KRISIS

RECORDANDO a ANTHONY DE MELLO (6): ¿Todo es sufrimiento?

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Por Juan Miguel Batalloso Navas

El pensamiento y la obra de Anthony de Mello son un testimonio real, no solo de innovación y creatividad, sino también autonomía crítica y autocritica. En sus charlas y textos, jamás dogmatizó, jamás dijo lo que teníamos que pensar, decir o hacer. Él simplemente señaló puertas, caminos, senderos, siendo libre cada uno de identificarlos, recorrerlos y vivir por sí mismo la experiencia de caminar y despertar. Fue siempre un ser humano abierto, dialogante, tolerante y sobre todo aprendiz, especialmente de las personas más sencillas y humildes.

Su pasión, a mi entender, fue la del conocimiento del ser humano y aunque no lo pretendiese creo con convicción que estableció, a su manera, una nueva antropología filosófica, psicológica y espiritual. Un conocimiento que siempre fue crítico y creativo porque nunca se conformó con recetas, formulas, y consejos que él mismo no hubiese vivido, experimentado y sentido. Su objetivo era sin duda aliviar el sufrimiento de las personas y su propio sufrimiento, pero no a base de consolaciones y experiencias vicarias, sino profundizando en las raíces del sufrimiento. Y así descubrió, haciendo uso de su profundo conocimiento de la espiritualidad oriental y cristiana, que todo el sufrimiento humano, no solo se encuentra en nuestra mente, sino que procede de nuestros numerosos condicionamientos y nuestra tendencia a dar todo por sabido y bien asentado.

Leyendo con sabrosa lentitud sus textos, cualquiera puede darse cuenta, que Anthony de Mello está en las antípodas del dogmatismo, el autoritarismo y la obediencia ciega a cualquier tipo de autoridad externa. En el fondo creo que era un rebelde y un desobediente que se atrevió a pensar con su propia cabeza corriendo siempre el riesgo de ser malentendido, marginado e incluso rechazado. Por eso él, al igual que Jesús, el hijo del carpintero que hablaba con parábolas, no imparte doctrina ni catecismo de ningún tipo, sino que simplemente nos regala cuentos, historias, anécdotas y experiencias reales para hacernos sentir y pensar por nosotros mismos. Pero al mismo tiempo nos ofrece numerosos ejercicios, que además de que nos sirven para calmarnos y limpiar nuestra mente, señalan un camino para identificar nuestro propio sufrimiento e incluso utilizarlo como herramienta para su eliminación o disolución.

¿Era Anthony de Mello budista y cristiano al mismo tiempo? No lo sé, pero lo que sí sé es que conocía con extraordinaria profundidad y sutileza tanto el budismo como el hinduismo y de uno y otro modo bebía de esas fuentes de espiritualidad. No en vano todas sus formulaciones sobre el sufrimiento humano se basan, a mi juicio, en los grandes principios del budismo que combina sabia y complejamente, tanto con el mensaje de Jesús como con las aportaciones de la Psicología Humanista.

En este punto, necesito recordar que el núcleo central del budismo radica en lo que se conoce como « las cuatro nobles verdades », enseñanza que procede del primer sermón que Buda -Siddharta Gautama- ofreció a cinco de sus discípulos después de haber alcanzado la Iluminación, así como también de su último discurso antes de su muerte. Este sermón es conocido como el Sermón de Benarés y ha sido recogido e interpretado en numerosísimos textos por las más diversas corrientes del budismo. El primer texto procede del llamado Canon Pali y en concreto del discurso 56.11 del Samyutta Nikaya  conocido como Dhammacakkappavattana Sutta o Discurso de la puesta en movimiento de la Rueda del Dharma. Otra referencia se encuentra en el Mahaparinibbana Sutta o el Gran Discurso sobre el Nirvana Final.

Estas «cuatro nobles verdades » son sin duda y en mi opinión, una de las grandes joyas de la sabiduría perenne. Y es que el budismo, no es una religión teísta al uso, sino más bien toda una concepción fenomenológica de la existencia humana y sobre todo un gran tratado de ética universal y de procedimientos para alcanzar serenidad, sosiego y paz interior. Estas cuatro nobles verdades son tan sencillas y accesibles para cualquiera, independientemente de que se sea creyente o ateo, que las voy a ir colocando por aquí para ilustrar el pensamiento de Anthony de Mello. La primera dice así:

« Ésta es, oh monjes, la Noble Verdad del Sufrimiento. El nacimiento es sufrimiento, la vejez es sufrimiento, la enfermedad es sufrimiento, la muerte es sufrimiento, asociarse con lo indeseable es sufrimiento, separarse de lo deseable es sufrimiento, no obtener lo deseado es sufrimiento. En breve, los cinco agregados de la adherencia son sufrimiento.» 1 Ref.Los cinco agregados de las adherencias al sufrimiento son para el budismo, forma, sensaciones, percepción, formaciones mentales y conciencia sensorial. Ver Meditación sobre los Cinco Agregados de Thich Nhat Hann creador y promotor del Código Ético Universal conocido como Los Cinco Entrenamientos de la plena consciencia.

Esta es indudablemente una verdad incuestionable porque ningún humano puede escapar a la vejez, la enfermedad y la muerte o si se prefiere, nadie está libre de forma absoluta del dolor y el sufrimiento. Sin embargo, si nos quedamos exclusivamente con esta «verdad» estamos de algún modo excluyendo de antemano cualquier posibilidad de vivir una vida plena y feliz, objetivo que es imposible de alcanzar si no nos «damos cuenta» del daño mental que nos producen las cuatro palabras más tóxicas para el desarrollo personal: siempre, nunca, todo y nada.

Claro está entonces, que si en los tiempos que corren no aprendemos a vivir en la inseguridad, la incertidumbre, la vulnerabilidad y el cambio permanentes, 2 Ref.Esto lo explica magistral y científicamente mi amigo y Maestro Leandro Sequeiros San Roman en su serie titulada Integrar en nuestra vida un mundo imperfecto intentando ser más resilientes 3 Ref.La resiliencia o entereza es la capacidad para adaptarse a las situaciones adversas con resultados positivos.   y más consilientes, 4 Ref.La Consiliencia es la disposición por la voluntad de unir los conocimientos y la información de distintas disciplinas para crear un marco unificado de entendimiento. estaremos destinados irremisiblemente al sufrimiento.

¿Es esto entonces «un valle de lágrimas«? ¡Hasta ahí podríamos llegar! Pues mire usted, no y no, cuando además esa expresión se sigue utilizando para consolarnos con ese inexistente cielo de ultratumba, desactivando el potencial transformador y de esperanza activa que cualquier ser humano puede concretar para liberarse de sus dolores y sufrimientos del presente. Por eso no podemos olvidar, que desde luego hay lágrimas de muchas clases y las más hondas, profundas, invisibles y hasta incluso silenciosas han correspondido y siguen correspondiendo siempre a los desposeídos, pobres, excluidos, marginados y oprimidos, que como sabemos son mayoritariamente mujeres.

Pero ¿qué nos dice Anthony de Mello del sufrimiento y de nuestro derecho a vivir plena, serena, pacífica y con auténtica felicidad este regalo milagroso y misterioso que es la vida humana? Pues nos dice con sencillez y convicción, que tanto el dolor como el sufrimiento que lo acompañan está siempre en nuestra mente y que, por tanto, si somos capaces de controlar y ser verdaderamente dueños de nuestra mente, no necesariamente «todo» va a ser sufrimiento. A lo cual obviamente hay que añadir lo que popularmente dice el refranero español al respecto: «No hay mal que cien años dure«. Una evidencia que también es corroborada por el budismo y su conocido principio de impermanencia. No obstante, Anthony de Mello parte de la convicción de que cualquier ser humano es ya, digámoslo así, ontológicamente feliz y tiene todas las cualidades y recursos para llegar a serlo y si no puede o no sabe es porque está condicionado por multitud de hábitos mentales o programas, o sencillamente porque es incapaz de darse cuenta de lo que sucede en su realidad exterior e interior y por tanto está dormido. Con sus propias palabras:

TÚ YA ERES FELICIDAD
Despertarse es la única experiencia que vale la pena. Abrir bien los ojos para ver que la infelicidad no viene de la realidad, sino de los deseos y de las ideas equivocadas.
Para ser feliz no has de hacer nada, ni conseguir nada, sino deshacerte de falsas ideas, ilusiones y fantasías que no te dejan ver la realidad. Eso sólo se consigue manteniéndote despierto y llamando a las cosas por su nombre.
Tú ya eres felicidad, eres la felicidad y el amor, pero no lo ves porque estás dormido. Te escondes detrás de las fantasías, de las ilusiones y también de las miserias de las que te avergüenzas.
Nos han programado para ser felices o infelices (según aprieten el botón de la alabanza o de la crítica), y esto es lo que te tiene confundido. Has de darte cuenta de esto, salir de la programación y llamar a cada cosa por su nombre.
Si te empeñas en no despertar, nada se puede hacer. «No te puedes empeñar en hacer cantar a un cerdo, pues perderás tu tiempo y el cerdo se irritará.» Ya sabes que no hay peor sordo que el que no quiere oír.
Si no quieres oír para despertar, seguirás programado, y la gente dormida y programada es la más fácil de controlar por la sociedad.
Dentro de mí suena una melodía cuando llega mi amigo, y es mi melodía la que me hace feliz; y cuando mi amigo se va me quedo lleno de su música5 Ref.DE MELLO, Anthony. Autoliberación interior. Lumen. Buenos Aires. 1988.

Muchas gracias por haber llegado hasta aquí y si es de tu interés, difunde por favor.
Cala (Huelva) a 24 de octubre de 2021.

Juan Miguel Batalloso Navas, es Maestro de Educación Primaria y Orientador Escolar jubilado, además de doctor en Ciencias de la Educación por la Universidad de Sevilla, -España–.
Ha ejercido la profesión docente durante 30 años, desarrollando funciones como maestro de escuela, director escolar, orientador de Secundaria y formador de profesores.
Ha impartido numerosos cursos de Formación del Profesorado, así como Conferencias en España, Brasil, México, Perú, Chile y Portugal. También ha publicado diversos libros y artículos sobre temas educativos.
Localmente, participa y trabaja en la Asociación “Memoria, Libertad y Cultura Democrática” En la actualidad, casi todo su tiempo libre lo dedica a la lectura, escritura y administración del sitio KRISIS. Su curriculum completo lo puedes ver AQUÍ.

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