad negativa  y Libertad positiva

Tras estos conceptos  subyace   el sentido  de  la revolución liberal ,  tal como entiende Isaiah Berlin  la libertad negativa:

“en la medida en que ningún hombre, ni ningún grupo de hombres interfieren en mi actividad. En este aspecto, la libertad política es, simplemente el espacio en el que un hombre puede actuar sin ser obstaculizado por otros. (…). Entiendo por ser libre, en este sentido, no ser importunado por otros. Cuanto mayor sea el espacio de no interferencia mayor será mi libertad”1 Ref.Dos conceptos de libertad y otros escritos. Isaiah Berlin. Alianza Editorial. Páginas 47 y 49. Madrid 2005.

 Sin duda alguna , las primeras libertades  individuales reconocidas pueden encuadrarse  en esta dimensión negativa de la libertad, al proteger  a los individuos  de toda coacción, amenaza  o acción externa contraria a su voluntad, ya fuese la protección de su vida e integridad física,  sus creencias políticas y religiosas,  la seguridad de su persona frente a la arbitrariedad  y detención  ilegal,  la defensa de sus propiedades y trabajo. Esta dimensión, se puede interpretar como  imprescindible, como señala Isaiah Berlin,   al afirmar  que:

“La defensa de la libertad tiene como fundamento el fin negativo de evitar la interferencia. Amenazar a un hombre con la persecución a menos que se someta a una vida en la que no pueda ejercitar elección alguna de sus fines; cerrarle todas las puertas menos una, al margen de la noble perspectiva que se le abra o de los motivos bondadosos de quienes lo organizan, es pecar contra la verdad de que es un hombre, un ser con una vida propia que vivir.“2 Ref.Dos conceptos de libertad y otros escritos.Isaiah Berlin. Alianza Editorial. Página 55.Madrid 2005

Esta   concepción  de la libertad negativa,  es  compartida  por Gregorio Peces Barba ( 1938-2012), político y profesor de Filosofia del Derecho, en la Universidad Carlos III de Madrid, a la que  denomina:

“libertad como no interferencia, que crea un ámbito de libertad para el individuo y en el que nadie puede entrar, ni siquiera con acuerdo de su titular. Protege el núcleo que más directamente afecta a la capacidad de elección y decisión, y a la búsqueda sosegada, tranquila y sin interferencias, de una información relevante para la manifestación de voluntad y toma de decisiones. Fundamenta los derechos individuales y civiles más vinculados a la propia persona, vida, honor, pensamiento, conciencia, expresión, garantías procesales, etc y a derechos como la libertad de reunión, o la inviolabilidad del domicilio o de las comunicaciones” 3 Ref.Curso de Derechos Fundamentales. Gregorio Peces-Barba. Eudema S.A. Página 189. Madrid. 1991

Ahora bien,   la libertad  negativa  no agota toda la riqueza dela palabra libertad,  y como  recuerda  Isaiah Berlín,  la dimensión positiva de la libertad  expresa  un profundo deseo humano de autonomía:

«Quiero que mi vida y mis decisiones dependan de mí mismo, y no de fuerzas exteriores, sean éstas del tipo que sean. Quiero ser el instrumento de mis propios actos voluntarios y no de los de otros hombres. Quiero ser un sujeto y no un objeto;»4 Ref.Dos conceptos de libertad y otros escritos. Isaiah Berlin. Alianza Editorial. Página 45.Madrid 2005.

Esta  libertad que se identifica con la voluntad propia y con la autonomía  del individuo, de marcado carácter kantiano,  adquiere  una potencialidad relevante en el mundo  actual,  ya sea como  sujeto de  decisiones económicas , políticas, culturales o morales, en la medida  que  expresa libremente la voluntad propia y no de terceros.  En esta dimensión  positiva de la libertad,  G. Peces – Barba,  distingue , de una parte, la libertad  promocional,  que intenta suplir, cuando no somos capaces de hacerlo  con nuestras propias  fuerzas, con el esfuerzo colectivo, libertad  que :

“Fundamenta derechos más vinculados a la promoción y satisfacción de necesidades, como los derechos económicos, sociales y culturales, a la protección de la salud, a la seguridad social, y a la educación, aunque también a derechos más tradicionales, vinculados a las garantías procesales, como el derecho a la asistencia letrada. Asimismo se pueden situar aquí a los derechos que derivan del proceso de especificación, como los de la mujer, los del niño, de los discapacitados o de los consumidores.“5 Ref.Curso de Derechos Fundamentales. Gregorio Peces–Barba. Eudema S.A. Página 189 y 190. Madrid 1991

 De otra parte, distingue la  libertad participación que

«consiste en la libertad para intervenir en la formación de los criterios de decisión política» 6 Ref.Curso de Derechos Fundamentales. Gregorio Peces – Barba. Eudema S.A. Página 192. Madrid 1991.

que da fundamento  a los derechos del ciudadano  como elector  y  elegible, así como el de asociación política. Sin embargo,  en la sociedad actual   existen posicionamientos políticos  con matices  diferentes respecto de  ambas dimensiones  de la libertad. De una parte, aquellos que entienden  que el Estado ha de actuar de forma restrictiva, ya que  sólo le compete  garantizar y preservar  las libertades y derechos  que tienen carácter negativo o de no interferencia, y consideran que es a la sociedad civil a la que le corresponde  actuar y tener mayor protagonismo social, evitando  la presencia de los poderes públicos en materia económica, educativa y cultural. De otra parte,  quienes consideramos que además  de  garantizar la libertad negativa,  corresponde a  los poderes públicos  impulsar las condiciones  que posibiliten el ejercicio de las libertades y derechos de signo  positivo, garantizándolos y promoviendo  cuantas iniciativas  sean  necesarias, en asuntos económicos,  sociales, educativos  y culturales, especialmente a favor de los más desfavorecidos  de la sociedad, sin  menoscabo  de   la  vitalidad de la sociedad civil. La integración de esta doble dimensión  de la libertad, sin exclusión,  constituye el horizonte en el que el Estado y la sociedad deben comprometer todos sus esfuerzos

Línea separadora decorativa de KRISIS


Jerónimo Sánchez Blanco, es Doctor en Derecho, Licenciado en Ciencias Políticas y Ex Diputado Constituyente.
Vaya desde aquí nuestro más sentido agradecimiento por honrarnos con sus colaboraciones.

Referencia[+]

2 comentarios sobre «Libertades y derechos democráticos (4)»

  1. Muy interesante el tema
    De muchisima profundidad
    No se debe pedir un limite a la libertad de expresion aunque se porclame el derecho a matar? En un sistema de derechos y libertades?

    1. Ninguna de las Libertades Democráticos y Derechos Humanos han caído del cielo como un maná del que todos pueden gozar. Como tampoco ningún ser humano nace con ellas como si fuera una propiedad intrínseca por razón de ser humano. Por el contrario, están siempre en permanente desequilibrio y con probabilidades mayores o menores de disminución o recorte. Es decir, son vulnerables. En consecuencia tanto Libertades como Derechos, necesariamente tienen que tener límites y ese límite está en la elemental Regla de Oro: NO HACER A LOS DEMÁS AQUELLO QUE NO QUIERES QUE TE HAGAN A TI (imperativo categórico de Kant) Por tanto si una Libertad o un Derecho de un ser humano cualquiera limita la libertad y derechos de otros, necesariamente hay que limitar las Libertades y Derechos sometiéndolas al art. 1 de la DDHH. Y si para eso hay que ejercer la violencia «legítima» pues se ejerce teniendo en cuenta también el Art. 1.

Me encantaría que hicieras un comentario. Muchas gracias.

A %d blogueros les gusta esto: