RECORDANDO a ANTHONY DE MELLO (13): vivir como un rey

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Por Juan Miguel Batalloso Navas

Anthony de Mello distinguía muy bien la diferencia que existe entre “ESTAR alegre y contento” y “SER alegre y feliz“. En todas sus obras nos explica de muy diversas maneras que es en nuestro interior, en nuestra mente condicionada, en donde hay que buscar los obstáculos que nos impiden SER alegres y felices. En realidad, eso de la felicidad, como ya he señalado en un artículo anterior, es un cuento que nos han inculcado desde la más tierna infancia a base de condicionamientos, dependencias y apegos. Por eso, andar buscando la felicidad “ahí afuera” es una estupidez que puede convertirnos definitivamente en estúpidos y así nos va. Claro que, esto es muy fácil de decir cuando se goza de una situación existencial en la que tenemos satisfechas todas nuestras necesidades materiales, sociales y afectivas: ¿cómo va a ser feliz el que tiene hambre, sed, soledad, desamparo o es perseguido o violentado por su condición sexual, étnica o nacional? ¿cómo van a ser felices los que viven en la miseria y sobreviven con menos de dos dólares al día? ¿cómo van a ser felices los enfermos, marginados, excluidos y oprimidos?

Curiosamente Anthony de Mello dice también que incluso en las peores condiciones de existencia se puede llegar a ser feliz, lo cual puede ser cierto. De hecho, hay muchas personas que a pesar de las dificultades en las que viven diariamente consiguen gozar de estados de calma y alegría interior que ya quisieran para sí las personas acomodadas. Sin embargo, con este asunto hay que tener mucho cuidado porque no vaya a ser que con tanta espiritualización nos olvidemos de que hay personas, grupos y organizaciones que infringen objetivamente daño a los demás y violan sistemáticamente los Derechos Humanos Universales. Y ante esas personas y grupos, como decía aquella famosa película chilena “Ya no basta con rezar“, es decir, no basta con buscar refugio en nuestra mente y decir “yo estoy bien” como si el mundo y la realidad social concreta en la que vivo estuviesen también bien. No hay pues desarrollo interior que no lleve implícito una voluntad firme de compromiso por los Derechos Humanos Universales y por hacer el bien a los demás.

En todo caso creo que está claro que todos nuestros disgustos, decepciones, frustraciones y ansiedades, se producen por nuestra escasa capacidad para descentrarnos, relativizar y descubrir que el mando y el control de nuestros estados emocionales está en nuestras manos.

VIVIR COMO UN REY
«…Os voy a decir lo que significa vivir como un rey: no conocer para nada la ansiedad. No tener ningún conflicto interior en absoluto. Ni tensiones, ni presiones, ni disgustos, ni aflicciones. Quitado todo eso, ¿qué os queda? La felicidad en estado puro.
La gente pregunta a veces: “¿Qué tengo que hacer para ser feliz?” Para ser feliz no tienes que hacer nada, tonto. Si te crees que tienes que hacer algo para ser feliz, lo que se está demostrando es la poca cultura teológica que has adquirido. Para ser feliz no tienes que hacer nada. La felicidad no la alcanzas. ¿Sabes por qué? Porque ya la tienes. La tienes ahora mismo. Pero la estás bloqueando constantemente con tu estupidez. La estás bloqueando. En cuanto dejes de bloquearla, la tendrás.

Si yo pudiera enseñarte a librarte de tus conflictos, de tus ansiedades, de tus tensiones, de tus presiones, de tu vacío, de tu soledad, de tu desánimo, de tu aflicción…; si pudieras librarte de todo eso, ¿qué te quedaría? Lo que te quedaría sería la felicidad en estado puro, sin diluir.

Los chinos lo expresan de una manera muy bonita: “Cuando no hay obstáculos ante el ojo, el resultado es la visión”. Para tener vista no tienes que hacer nada. Cuando no hay obstáculos ante el ojo, el resultado es la visión. Cuando el oído no está tapado, el resultado es la audición. Cuando no hay obstáculos en la boca, el resultado es el gusto. Cuando la mente está libre de obstáculos, el resultado es la verdad. Y cuando el corazón está libre de obstáculos, el resultado es la alegría y el amor.

Tú tienes todo eso, pero con obstáculos. Déjalos caer. Así pues, he aquí el segundo paso importante. Reconocer que no quieres salir del desastre. Quieres comodidad. Quieres comodidad. Quieres tus pequeñas posesiones. Quieres esas cositas que la sociedad te ha hecho creer falsamente que son esenciales para la felicidad. Eso es lo que quieres. No quieres salir del desastre. Son esas cosas mismas las que generan el desastre. Te voy a proponer una cosa para que la pienses. ¿No se te ha ocurrido nunca pensar que lo mismo que tú llamas tu felicidad es, en realidad, tu cadena?…» 1 Ref.DE MELLO, Anthony. Redescubrir la vida. Gaia. Móstoles (Madrid). 2018.

Muchas gracias por haber llegado hasta aquí y si es de tu interés, difunde por favor.
Camas (Sevilla) a 12 de diciembre de 2021.

Juan Miguel Batalloso Navas, es Maestro de Educación Primaria y Orientador Escolar jubilado, además de doctor en Ciencias de la Educación por la Universidad de Sevilla, -España–.
Ha ejercido la profesión docente durante 30 años, desarrollando funciones como maestro de escuela, director escolar, orientador de Secundaria y formador de profesores.
Ha impartido numerosos cursos de Formación del Profesorado, así como Conferencias en España, Brasil, México, Perú, Chile y Portugal. También ha publicado diversos libros y artículos sobre temas educativos.
Localmente, participa y trabaja en la Asociación “Memoria, Libertad y Cultura Democrática” En la actualidad, casi todo su tiempo libre lo dedica a la lectura, escritura y administración del sitio KRISIS. Su curriculum completo lo puedes ver AQUÍ.

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3 thoughts on “RECORDANDO a ANTHONY DE MELLO (13): vivir como un rey

  1. ¡Cuántas verdades dices! …, pero ¿es posible o no es posible ser feliz en esta dimensión?. Sí, cuando conseguimos iluminar nuestra mente con la LUZ DE LA CONCIENCIA, ese algo que nos sostiene, nos penetra, que es parte del todo y de la nada que lo abarca todo, lo inefable, el misterio que podemos experimentar en el silencio y saborear en la compasión. “La paciencia todo lo alcanza”, “nada te turbe”, un día TODOS SEREMOS LUZ.

    1. Muchas gracias, querido. Completamente de acuerdo contigo. Me encanta lo de la paciencia y el nada te turbe porque en ese silencio, que a mi modo de ver es luz que desvela y aclara sombras al mismo tiempo que alumbra esperanza y compasión es donde yo encuentro muchas veces mi propia salvación que siempre es aquí y ahora. Un fuerte abrazo.

  2. Todos nuestros disgustos y frustraciones pueden evitarse si poseemos la capacidad de relativizar y descubrir, como muy bien dices, que el mando y el control de nuestros estados emocionales depende de nosotros.
    También suscribo que hay que desechar la palabra felicidad porque de lo que se trata es de tener el ánmo alegre y contento, que es el resultado de la autoestima, sobre lo que escribí un artículo en mi blog y fue publicado por El Periódico.
    Un fuerte abrazo, José.

Me encantaría que hicieras un comentario. Muchas gracias.

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