Tmp. máx. lect.: 8 min.

ENSEÑAR LA CONDICIÓN HUNANA (1)
¿Qué es la condición humana?

Personalmente vengo leyendo y estudiando su obra desde 1999, cuando accedí por vez primera a “LOS SIETE SABERES NECESARIOS DE LA EDUCACIÓN PARA EL FUTURO” gracias a la recomendación de mi inolvidable amigo, maestro y profesor José García Calvo (1935-2001). Un profesor, por cierto, que mucho antes de que Morin formulara y desarrollara el paradigma de la complejidad en su impresionante obra de “EL MÉTODO” (6 volúmenes), ya nos decía, sin cansarse de repetírnoslo, que para conocer la realidad y en concreto al ser humano es necesario relacionar, unir, integrar, contextualizar, afirmando siempre con convicción que no puede construirse ninguna Teoría de la Educación si nos quedamos instalados en la especialización y el conocimiento parcelario.
Después y tras largos años de elaboración de mi tesis doctoral que definitivamente lei en el año 2005, descubrí que había que cambiar radical y completamente los fundamentos ontológicos, epistemológicos de la Educación si es que deseábamos hacer posible un nuevo tipo de Educación más coherente y satisfactoria para las necesidades de todos los seres humanos del siglo XXI.
Y en esta tarea de descubrimiento de un nuevo paradigma educativo, me ayudó enormemente el conocimiento de la obra y de la persona de la profesora brasileña Maria Cândida Moraes, quién desde 1997 viene aportando valiosísimas contribuciones para reformar la Educación desde sus cimientos 1 Ref.MORARES, Maria C. O paradigma educacional emergente. Campinas: Papirus, 1997; Ecologia dos saberes. Complexidade, transdisciplinariedade e educaçao. São Paulo: Antakarama/WHH, 2008; Paradigma Educacional Ecossistêmico – Por uma nova ecologia da aprendizagem. Rio de Janeiro; Wak, 2021 a la que desde aquí quiero también rendir homenaje por todas sus aportaciones a la construcción de ese nuevo paradigma educativo.
Comienzo pues esta serie, dedicada a la ENSEÑANZA DE LA CONDICIÓN HUMANA rindiendo mi más profundo homenaje tanto a Edgar Morin como a José García Calvo y a Maria Cândida Moraes, tres de los más grandes maestros, entre otros, que he tenido a lo largo de mi vida como estudioso, educador e incluso militante social y político.
En consecuencia, espero y deseo que estas reflexiones puedan ayudarte a comprender y justificar la necesidad de transformar radicalmente la Educación en todas sus dimensiones, si es que queremos que nuestro futuro sea más justo, humanitario, fraterno y solidario.
Te saluda atentamente:
Juan Miguel Batalloso Navas

(Edgar Morin. 1999.
Los siete saberes necesarios para
la Educación del futuro)
Tal y como nos señala Hanna Arendt en su universal obra “La condición humana” 2 Ref.ARENDT, Hannah. La condición humana. Barcelona. Paidós. 1993., los conceptos de “naturaleza humana” y “condición humana” no son idénticos ni significan lo mismo.
La “naturaleza humana” comúnmente se entiende como el conjunto de atributos o de características fundamentales o esenciales que cualquier ser humano posee y que pueden inferirse o identificarse mediante la observación de su conducta y de sus producciones. Unas características que o bien son comunes a todos los seres humanos en general o también pueden singularizarlo compartiéndolas con grupos humanos específicos, dando lugar así a lo que conocemos como tipologías psicológicas.
Del asunto relativo a conceptualizar, definir o describir lo que es un ser humano diferenciándolo así del resto de los seres se ha encargado siempre la Filosofía y también todas las religiones, pero de forma especial la Antropología Filosófica, un área de conocimiento que intenta responder a las clásicas y eternas preguntas de quienes somos, de dónde venimos y a dónde vamos, o también a las famosas preguntas de Kant sobre qué puedo saber, que puedo hacer y qué puedo esperar. Para ello obviamente se ha auxiliado de todos los conocimientos científicos que la Historia de la Ciencia en su conjunto ha ido produciendo, así como de todas las contribuciones de la Historia de la Filosofía. De esta forma han ido surgiendo teorías del ser humano escuelas y corrientes filosófica en las que se han ido integrando los más diversos conocimientos. Tal es el caso, por ejemplo, de las aportaciones de Marx, Freud y Nietzsche (los filósofos de la sospecha), la filosofía de los valores de Max Scheler, el Psicoanálisis social de Erich Fromm o el paradigma de la complejidad de Edgar Morin, sin olvidar claro está, todas las aportaciones de la Psicología desde que se constituyó como Ciencia en el siglo XIX.
A partir de aquí, el término “condición humana” hace referencia al conjunto total de relaciones, interacciones, interdependencias que hacen posible, visible y concreta la existencia real de un ser humano en el mundo de forma que lo configuran como un ser singular y único. Así pues, el estudio de la “condición humana“, es decir, de la condición de un ser en permanente relación con su medio social y natural es inseparable del estudio de su naturaleza. Y es que de la observación de cualquier fenómeno humano siempre se tiene la tendencia, a preguntarse por qué nos comportamos de una determinada manera y no de otra y en que medida nuestra condición humana, más que la expresión de una naturaleza fija e inmutable es en realidad el resultado de los condicionamientos de la estructura económica, social y cultural, estructura que en la civilización capitalista está atravesada por la dominación de unas clases sociales sobre otras y por la brecha cada vez mayor de desigualdad social en todo el Planeta..
Así pues, hablar de condición humana o tratar de definirla es sin duda un asunto harto complejo en el que se mezclan e interactúan numerosísimas variables y relaciones que por lo general están atravesadas por la imprevisibilidad y la incertidumbre, aunque tengamos siempre la tendencia o el deseo de controlar y programar todo lo que nos sucede.
El término “condición humana” es sobradamente conocido, sobre todo cuando lo utilizamos como argumento que justifica la causa de nuestra conducta o de hechos y acontecimientos sociales netamente inhumanos, con lo cual estamos diciendo que nada se puede hacer. Un argumento que lleva implícito un terrible mensaje desesperanzador dado que partimos del supuesto de que la condición humana es inmodificable y de que por tanto nada puede hacerse para mejorarla, con lo cual estamos también afirmando que la Educación no tiene ningún sentido. Esta es la razón por la que creo que este término no solo es necesario clarificarlo, sino sobre todo estudiarlo y profundizar en él con el fin de obtener pistas y orientaciones para llegar a ser plenamente humanos.
Siguiendo la orientación del prestigioso filósofo argentino Arturo Andrés Roig, el término “condición humana” puede ser entendido o concebido de tres formas diferentes. 3 Ref.ANDRÉS, Arturo La condición humana: desde Demócrito hasta el Popol Vuh. Literatura y Lingüística. 2003; ISSN: 0716-5811. Disponible en: https://www.redalyc.org/articulo.oa?id=35201417 Acceso: 3 jun. 2026.
La primera pone el acento en la palabra “condición” en cuanto que esta se concibe como requisito o especificación indispensable, es decir, aquello que caracteriza al ser humano y sin lo cual no puede concebirse su humanidad. La segunda hace referencia al estado circunstancial en el que un ser humano se encuentra o está, o la situación existencial en la cual la humanidad del ser humano concreto se expresa y manifiesta de tal modo que dicha situación condiciona o influye en su condición de humano. Y finalmente, la tercera es la que se centra en aquellas cualidades que un ser humano expresa y manifiesta de forma permanente en su conducta y que permiten atribuirle determinados atributos, características o elementos descriptivos.
Obviamente y como acertadamente sintetiza nuestro autor, esas tres diferenciaciones del concepto de condición humana incluyen necesariamente el concepto de “naturaleza humana” e incluso lo exceden en cuanto que de ellas podemos deducir no solo una ontología y una antropología, sino también lo que podría denominarse desde mi punto de vista, como una “antropo-existenciología” o supuesta ciencia que estudiara aquellas condiciones existenciales que hacen posible no solo la humanidad de lo humano, sino su propia existencia biológica, material, social y cultural inserta en nuestro Planeta.
CONTINUARÁ…
Juan Miguel Batalloso Navas, es Maestro de Educación Primaria y Orientador Escolar jubilado, además de doctor en Ciencias de la Educación por la Universidad de Sevilla, -España–.
Ha ejercido la profesión docente durante 30 años, desarrollando funciones como maestro de escuela, director escolar, orientador de Secundaria y formador de profesores.
Ha impartido numerosos cursos de Formación del Profesorado, así como Conferencias en España, Brasil, México, Perú, Chile y Portugal. También ha publicado diversos libros y artículos sobre temas educativos.
Localmente, participa y trabaja en la Asociación “Memoria, Libertad y Cultura Democrática” En la actualidad, casi todo su tiempo libre lo dedica a la lectura, escritura y administración del sitio KRISIS. Su curriculum completo lo puedes ver AQUÍ.
Referencia