KRISIS

RECORDANDO a ANTHONY DE MELLO (2): darse cuenta, despertar y desapegarse

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Por Juan Miguel Batalloso Navas

LA PALOMA REAL
Nasruddin llegó a ser primer ministro del rey. En cierta ocasión, mientras deambulaba por el palacio, vio por primera vez en su vida un halcón real.
Hasta entonces, Nasruddin jamás había visto semejante clase de paloma. De modo que tomó unas tijeras y cortó con ellas las garras, las alas y el pico del halcón. «Ahora pareces un pájaro como es debido», dijo; «tu cuidador te ha tenido muy descuidado».
¡Ay de las gentes religiosas que no conocen más mundo que aquel en el que viven, y no tienen nada que aprender de las personas con las que hablan!

Anthony de Mello era cristiano, sacerdote jesuita y por tanto miembro de la Iglesia Católica. No obstante, su condición de cristiano y jesuita jamás le impidió investigar por sí mismo muchas de las religiones y tradiciones espirituales de Oriente. Era un profundo conocedor del budismo, además del hinduismo, el confucianismo y el taoísmo por lo que no solo practicaba la oración espiritual cristiana, sino también la meditación budista. Los estudiosos de su obra señalan que recibió influencias del maestro budista Chah Subhatto y del filósofo Jiddu Krishnamurti. En el mismo sentido, Anthoy de Mello estudió psicología en la Universidad Loyola de Chicago recibiendo enseñanzas e influencias de Carl Rogers y de otros autores de la Psicología Humanista, como Abraham Maslow.

En mi opinión, Anthony de Mello supo sintetizar magistralmente las tradiciones espirituales de Oriente y Occidente. Una síntesis realizada también, tanto a partir del pensamiento profundamente crítico y autónomo de Krishnamurti, como a los principios de autorrealización, creatividad, aceptación incondicional y significado de la vida de la Psicología Humanista. Y todo esto lo encarnó en su propia vida, en su trabajo, en los más pequeños actos cotidianos, pero especialmente en su insobornable vocación, no solo de hacer pensar y ayudar a las personas a madurar psicológicamente y desarrollarse espiritualmente, sino también en su disposición permanente por aprender, conocer, investigar y realizar proyectos innovadores y creativos. En todas las obras que he tenido la oportunidad de leer de él, Anthony de Mello siempre insiste en lo mismo que insistía Krishnamurti: que nadie se creyera sus mensajes, así como así, que cuestionara hasta el fondo sus afirmaciones y que cada uno sacase sus propias conclusiones.

Desde mi punto de vista, los objetivos fundamentales de sus libros, cursos y conferencias de acuerdo con los textos de los que dispongo, son entre otros, por así decirlo, de tres tipos.

De una parte, intentaba que sus lectores o asistentes a sus conferencias se cuestionasen sus vidas, sus formas de pensar y de sentir. Para ello, Anthony de Mello, mediante una metodología socrática y/o interrogativa y utilizando diferentes historias y narraciones, casi todas ellas, paradójicas, va poco a introduciendo al escuchante o al lector en un proceso reflexivo de autoobservación y autoconocimiento. Así, intenta que nos ❝demos cuenta❞ de todos aquellos condicionamientos o programaciones mentales heredadas social y culturalmente que nos impiden desarrollarnos plenamente como personas.

En segundo lugar, y sin abandonar las referencias a los textos evangélicos, como tampoco al uso de los cuentos orientales 1 Ref.Él decía de sí mismo que no era escritor, sino contador de cuentos: «Yo no soy escritor. Yo soy un narrador de cuentos, y así es como me presentan a mí en América: el Padre Anthony de Mello, narrador de cuentos. Yo escribo cuentos y meditaciones, pero ni ensayos ni tratados. Mi escribir es de tipo abierto… y que el lector saque sus consecuencias» G. VALLÉS., Carlos. Ligero de equipaje. Sal Terrae. Santander. 1997. Pág. 6. nos introduce en la experimentación de la espiritualidad como un proceso de despertar o de liberación de nuestros condicionamientos y «programaciones» mentales.

Evidentemente, Mello asocia «el despertar» a la presencia actuante de la conciencia espiritual, sin embargo, debo señalar que el desarrollo pleno e integral de la conciencia, no se reduce exclusivamente al ejercicio mental de carácter espiritual, sino que abarca diferentes dimensiones y niveles de conciencia. 2 Ref.WILBER, Ken. Espiritualidad integral. El nuevo papel de la religión en el mundo actual. Kairós. Barcelona. 2007. En definitiva, lo que A. de Mello pretende, es ayudarnos a que nos liberemos de nuestros prejuicios, estereotipos y condicionamientos que son los que nos impiden vivir con profundidad e intensidad en el aquí y el ahora. En este sentido Carlos G. Vallés dice de él:

«…Su capacidad básica de vivir el presente como si nada hubiera existido antes ni hubiera de existir después, daban a sus contactos con cualquier persona una intimidad y un ardor que calaban a fondo y dejaban huella permanente en grata memoria…»3 Ref.G. VALLÉS, Carlos. Ligero de equipaje. Sal Terrae. Santander. 1997. Pág. 2

Y, por último, otro de los objetivos explícitos e implícitos de la obra de Anthony de Mello es demostrarnos que además de nuestros condicionamientos mentales, la raíz del sufrimiento humano no está solo en los deseos encadenados de los que nos habla el budismo, sino en los apegos o asimientos. Es decir, en los vínculos y relaciones de dependencia que establecemos con las cosas y la personas y que nos llevan a creer que no podemos ser felices si nos la tenemos o controlamos. Para Anthony de Mello, la forma más suprema de amor es aquella que puede expresarse y materializarse sin apegos, asimientos o dependencias y en total libertad e incondicionalidad. Vivir plenamente para A. de Mello es ser capaz de ❝disfrutar con todo y con nada❞ despertando y experimentando la vida en cada instante de nuestra existencia.

Finalmente, en este asunto de los deseos y del diferente enfoque que Anthony de Mello aporta frente a «Las cuatro nobles verdades del budismo«4 Ref.El origen de estos principios centrales del budismo se sitúa en el conocido como Sermón de Benarés , que Sidharta Gautama o Buda (siglos VI-V a.d.C.) ofreció a sus discípulos cuando alcanzó la Iluminación. Estos principios o Cuatro Nobles Verdades son: 1ª) Todo es sufrimiento (dukkha). 2ª) El origen o causa de todo sufrimiento es el deseo. 3ª) La cesación o extinción sufrimiento se consigue mediante la extinción o eliminación del deseo. 4ª) Para liberarse de los deseos y del sufrimiento hay que seguir El Noble Sendero Óctuple : 1.- Resta Visión o Comprensión. 2.- Recto pensamiento. 3.- Rectas palabras. 4.- Recta acción. 5.- Rectos Medios de vida. 6.- Recto esfuerzo. 7.- Recta atención y 8.- Recta concentración su gran amigo y Carlos G. Vallés nos dice:

«…El deseo como pura preferencia es perfectamente aceptable e incluso necesario para la vida humana. Sé lo que prefiero, y ejerzo mis opciones dentro de límites legales, con lo cual defino mi carácter y dirijo mi vida.
Escoger es la base misma de la personalidad humana, y el deseo que lleva a escoger lleva al ser humano a desarrollarse como tal. Lo que resulta dañoso es el deseo como «asimiento», como apego, como gancho. Ese es el mayor obstáculo a la felicidad del hombre. Ese apego quiere decir: «no puedo pasar sin eso»; o, en el caso de las relaciones humanas: «no puedo pasar sin ti». Esa actitud lleva a depender, anhelar, agarrarse, a la ansiedad por ‘poseer y al temor de perder. Método infalible de perder la paz del alma sin remedio. Tony repetía sin cansarse «La única causa del sufrimiento humano (aparte del dolor puramente físico) es el apegarse a las cosas y a las personas. Soltad las amarras y encontraréis la paz.»….»5 Ref.G. VALLÉS, Carlos. Ligero de equipaje. Sal Terrae. Santander. 1997. Pág. 20

Muchas gracias por haber llegado hasta aquí. Que tengas un feliz domingo.
Cala (Huelva) -España- a 26 de septiembre de 2021.

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Juan Miguel Batalloso Navas, es Maestro de Educación Primaria y Orientador Escolar jubilado, además de doctor en Ciencias de la Educación por la Universidad de Sevilla, -España–.
Ha ejercido la profesión docente durante 30 años, desarrollando funciones como maestro de escuela, director escolar, orientador de Secundaria y formador de profesores.
Ha impartido numerosos cursos de Formación del Profesorado, así como Conferencias en España, Brasil, México, Perú, Chile y Portugal. También ha publicado diversos libros y artículos sobre temas educativos.
Localmente, participa y trabaja en la Asociación “Memoria, Libertad y Cultura Democrática” En la actualidad, casi todo su tiempo libre lo dedica a la lectura, escritura y administración del sitio KRISIS. Su curriculum completo lo puedes ver AQUÍ.

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En Cala (Huelva), a 26 de septiembre de 2021

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Un comentario sobre «RECORDANDO a ANTHONY DE MELLO (2): darse cuenta, despertar y desapegarse»

  1. Gracias Juan Miguel por recrear las palabras del maestro Tony de Mello, en estos momentos tan cruciales para la humanidad donde el estar despierto, atento, discernir y activar nuestro pensamiento, alejandolo de las creencias y suposiciones, es tan importante pues en ello nos va la vida, la esencia de nuestra existencia y el anclaje a un futuro impreciso y distópico, donde tal vez no estemos salvando valores que nos puedan equilibrar y hacernos mejores.
    Agradecida por ampliar nuestra consciencia🌹

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