IDEAS Y ESCRITOS EN TIEMPOS DE PANDEMIA (1): ¿Cómo los llamamos? ¿Estudiantes, alumnos o discípulos?

          

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Por Jorge Eduardo Noro

La reunión de estos textos e ideas propias y ajenas fue realizada en enero de 2022, cuando un verano despiadado se asociaba con una de las olas del Covid. Pensaba que no sería contagiado, pero el virus me sorprendió y se apropió de mi cuerpo y muchas de estas páginas fueron encontrando ubicación y forma mientras intentaba regresar a la normalidad. Cada texto ha sabido dialogar con el contexto en el que aparecieron en aquel marzo de 2020 a este enero de 2022

Desde hace muy poco tiempo, se ha venido incorporando de manera furtiva una connotación que pone en cuestión la palabra ALUMNO, prohibiendo su uso. Según ese criterio, la palabra alumno es un vocablo compuesto por el prefijo “a” que significa sin, ausencia o carencia, unido a la raíz “lumen – luminis”: SIN LUZ. Los alumnos serían, injustamente “los sin luz”. El término comienza a ser utilizado en el siglo XVIII al calor de la Ilustración y de las LUCES DE LA RAZÓN, el brillo de la Civilización frente a la oscuridad, la ignorancia, el atraso, la barbarie, la incultura de los que “no tenían luces.

Pero tanto, la ETIMOLOGÍA como la referencia histórica son erróneas y condenan sin fundamento una palabra: El deseo no puede sustituir la prueba, y el interés en querer manejar determinados significados no nos habilitan a forzar significados y etimologías.

La palabra ALUMNO es una palabra con significados específicos, que puede ser legítimamente utilizada, porque: (1) No es una palabra compuesta (a – lumen) porque es en sí misma un lexema, o una raíz propia, sin prefijos, que deviene del sustantivo latino ALUMNUS – ALUMNI, que significa discípulo, niño o pupilo, y hace referencia a la persona alimentada, acompañada, criada o educada desde su niñez por alguien. Y por derivación un discípulo acompañado por su maestro en el proceso de crecimiento. (2) ¿De dónde proviene o se deriva, el sustantivo latino ALUMNUS? Este viene de “ALÉRE” que significa alimentar y es el infinitivo latino de ALO – ALUI – ALÉRE – ALITUM que, entre otras cosas, significa: alimentar, nutrir, cultivar, educar. Es decir: el que se alimenta, el que se nutre, como biológicamente, lo hace el niño, cuando busca el pecho de su madre. (3) De la misma raíz deviene otra expresión: “ALMA MATER” (madre que alimenta, madre nutricia) referida a las universidades, como fuente de nutrición del conocimiento universal = ALMA MATER STUDIORUM (4) Curiosamente la palabra ADULTO proviene de un significado análogo: aquí sí hay una palabra compuesta: AD + ALO, ALUI, ALERE, ALTUM y significa precisamente: el que no necesita ser alimentado por otro, el que ya ha llegado a un estado de crianza o crecimiento.

Por su parte la palabra DISCÍPULO proviene de DISCERE, DISCO (aprender) o sea = el que aprende el que se deja enseñar. Pero también se asocia a DISCIPLINA, el que somete a las reglas, a la enseñanza, a la educación y a la disciplina.

Finalmente, ESTUDIANTE es el resultado de una deformación del significado de la palabra latina «STUDERE» y su sustantivo “STUDIUM”. “STUDERE” se podría traducir como esforzarse, o más correctamente “poner aplicación, celo, ardor, diligencia en”, pues este verbo latino siempre se usaba con un complemento. Luego un estudiante en la época romana era alguien que se esforzaba, no alguien que aprendía, porque no todo aprendizaje conlleva esfuerzo, ni todo esfuerzo representa aprendizaje.

JORGE EDUARDO NORO nació en la ciudad de Paraná, de la provincia de Entre Ríos, una de las más hermosas de la Argentina, aunque actualmente reside en la provincia de Buenos Aires.
   Es profesor de Filosofía, Pedagogía y Letras, doctor en Ciencias de la Educación y está especializado en Filosofía.
   Ha trabajado como docente con adolescentes durante cuarenta años y al mismo tiempo en la formación de profesores.
   Con el paso del tiempo ingresó como profesor universitario y actualmente imparte seminarios de grado y potgrado en Argentina y otros países de América.
      Ha publicado alrededor de quince libros y desde hace algunos años sus publicaciones están disponibles en diversos sitios web como AcademiaEdu, Calameo, Scribd y en su propio sitio web.
      Dedica sus días a los seminarios que imparte, a participar como invitado en congresos y cursos, pero sobre todo a escribir mucho y a cuidar los árboles que ha plantado. Tiene dos hijos y un nieto, además de ser hincha del Racing.
      Su curriculum completo puedes encontrarlo AQUÍ
      Vaya desde aquí nuestro más sentido agradecimiento por participar y prestigiar con sus escritos este sitio de KRISIS, un espacio para la Educación y el Desarrollo de la Conciencia.

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