KRISIS

RECORDANDO a ANTHONY DE MELLO (1): un camino de transformación

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Por Juan Miguel Batalloso Navas

«>En cierta ocasión se quejaba un discípulo a su Maestro:
—Siempre nos cuentas historias, pero nunca nos revelas su significado.
El Maestro replicó:
—¿Te gustaría que alguien te ofreciera fruta y la masticara antes de dártela?

Nadie puede descubrir tu propio significado en tu lugar

Descubrí a Anthony de Mello hace muchísimos años, cuando cayó en mis manos por vez primera su conocidísima obra El canto del pájaro. 1 Ref.De MELLO, Anthony. El canto del pájaro. Sal Terrae. Santander. 1970.. Sin embargo, en aquel tiempo no pude apreciar en toda su extensión todo lo que Anthony de Mello anunciaba para la comprensión profunda del mensaje de Jesús «el hijo del carpintero» y de sus implicaciones para el desarrollo personal y social. Andaba yo muy ocupado yo en eso que llamábamos ❝la transformación la sociedad ❞. Creía ingenuamente que, mediante mi voluntad individual, sumada a otras voluntades, seríamos capaces de cambiar el rumbo de la Historia o la sociedad concreta del pueblo en el que vivía.

Recuerdo que mi gran Maestro y amigo Pepe García Calvo, me decía que yo era una mezcla entre Zuinglio y la ❝izquierda cejijunta❞ porque creía ciegamente que para cambiar algo bastaba con la voluntad férrea e indomable de las decisiones personales o colectivas. Del contexto, los requisitos, las condiciones objetivas, la complejidad de los procesos sociales, el análisis detallado de las fortalezas, oportunidades, debilidades y amenazas o del cambio personal, nada de nada. Y es que como casi todo el mundo sabe, la izquierda cejijunta es la que razona más o menos así: si las condiciones objetivas impiden la transformación de la sociedad, peor para la sociedad. En cualquier caso, lo cierto fue que por aquel entonces yo no tenía tiempo para andarme con meditaciones y cosas de esas.

También he de decir, que a pesar de que gran parte de mi actividad personal, social y profesional estuvo volcada y dirigida siempre al exterior o lo que yo llamo «hacer y hacer» hubo un momento en que experimenté como una especie de visión, gracias a una dolencia que podía haberme llevado al más allá. Bendita dolencia que tanto me ayudó a vivir con más intensidad y profundidad. Fue entonces cuando retomé El canto del pájaro. Pues bien, en mi relectura encontré un pequeño cuentecito que siempre guardo en mi memoria sentimental y he contado muchas veces a otras personas y que desde luego me ha servido, no para cambiar el mundo, sino para por lo menos ver las cosas de otra manera. Es este:

CAMBIAR YO PARA QUE CAMBIE EL MUNDO
El sufí Bayazid dice acerca de sí mismo:
«De joven yo era un revolucionario y mi oración consistía en decir a Dios: ‘Señor, dame fuerzas par cambiar el mundo’». «A medida que fui haciéndome adulto y caí en la cuenta de que me había pasado media vida sin haber logrado cambiar a una sola alma, transformé mi oración y comencé a decir: ‘Señor, dame la gracia de transformar a cuantos entran en contacto conmigo. Aunque sólo sea a mi familia y a mis amigos. Con eso me doy por satisfecho’».
«Ahora, que soy un viejo y tengo los días contados, he empezado a comprender lo estúpido que yo he sido. Mi única oración es la siguiente: ‘Señor, dame la gracia de cambiarme a mí mismo’. Si yo hubiera orado de este modo desde el principio, no habría malgastado mi vida
».
Todo el mundo piensa en cambiar a la humanidad. Casi nadie piensa en cambiarse a sí mismo.2 Ref.De MELLO, Anthony.El canto del pájaro.Sal Terrae. Santander.1988

También tuve la fortuna de que cayera en mis manos, cuando todavía el Internet casi no existía, un libro que me regaló mi entrañable gran amigo y ex-alumno de El Coronil (Sevilla), Jerónimo. Un libro, por cierto, que releí años más tarde y que estoy releyendo minuciosamente otra vez en este tiempo de pandemia y tribulaciones. Se trata de la obra del jesuita Carlos G. Vallés titulada LIGERO DE EQUIPAJE 3 Ref.Si excepcional y extraordinaria es la persona de Anthony de Mello, igual de excepcional y maravillosa es la persona del sacerdote jesuita Carlos González Vallés, por lo que te invito a que te detengas en su Web pulsando en el enlace o te des una vuelta por Youtube para verlo y escucharlo en directo. En esta obra, su autor no solo relata su experiencia personal de amistad y aprendizaje con Anthony de Mello, sino lo que es más importante: subraya, destaca y comenta con amenidad y maestría los mensajes esenciales de Anthony de Mello y su singular evolución.  Su título, que rememora los famosos versos de Don Antonio Machado, ya es indicativo de una de las ideas centrales de la obra de A. de Mello: el desapego o la capacidad para disfrutar del milagro de la vida ❝con todo o con nada❞. Me impactó tanto este libro, que decidí zambullirme en toda la obra de Tony De Mello y así hasta hoy. Así, poco a poco fui descubriendo la profundidad, el humor y el amor que irradiaba tanto en sus escritos, como en sus conferencias. De hecho, gran parte de sus escritos son transcripciones de sus charlas por eso tienen una vivacidad y una frescura extraordinarias que ya tendré oportunidad de dejar por aquí.

Así pues y consecuentemente con mis intereses lectores y de reflexión, me he decidido a ir colocando por aquí toda una serie de textos breves de Anthony de Mello, junto a los comentarios de su amigo jesuita Carlos G. Vallés a los que añadiré, llegado el caso, algunas interpretaciones personales basadas en mi propia experiencia. Inauguro así una nueva serie de articulitos dedicada en exclusividad al pensamiento y la obra de Anthony de Mello, que por cierto puedes encontrar también en numerosísimas publicaciones en la Web. Tal vez de Anthony de Mello, está todo dicho ya y lo que yo pueda añadir no va a aportar nada nuevo, sin embargo y dado que esto me sirve para reaprender y reinterpretar conceptos e ideas que me motivan, pues he decidido embarcarme en este nuevo entretenimiento.

Bueno, pues ya lo único que me queda por el momento, es presentaros un excelente documental de la Universidad Nacional a Distancia (UNED) en el que se ofrece una estupenda semblanza biográfica de Anthony de Mello. En este punto, no hay que olvidar que Anthony de Mello fue vigilado estrechamente, reprendido y perseguido por la famosa Congregación para la Doctrina de la Fe (Ex Santo Oficio o antigua Inquisición). Una organización vaticana, que fue redefinida y reestructurada por Papa polaco Wojtyla (Juan Pablo II) que fue dirigida desde 1981 por Joseph Ratzinger, (Benedicto XVI ).

Muchas gracias por haber llegado hasta aquí y si es de tu interés, difunde por favor.

En Cala (Huelva), a 19 de septiembre de 2021

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Juan Miguel Batalloso Navas, es Maestro de Educación Primaria y Orientador Escolar jubilado, además de doctor en Ciencias de la Educación por la Universidad de Sevilla, -España–.
Ha ejercido la profesión docente durante 30 años, desarrollando funciones como maestro de escuela, director escolar, orientador de Secundaria y formador de profesores.
Ha impartido numerosos cursos de Formación del Profesorado, así como Conferencias en España, Brasil, México, Perú, Chile y Portugal. También ha publicado diversos libros y artículos sobre temas educativos.
Localmente, participa y trabaja en la Asociación “Memoria, Libertad y Cultura Democrática” En la actualidad, casi todo su tiempo libre lo dedica a la lectura, escritura y administración del sitio KRISIS. Su curriculum completo lo puedes ver AQUÍ.

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2 comentarios sobre «RECORDANDO a ANTHONY DE MELLO (1): un camino de transformación»

  1. ¡Qué gran verdad encierra la propuesta de cambiarse a sí mismo! Ese cambio, pienso yo, solo es posible preguntándonos si pensamos y actuamos correctamente, lo que conlleva una intromisión en nuestra conciencia para cambiar lo que haya que cambiar. Esa intromisión solo es posible con una gran dosis de humildad porque el orgullo es una barrera infranqueable que obstaculiza el cambio.

  2. Es la llave
    No hay cambio, si este no se realiza desde el propio interior. Nada tiene importancia, absolutamente nada más que tú mismo, pero no contemplado de forma agocentrica y material, sino desde el desasimiento, desde el dejar el mundo de los deseos – como mínimo apartarse – que nunca serán suficientes ni satisfechos, y regresar a la sencillez de lo que somos: humanos vulnerables. Un viaje que te transformará

Me encantaría que hicieras un comentario. Muchas gracias.

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