ENSEÑAR LA CONDICIÓN HUMANA (5) La aportación de Edgar Morin

Tmp. máx. lect.: 8 min.

ENSEÑAR LA CONDICIÓN HUNANA (5)
La aportación de Edgar Morin

Por Juan Miguel Batalloso Navas

«…La educación del futuro deberá ser una enseñanza primera y universal centrada en la condición humana. Estamos en la era planetaria; una aventura común se apodera de los humanos donde quiera que estén. Estos deben reconocerse en su hu-manidad común y, al mismo tiempo, reconocer la diversidad cultural inherente a todo cuanto es humano. Conocer lo hu-mano es, principalmente, situarlo en el universo y a la vez separarlo de él. Cualquier conocimiento debe contextualizar su objeto para ser pertinente. “¿Quiénes somos?” es inseparable de un “¿Dónde estamos?” “¿De dónde venimos?” “¿A dónde vamos?” …» 1 Ref.Edgar Morin. Los siete saberes necesarios para l educación del futuro

         Edgar Morin es sin duda uno de los grandes pensadores y reformadores de la Educación de nuestro tiempo. A mi juicio, es el que más y mejor ha estudiado la condición humana desde sus más diferentes y a su vez complementarias dimensiones. Básicamente viene a decirnos que, sin comprensión humana, sin un conocimiento profundo de nuestra condición contradictoria y compleja, sin un compromiso ético radical y estratégico y sin la conciencia de que el conocimiento tiene cegueras y errores, no es posible hablar con autenticidad y coherencia de Educación. Y para ello propone una nueva forma de abordar los problemas de nuestro Planeta, nuestra humanidad y la Educación, adoptando así la mirada, de lo que él mismo ha conceptualizado como complejidad 2 Ref.MORIN, Edgar. Introducción al pensamiento complejo. Barcelona. Gedisa. 1994..

         Estamos pues ante un antropólogo, un sociólogo, un filósofo, un epistemólogo y un teórico de la Educación con una capacidad extraordinaria para fundamentar y justificar sus afirmaciones a partir de la observación meticulosa de los contextos sociales, políticos, planetarios y sobre todo, del propio ser humano. Bastaría con leer una de sus últimas obras titulada “Cambiemos de vía. Lecciones de la pandemia3 Ref.MORIN, Edgar. Cambiemos de vía. Lecciones de la pandemia. Barcelona. Paidós. 2020 para darnos cuenta de que estamos ante un ser humano profundamente comprometido con su tiempo y con toda la humanidad. En ella y, de diferentes maneras, nos dice que la Educación es una tarea estratégica, no solo de supervivencia humana social y cultural, sino sobre todo de salvación ante la barbarie incesante de una civilización depredadora, militarista, capitalista, patriarcal y profundamente insostenible e inhumana. Y ante esta evidencia, Morin nos insiste en que o cambiamos de rumbo o necesariamente seguiremos avanzando hacia el abismo. Y esta tarea estratégica que debería ser la Educación de nuestro tiempo, es a la vez una tarea profundamente humana, social, ecológica, política y de una transformación profunda de nuestra conciencia.

«…Las grandes líneas de la nueva Vía político-ecológico-económico-social que impone la crisis inédita que vivimos están guiadas por la necesidad de regenerar la política, la necesidad de humanizar la sociedad y la necesidad de un humanismo regenerado. Esta nueva Vía comporta: una política de la nación; una política de la civilización; una política de la humanidad; una política de la Tierra; un humanismo regenerado (…) Naturalmente, la política no puede crear la felicidad individual. Hay que dejar de creer que el objetivo de la política es la felicidad. La política puede y debe eliminar las causas públicas de desdicha (guerra, hambre, persecuciones). No puede crear la felicidad, pero puede favorecer y facilitar la posibilidad de que cada uno viva poéticamente, es decir, en la autorrealización plena y la comunión…» 4 Ref.MORIN, E.; 2020: 52-72

         En suma, Edgar Morin nos dice que sin apuesta; sin asumir riesgos; sin conciencia; sin compromiso constante y permanente; sin estrategia y sin regeneración humana, social y política no hay forma de poner en marcha las necesarias y urgentes reformas que demandan la policrisis civilizacional en la que estamos inmersos. Pero, además, y al igual que hacen Erich Fromm y Paulo Freire, Morin nos habla también de esperanza. Una esperanza, que, aunque se presente como poco probable, sí es realmente posible si los seres humanos somos capaces de encarnarla en lo concreto haciéndola visible a partir de la responsabilidad y la solidaridad individual y colectiva.

         Llama la atención, que Edgar Morin insista permanentemente en la regeneración humana y en la regeneración política y coloque al mismo tiempo en el centro de sus propuestas, tanto los asuntos de las necesarias y urgentes reformas políticas, como los relativos a las indispensables reformas educativas y de la conciencia humana. Y ello sin perder nunca de vista lo que él denomina principios de esperanza:

«…El primero es el del surgimiento de lo improbable. La historia nos enseña que este principio es permanente (…) El segundo es el principio de regeneración. La humanidad dispone de virtudes generadoras/regeneradoras incomparables. Igual que existen en todo organismo humano unas células madre dotadas de aptitudes polivalentes propias de las células embrionarias inactivadas, también existen en todo ser humano y en toda sociedad humana unas virtudes regeneradoras en estado latente o inhibidas. El tercer principio lo formuló Hölderlin: “Allí donde está el dolor también crece lo que salva”. La ventura suprema es inseparable del supremo peligro. El cuarto es la aspiración milenaria de la humanidad a otra vida y a otro mundo, que traducen el paraíso de las religiones, las utopías desde Tomás Moro hasta Fourier, las ideologías libertarias/socialista/comunista, sin olvidar las aspiraciones de las revueltas juveniles de 1968. Esta aspiración renace en la profusión de las iniciativas múltiples y dispersas a las que asistimos hoy y que podrían alimentar las vías reformadoras, destinadas a converger en la Vía. La esperanza no es certidumbre, lleva incorporada la conciencia de los peligros y las amenazas, pero debemos tomar partido y aceptar la apuesta…» 5 Ref.MORIN, E.; 2020: 91-92

         Edgar Morin insiste en hablarnos de la urgente necesidad de mayor y mejor comprensión humana, considerando su enseñanza como uno de sus “siete saberes” dado que:

«…Existe en nuestra sociedad carencia de empatía, simpatía y compasión, lo cual se traduce en indiferencia y en ausencia de cortesía, incluso entre personas que a menudo viven en el mismo barrio, hasta en el mismo edificio (al fin y al cabo, decir buenos días a un desconocido significa que se lo reconoce como ser humano digno de simpatía). Del mismo modo, existe carencia de comprensión en el seno de una misma empresa, de una misma familia. Cuando la misión se reduce a la profesión, existe carencia de amor en los cuidados médicos y hospitalarios, en la enseñanza (pese a que, como decía Platón, “para enseñar se requiere el eros”, es decir, el amor, tanto por el conocimiento que se enseña como por aquellos a quienes va destinado). Como recordó acertadamente Axel Honneth, “es gracias a la experiencia del amor como uno puede acceder a la confianza en sí mismo”. La forma suprema del reconocimiento del prójimo es el amor…» 6 Ref.HESSEL, Stéphane; MORIN, Edgar. El camino de la esperanza: una llamada a la movilización cívica. Trad. Rosa Alapont Calderaro. Barcelona: Destino, 2012, p. 9

En suma, se puede afirmar sin ningún género de dudas, que tanto Edgar Morin como Erich Fromm y Paulo Freire son realmente maestros de amor y de esperanza. Conocen en profundidad la sociedad del tiempo que les tocó vivir, siendo capaces de analizarla críticamente formulando diagnósticos y denuncias que ponen de manifiesto la perentoria necesidad de la transformación social. Pero a su vez, son capaces también de formular propuestas realistas y posibles, no solo para reformar la Educación, sino también para transformar la sociedad en sus dimensiones económica, políticas y culturales, sin olvidar nunca que cualquier transformación social debe ir necesariamente acompañada de una transformación personal, de nuestra conciencia y de nuestra conducta. Incluso más, porque si estudiamos con detenimiento sus biografías nos daremos cuenta, que además de vivir en un tiempo histórico semejante, comparten entre ellos circunstancias personales que de algún modo nos permiten comprender e incluso explicar como han llegado a formular sus propuestas y teorías. Así pues, voy a detenerme ahora en ofrecer un breve resumen del itinerario biográfico de Edgar Morin.

    

CONTINUARÁ…

Juan Miguel Batalloso Navas, es Maestro de Educación Primaria y Orientador Escolar jubilado, además de doctor en Ciencias de la Educación por la Universidad de Sevilla, -España–.
Ha ejercido la profesión docente durante 30 años, desarrollando funciones como maestro de escuela, director escolar, orientador de Secundaria y formador de profesores.
Ha impartido numerosos cursos de Formación del Profesorado, así como Conferencias en España, Brasil, México, Perú, Chile y Portugal. También ha publicado diversos libros y artículos sobre temas educativos.
Localmente, participa y trabaja en la Asociación “Memoria, Libertad y Cultura Democrática” En la actualidad, casi todo su tiempo libre lo dedica a la lectura, escritura y administración del sitio KRISIS. Su curriculum completo lo puedes ver AQUÍ.

Referencia[+]

Me encantaría que hicieras un comentario. Muchas gracias.

Descubre más desde KRISIS

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo