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Conciencia (21). Conciencia ciudadana: concepto
Por Juan Miguel Batalloso Navas
La conciencia ciudadana que obviamente pertenece y está incluida en la conciencia social, representa uno de los pilares fundamentales de toda sociedad democrática. Puede definirse como la convicción que posee el ser humano de actuar como ciudadano porque cuenta con el reconocimiento del Estado del que es miembro, expresándose en prácticas concretas en los ámbitos jurídico, político, económico y cultural. En otros términos, la conciencia ciudadana es la comprensión de los deberes y derechos de los ciudadanos de un país, que se traduce en el comportamiento responsable y armónico de las comunidades que voluntariamente se convierten en guardianes del cumplimiento de las leyes y principios que regulan la equidad y la justicia social, el cuidado del entorno y la seguridad ciudadana 1 Ref.Fuente: Conciencia Ciudadana: Una forma de educación para todos. Bohío News, 2016. Disponible en: <Conciencia Ciudadana: Una forma de educación para todos. – BOHIONEWS> Acceso: 15 oct. 2025..
La conciencia ciudadana es el pensamiento que nos debe llevar a la reflexión acerca de qué somos, qué queremos y qué necesitamos como sociedad, buscando ser mejores individuos para el bien colectivo. No se trata simplemente de cumplir con obligaciones legales, sino de desarrollar una actitud proactiva hacia el bienestar común.
La conciencia ciudadana se fundamenta en dos valores esenciales: la libertad y la justicia. Estos son valores y componentes normativos que permiten al individuo actuar correctamente en la sociedad, liberando al ser humano del riesgo de actuar por capricho y constituyendo el único modo de llegar al bienestar colectivo. Se trata de un concepto que integra varios componentes: la identidad nacional construida y percibida, las diversas pertenencias sociales de las personas, el régimen de derechos y las medidas para concretarlos, así como la participación política y civil con sus deberes y responsabilidades.
Puede decirse que la conciencia ciudadana tiene cuatro componentes que interaccionan complejamente entre sí y en función de cada contexto y de cada situación:
- Comprensión: entender cómo funcionan las estructuras sociales y políticas, y cómo nuestras acciones individuales impactan en el colectivo.
- Valoración: apreciar los principios democráticos como la libertad, la igualdad, la justicia, la solidaridad y el respeto a la diversidad.
- Actitud: mostrar disposición a participar activamente en la vida pública, defendiendo los derechos propios y ajenos, y contribuyendo al bienestar común.
- Acción: traducir la conciencia en acciones concretas que promuevan el bien común, ya sea a través del voto informado, el activismo social, el voluntariado o el consumo responsable.
La conciencia ciudadana se construye a través de la participación consciente y responsable de los ciudadanos, siendo necesaria la cohesión social para alcanzar los proyectos y aspiraciones de interés común. No es algo que se adquiera automáticamente al nacer o al obtener un documento de identidad, sino que es algo que se va adquiriendo y desarrollando mediante un proceso educativo y vivencial continuo. Antanas Mockus2 Ref.Antanas Mockus Šivickas (Bogotá, 1952) es un filósofo, matemático y político colombiano, hijo de inmigrantes lituanos. Se doctoró en Filosofía (Universidad Nacional de Colombia) y fue Rector de la Universidad Nacional (1988-1991). También fue alcalde de Bogotá en dos periodos (1995-1997 y 2001-2003). Su aportación consiste en su concepto de “cultura ciudadana” – la idea de transformar comportamientos sociales a través de pedagogía cívica, arte y comunicación simbólica en lugar de sólo mediante normas coercitivas. Fuente: Wikipedia. Antanas Mockus. Disponible en: <Antanas Mockus – Wikipedia, la enciclopedia libre> Acceso: 15 oct. 2025., reconocido académico y político colombiano, desarrolló experiencias exitosas en cultura ciudadana. Mockus afirma que uno no nace ciudadano, uno se va volviendo ciudadano a través de la construcción de ciudadanía que consiste en tratarnos unos a otros como ciudadanos, confiando en la autorregulación y dando oportunidades para demostrar madurez cívica.
Una de las aportaciones más relevantes del concepto de ciudadanía, es la realizada por Adela Cortina 3 Ref.Adela Cortina (1947) es la filósofa moral española contemporánea más influyente, con proyección iberoamericana. Ha logrado hacer de la filosofía práctica una disciplina relevante para la vida pública, conectando reflexión académica con problemas sociales concretos: empresa, educación, política, economía y convivencia democrática. De entre sus obras más emblemáticas y reconocidas se encuentran: Ética mínima (1986) Su obra más influyente y fundacional. Establece las bases de una ética cívica común en sociedades pluralistas, distinguiendo entre: ética de máximos: proyectos de vida plena (religiosos, ideológicos) y ética de mínimos: valores compartidos imprescindibles para la convivencia. Aporofobia, el rechazo al pobre (2017) Desarrolla el concepto que acuñó en los años 90. Argumenta que no rechazamos a los extranjeros por ser diferentes, sino por ser pobres lo cual es una forma fundamental de exclusión social. Ética aplicada y democracia radical (1993) Aplicación de la ética discursiva a problemas concretos como la bioética, la ética económica, la ética de la información y la profundización de la democracia. Ética de la razón cordial (2007) en la que propone superar la dicotomía razón/emoción, argumentando que la ética requiere tanto racionalidad como cordialidad (del latín cor, cordis: corazón). Una ética verdaderamente humana debe integrar la capacidad racional de argumentar y dialogar, así como la capacidad afectiva de reconocer y estimar al otro. en su conocida obra “Ciudadanos del mundo. Hacia una teoría de la ciudadanía” (1997) en la que plantea la idea de una ciudadanía que trasciende las fronteras del Estado-nación. Propone una ciudadanía “cosmopolita” basada en la tradición kantiana, donde los individuos se reconocen como ciudadanos del mundo, vinculados por obligaciones morales universales más allá de sus pertenencias nacionales. La autora articula un modelo de ciudadanía en diversos niveles simultáneos:
- Local: vinculación a la comunidad inmediata.
- Estatal: pertenencia al Estado-nación.
- Supranacional: ciudadanía europea (en su contexto).
- Global: ciudadanía cosmopolita.
Fundamentándose en la ética discursiva de Habermas y Apel, Adela Cortina sostiene que la ciudadanía democrática requiere: 1) Diálogo racional entre ciudadanos; 2) Reconocimiento mutuo como interlocutores válidos; 3) Construcción consensual de normas y 4) Participación activa en la deliberación pública. En este sentido distingue entre lo que denomina “Ciudadanía pasiva” cuando el individuo es meramente un receptor de derechos otorgados por el Estado y “Ciudadanía activa” cuando los individuos son sujetos participativos que construyen la comunidad política mediante el ejercicio de virtudes cívicas 4 Ref.CORTINA, Adela. Ciudadanos del mundo. Hacia una teoría de la ciudadanía. Madrid: Alianza, 1997..


Juan Miguel Batalloso Navas, es Maestro de Educación Primaria y Orientador Escolar jubilado, además de doctor en Ciencias de la Educación por la Universidad de Sevilla, -España–.
Ha ejercido la profesión docente durante 30 años, desarrollando funciones como maestro de escuela, director escolar, orientador de Secundaria y formador de profesores.
Ha impartido numerosos cursos de Formación del Profesorado, así como Conferencias en España, Brasil, México, Perú, Chile y Portugal. También ha publicado diversos libros y artículos sobre temas educativos.
Localmente, participa y trabaja en la Asociación “Memoria, Libertad y Cultura Democrática” En la actualidad, casi todo su tiempo libre lo dedica a la lectura, escritura y administración del sitio KRISIS. Su curriculum completo lo puedes ver AQUÍ.
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